Los Juegos Paralímpicos de Pekín 2008, clausurados el pasado 17 de septiembre, han vuelto a demostrar que a través del deporte, las personas con deficiencias físicas o intelectuales pueden dar uno de los mejores ejemplos de superación y juego limpio.
El fútbol no se queda atrás entre las disciplinas paraolímpicas y en Pekín 2008 estuvo presente con dos modalidades: el Fútbol 5 para ciegos y el Fútbol 7 para jugadores paralíticos cerebrales. En las dos competiciones, Brasil y Ucrania, respectivamente, mantuvieron su hegemonía y conquistaron la medalla de oro por segunda vez consecutiva.
Una pasión que supera límites
La falta de la visión no ha impedido a los jugadores de Brasil, China, Argentina, España, Gran Bretaña y Corea del Sur, selecciones participantes en el Torneo de Fútbol 5, demostrar sus cualidades con el balón, un poco más cerca de las estrellas del fútbol que idolatran como Kaká, Leo Messi o Cristiano Ronaldo.
En esta modalidad, que reúne en el campo a cuatro jugadores invidentes y un portero con debilidades visuales por equipo, los brasileños se impusieron a los anfitriones China por un ajustado 2-1 en la final. Los locales abrieron el marcador por medio de Wang Yafeng, pero los cariocas reaccionaron y remontaron con un tanto de Ricardo Alves y un penal en los últimos minutos. Los chinos pagaron su falta de experiencia ante los campeones paraolímpicos pero ganaron la medalla de plata y la gran ovación de toda su afición.
"Pese a que se nos escapó el oro, esta era nuestra primera actuación en los Paralímpicos, y estamos orgullosos del trabajo realizado. Gracias a todos por el apoyo. Lo haremos mejor en el futuro";, afirmó a la agencia Xinhua el chino Wang, emocionado tras la final ante su público.
Además, Argentina se llevó la medalla de bronce tras derrotar a España en la tanda de penales. El defensa argentino, Lucas Rodríguez, mostró con sus lágrimas y sus declaraciones lo que significa el Fútbol 5 para los jugadores: "Amamos este juego con intensidad, y por eso me hace llorar de emoción. Esta medalla estará en mi corazón durante mucho tiempo, porque dimos mucha pelea en un evento de gran importancia como éste. Quiero agradecérselo a toda la gente que estuvo cerca de nosotros durante tantos años".
Esta modalidad de fútbol ha tenido una gran expansión por todo el mundo desde sus comienzos en 1986, cuando se disputó el primer Campeonato Internacional en España. En 2004, consiguió entrar en el Programa Paraolímpico y ser parte de los Juegos Paraolímpicos de Atenas.
Los partidos de Fútbol 5 se caracterizan por disputarse en un terreno de juego rectangular, de unos 42x22 metros, en dos tiempos de 25 minutos y sin contar con la regla del fuera de juego. El campo está rodeado de vallas protectoras para evitar algún daño si hay caídas. Además, los cuatro jugadores de campo invidentes deben llevar unos antifaces, salvo el portero, y un guía los orienta hacia la portería rival.
El fútbol forma parte del espíritu paraolímpico
El Fútbol 7 lo practican los jugadores paralíticos cerebrales con una afectación media o leve. Esta disciplina disputó su primer gran torneo en los Juegos Internacionales de la CP-ISRA disputados en Edimburgo en 1978, y desde 1984 forma parte del Programa Paraolímpico. Es una adaptación del fútbol olímpico, con algunas características diferentes, como el número de jugadores: 7 de campo y 4 reservas. También, el terreno de juego es más pequeño, al igual que las porterías. Tampoco existe la regla del fuera de juego y se permite sacar de banda con una sola mano.
En Pekín 2008, la selección de Ucrania revalidó el oro logrado en Atenas 2004 al imponerse en la final a Rusia, vigente campeón del mundo, con la actuación destacada de su capitán Volodymyr Antonyuk, autor de dos goles. La medalla de bronce supuso la sorpresa del Torneo, donde Irán, subcampeona del mundo en 2007, se llevó su primer metal al golear a Brasil por 4-0.
En los Juegos Paraolímpicos, más allá de nombres o figuras, se ven deportistas capaces de superar sus barreras físicas e intelectuales para jugar al deporte que más les apasiona y divierte. La fuerza y espíritu que demuestran debe ser un ejemplo para todos, que tendrá una nueva cita en los próximos Juegos Paraolímpicos de Londres 2012.
