La Major League Soccer (liga de fútbol estadounidense) anunció el lunes que creará el primer derbi oficial en la historia moderna de Estados Unidos mediante la fundación de otro club de fútbol en Los Ángeles en el año 2005. La nueva entidad, de dueños y gestores mexicanos, compartirá sede con el campeón de liga de 2002, el Galaxy de Los Ángeles, y será uno de los dos contendientes de lo que promete ser un clásico del continente americano, digno de todo un éxito de taquilla de Hollywood, por estar a caballo de las peliagudas barreras culturales que perduran en ese crisol de culturas que es el sur de California.
La incorporación del equipo propiedad de Jorge Vergara, que también es dueño del celebrado club mexicano Chivas y del poderoso Saprissa costarricense, debería servir a la MLS de punto de apoyo para penetrar entre la población estadounidense de origen mexicano apasionada por el deporte rey. Además, también se podría traducir en un aumento de la reputación internacional de la liga, algo que sus directivos llevan anhelando a lo largo de sus nueve años de existencia.
Un modelo mexicano-estadounidense
La fascinante rivalidad en ciernes entre el Galaxy, equipo que siempre ha estado entre los mejores de la liga, y el "Chivas USA" reflejará un conflicto de mayor alcance, que se trasluce en todos los aspectos de la vida para millones de mexicano-estadounidenses, incluido el fútbol, por supuesto. Dejando a un lado las consideraciones organizativas y financieras, las rayas rojas y blancas del nuevo conjunto probablemente pasarán a simbolizar los intereses de los hispanos, tanto deportivos como extradeportivos.
El contingente de cerca de 1,000 seguidores que rompió a cantar durante la conferencia de prensa y la presencia de las figuras mexicanas (y del Chivas) Francisco Palencia y Ramón Ramírez sirvió para recalcar la importante conexión nacional que el club intentará suscitar.
El socio comercial de Vergara, Antonio Cue, anunció ante los periodistas y seguidores reunidos que el propósito del nuevo club era "ser un equipo espectacular, de jugadores principalmente hispanohablantes que atraiga a aficionados de cualquier procedencia".
Y añadió: "Nuestro equipo se convertirá en punto de encuentro de todos los hinchas del Chivas a lo largo y ancho de Estados Unidos, y prometemos brindar nuestra marca de fútbol a todos los mercados de la MLS".
Una indudable tensión
Muy querido, aunque también muy envidiado, a la manera del Manchester United en Inglaterra, el Chivas es un nombre muy apropiado para atraer a la MLS a los hinchas latinos no demasiado entusiasmados hasta la fecha. También crea una polarización de intereses en el posible derbi que podría llegar algún día a igualar las apasionadas rivalidades religiosas, culturales o de clase que han brotado en algunas de las más importantes urbes futbolísticas.
Ciertamente, el progreso de la selección nacional estadounidense, que alcanzó una de sus cimas en la victoria por 2-0 que infligió a los Tricolores en la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002, ha irritado a muchos al sur de la frontera, que se habían acostumbrado a su dominio en la región. El Chivas, que se ha proclamado campeón de México en diez ocasiones, es famoso por fichar exclusivamente a futbolistas mexicanos, de manera que se supone que el nuevo equipo de los Ángeles se aproximará a ese propósito en la medida que lo permitan las restricciones de la MLS y del Servicio de Inmigración.
Vergara anunció empero que su equipo estaría lo bastante abierto "para no cerrar las puertas a nuestros hermanos de Centroamérica y Sudamérica".
El máximo dirigente de la nueva institución, con su característica camisa de color naranja vivo, ha dado el sí a los desafíos que le esperan, apostillando que su grupo debía recordar que aquí iban a tener que tratar con otro tipo de sociedad: "Aunque vamos a tener a gente mexicana e hispanohablante, debemos respetar la cultura, y nuestro club va a ser diferente (al Chivas de Guadalajara) en muchos sentidos".
Y lo más importante: ha insistido que el club va a ser "un equipo con mucho corazón y mucho empeño para proclamarnos campeones muy pronto".
Pase lo que pase, no cabe duda de que esta decisión es una fascinante aventura, aunque arriesgada, para todas las partes implicadas. Los fuegos artificiales interfronterizos comenzarán en 2005.