Gustav, Fay, Hanna... Nombres hermosos para fenómenos terroríficos. Una tormenta tropical, Fay, y luego dos huracanes, Gustav y Hanna, han producido en Haití las peores catástrofes en las dos últimas semanas de agosto. Las consecuencias han sido terribles para este país de las Grandes Antillas que ya estaba devastado por años de guerra civil e inestabilidad política.
El último balance oficial de la temporada de huracanes en Haití es de 326 muertos y 50 heridos. Pero estas cifras podrían aumentar durante las próximas semanas, pues todavía hay muchos pueblos prisioneros de las aguas. "Es duro sonreír en este momento...", confiesa Jimmy Jean-Louis a FIFA.com. "Nuestro país ya estaba bastante maltrecho. No hacía falta que la naturaleza se entrometiera".
Desde 2006, año de lanzamiento de la serie televisiva Héroes en la cadena estadounidense NBC, el actor nacido en Petionville se ha convertido en uno de los principales embajadores de su patria. Jimmy sobrevivió a duras penas en París y trabajó a salto de mata por todos los rincones de Europa hasta abrirse paso en su carrera y triunfar en la pequeña pantalla y en la grande. Por su trabajo y sus éxitos, se ha convertido en uno de los mejores ejemplos a seguir para los jóvenes de la isla.
Ya es toda una estrella de Hollywood, pero jamás olvida sus raíces. "Llevaba mucho tiempo planeando ir a hacer una visita a mi familia a finales de agosto. Tras el paso de Gustav, todo el mundo me pedía que anulara el viaje, pero eso ni me lo planteé. Así que fui allí y quedé atrapado en Petionville cuando pasó el Hanna... Nunca he visto nada más espantoso. Y sin embargo, no me puedo quejar. Mi región no ha sido la más afectada".
A su regreso a su casa de Los Ángeles, la sangre le hervía en las venas. "No se habla más que de las elecciones presidenciales previstas para dentro de dos meses, mientras que cientos de personas están muriéndose a apenas unos kilómetros de aquí. (2005). Las infraestructuras son incomparables... Haití es un país pobre, y por eso a nadie le importa".
Las lluvias incesantes desbordaron los ríos desde la fuente misma en las montañas, y el agua se llevó todo a su paso. La población que más sufrió fue Gonaives, de 300.000 habitantes, situada en el noroeste del país. Aún se encuentra inundada. Se ha declarado el "estado de emergencia humanitaria" para la ciudad.
La ONU está preparando una llamada de urgencia para atraer la ayuda internacional. Pero la situación es catastrófica y las buenas intenciones, aun las más pequeñas, pueden servir de ayuda.
Jimmy Jean-Louis lo comprendió hace tiempo, y por eso explota su notoriedad para acudir en ayuda de sus compatriotas. Con la colaboración de sus amigos del Hollywood United FC, acaba de regresar a Haití la primera semana de septiembre para proporcionar indumentaria deportiva al AJSB y al Athlétique de Haití, clubes de Cité Soleil y de Bel Air, dos de los barrios más pobres de la capital, Puerto Príncipe. "En vista de la situación actual, este gesto puede parecer irrisorio, pero Haití es una tierra de fútbol y hacer deporte permite a los jóvenes evadirse. Aunque viven en la miseria, si tienen un balón en los pies recuperan la sonrisa".
Esta acción marca para Jimmy el principio de una serie de iniciativas que quiere poner en marcha. De aquí a dos meses, se ha propuesto ir a otros barrios para donar más equipamiento. Al mismo tiempo, está intentando asociarse con Yele, organización fundada por otro haitiano célebre, el cantante Wyclef Jean, con el objetivo de vender camisetas a beneficio de su país. Con la ayuda de Anthony LaPaglia, protagonista de la serie de televisión Sin rastro y Presidente del Hollywood United, así como de sus compañeros de reparto de Héroes, Jimmy está tratando de organizar una velada benéfica en Los Ángeles para recaudar fondos.
Sin embargo, su gran proyecto gira en torno a su principal pasión, el fútbol. ". Recuerdo el Partido de la Paz celebrado en 2004, cuando Brasil vino a jugar a nuestra isla. El país cerró filas para festejar a estos campeones. ¡Fue una locura! Un acontecimiento como ése podría ayudar mucho. Espero conseguir muy pronto la adhesión de todo el mundo para este proyecto".
Mientras espera, la situación sigue siendo catastrófica en Haití. Y aunque resulta prácticamente imposible luchar contra ella indivualmente, conseguir que el mundo se entere de su extrema gravedad puede dar buenos frutos.

