La semana pasada, la sociedad mexicana se juntó para decirle no a la violencia. Miles y miles de ciudadanos vestidos de blanco marcharon por las calles en las principales ciudades del país, dejando clara su postura contra uno de los principales problemas que vive el país norteamericano.
El fútbol, como el deporte más popular del país, que siguen millones de personas, no podía mantenerse ajeno a esta situación. Ante esta movilización masiva, la Federación Mexicana decidió unirse al esfuerzo con una iniciativa sin precedentes: pidió a los aficionados que asistirían al partido frente a Jamaica que lo hicieran vestidos de blanco y, además, decidió que la selección también usara un uniforme de ese color.
Un Azteca iluminado
El efecto fue impresionante. A medida que se acercaba la noche, un río blanco comenzó a inundar las tribunas del mítico Estadio Azteca, que poco a poco, empezaron a reflejar la luz que llegaba de los faros que iluminaban la cancha y a generar luz propia.
En la cancha, México lo hacía también, con su mejor actuación en la era de Sven-Göran Eriksson. El habitual Tricolor, ahora en un blanco inmaculado, fue superior a los jamaicanos desde el principio y lo reflejaron con un gol de Andrés Guardado apenas a los tres minutos del inicio. Desde entonces la fiesta no paró y México se impuso 3-0.
El propio entrenador sueco estaba gratamente sorprendido al final del partido con el espectáculo, en la cancha y las tribunas. "Fue un ambiente fantástico", señaló con admiración. "Realmente impresionante ver a todos los aficionados de blanco. Muy, muy bonito", completó.
Y no sólo fue eso, también la liga local se unió al esfuerzo utilizando un balón completamente blanco para los partidos en ese fin de semana. Un ejemplo perfecto de cómo la unión hace la fuerza en todos los ámbitos de la vida.
Verde, blanco ¡y rosa!
El siguiente partido de la selección mexicana nos tendría deparada otra sorpresa. Para enfrentar a Canadá, el Tricolor se desplazó al sureño estado de Chiapas, cerca de la frontera con Guatemala. Era apenas el segundo encuentro que la selección disputaba ahí, y sus habitantes decidieron hacerlo inolvidable.
El presidente de los Jaguares, el equipo local, y principal impulsor de que el partido de México se disputara ahí, tuvo una idea genial. Invitó a los chiapanecos a asistir al partido vestidos de verde, para demostrar que, a pesar de estar tan al sur, el estado es tan mexicano como cualquier otro...
...O incluso más, como lo decía la leyenda de las camisetas que abundaban en las tribunas. "Chiapas el estado más mexicano", una frase con un precedente histórico, como explica el propio Leonardo. "Los chiapanecos decidimos en su momento unirnos a México de manera voluntaria, sin presión de tipo alguno. No fue consecuencia de una guerra, ni del pago de una deuda, fue por el deseo de ser parte de este país".
Ahora fue una marea verde la que anegó el Estadio Víctor Manuel Reyna. Y, como, sucediera unos días antes en la capital, el ambiente fue espectacular, enmarcado con la despedida internacional del gran ídolo Cuauhtémoc Blanco.
Pero las iniciativas no terminan ahí. A partir de esta semana, y como sucediera desde el torneo pasado, los partidos de la liga mexicana se jugarán con un balón rosa, en apoyo a la campaña nacional contra el cáncer de mama. Así, durante las próximas semanas, el fútbol azteca volverá a ser un ejemplo perfecto de cómo el deporte más hermoso del mundo puede unirse por una causa.
