Carlos Queiroz regresa a los mandos de la selección de Portugal después de 15 años de su primera etapa. El entrenador de 55 años deja su puesto de ayudante del técnico del Manchester United Sir Alex Ferguson para suceder a Luiz Felipe Scolari al frente del combinado nacional luso con la vista puesta en la clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010.
"Desde el primer momento en que se pusieron en contacto conmigo, me apetecía aceptar un desafío tan grande. Estoy muy orgulloso y muy honrado por poder volver y servir a mi país. Es un puesto muy especial que cualquier profesional quisiera tener. Y tengo que agradecerle al Manchester United que me deje marchar", decía el nuevo seleccionador luso tras hacer pública la noticia. "Regreso porque estoy convencido de que tenemos un gran desafío por delante".
"Es un inmenso placer anunciar el regreso del hijo pródigo a la casa madre. Le deseo toda suerte del mundo en este nuevo ciclo y estoy seguro que, son su capacidad y el apoyo de todos, vamos a cumplir los objetivos", decía el Presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol, Gilberto Madail, en la presentación del nuevo técnico este miércoles.
Entrenador a la sombra
Queiroz, nacido en Nampula (Mozambique), dio sus primeros pasos en los banquillos como asistente del entrenador del Estoril-Praia, antes de hacerse cargo de la selección juvenil de su país, a la que guió a la gloria en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Arabia Saudí 1989. Tras repetir éxito en la edición de Portugal 1991, con la generación de Rui Costa, Luis Figo y Joao Pinto, Queiroz fue nombrado seleccionador de la absoluta. Pero fracasó en su intento de clasificar al equipo para la Eurocopa de 1992 y la Copa Mundial de la FIFA EEUU 1994.
Su siguiente destino fue el Sporting Clube de Portugal donde sustituyó a Bobby Robson, pero a pesar de la pléyade de estrellas que vivían en aquel vestuario, el título de liga fue a parar a manos del Benfica. Continuó en el equipo hasta 1996 con un pobre balance, sólo un subcampeonato de Copa en 1995.
Tras una breve incursión en el fútbol estadounidense al mando del New York/New Jersey MetroStars (ahora conocido como New York Red Bull) en 1996, y en el Japón, con el Nagoya Grampus Eight, volvió al banquillo de una selección nacional en 1999. Fue con Emiratos Árabes Unidos y después con Sudáfrica (2000), a quien clasificó para la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002, aunque no dirigió a los Bafana Bafana en la fase final.
En la temporada 2002/2003, el portugués firmó como ayudante de Sir Alex Ferguson, y logró ese mismo año el título de la Premier. Tras ese éxito, el Real Madrid reclamó sus servicios para hacerse cargo del equipo pero sólo duró en el puesto una temporada sin ganar ningún título. Ferguson volvió a acogerle a su vera y su colaboración ha sido bien fructífera. Tras conseguir el título de la Premier League y la Liga de Campeones de la UEFA este año, el técnico de los Red Devils reconoció la gran ayuda de su número dos: "Carlos ha mejorado muchas cosas. Soy un poco dinosaurio en muchos aspectos, y reconozco que ha habido progresos en muchas áreas. Los niveles a los que llegamos son increíbles y él los ha incrementado de muchas formas. El área médica es fantástica. Y eso se debe a la visión de futuro de Carlos que yo no habría tenido".
Los retos
Queiroz se enfrenta ahora al desafío de dirigir en solitario a un grupo de talento contrastado. El objetivo: clasificar a los lusos para Sudáfrica 2010 y llevarlos lo más lejos posible en el torneo. A Selecção das Quinas, que terminó cuarto en la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006 pero no superó los cuartos de final en la Eurocopa 2008, compite en el Grupo 1 europeo camino de Sudáfrica junto a Suecia, Dinamarca, Hungría, Albania y Malta. El equipo, liderado por el carisma de Cristiano Ronaldo, cuenta además con la calidad de nombres tan reconocidos como Nuno Gomes, Deco, Ricardo, Simao Sabrosa, Pepe o Nani.
"Estoy aquí para servir y con el espíritu de poder contribuir con toda mi experiencia y todo mi trabajo a lo que necesite la selección nacional. Vamos a concentrarnos de inmediato en los 12 puntos que tenemos que disputar en los próximos tres meses para el Mundial de Sudáfrica", comentaba el técnico en su presentación oficial ante los medios. "Voy a dedicarme a esta nueva tarea con todo mi empeño para corresponder a las expectativas y a la confianza depositada en mí".
