En el Campeonato Mundial Sub-17 Finlandia 2003, Cesc Fábregas ya apuntó maneras de ganador. Se adjudicó el Balón y la Bota de Oro de la competición y desde entonces no ha abandonado la senda del éxito. Repasamos la historia de este español meses antes de que podamos volver a disfrutar del talento de los más jóvenes en Perú 2005.

Paseando por las calles de Londres, podría ser confundido con uno de los miles de jóvenes españoles que cada año aterrizan en la ciudad para mejorar su inglés. Pero con un balón en los pies y enfundado en la camiseta del Arsenal, resulta inconfundible. Con tan sólo 17 años, Francesc Fábregas ha empezado a escribir con letras de oro la historia de una nueva estrella en el firmamento del planeta fútbol.

Con su edad, sería más propio verle pidiéndole un autógrafo a Patrick Vieira, y sin embargo, lo sustituye en el campo durante su lesión. Su madurez y buen toque de balón están deslumbrando. Desde que el pasado otoño llegara a Highbury procedente del Barcelona, el muchacho no ha parado de romper estadísticas. Fue el jugador más joven en debutar con el Arsenal, con tan sólo 16  años y 177 días, en el partido de la Carling Cup ante el Rotherham. Un mes más tarde, en la siguiente ronda, se convertía en el goleador más joven del equipo, al anotar ante los Wolves.

Y no hay dos sin tres. Ante el Blackburn volvió a marcar y se apuntó el honor de ser el jugador más joven del Arsenal que hace un gol en la Premier League, colaborando a prolongar el récord de partidos invicto que atesora su club. ¿Cuál será la próxima marca a batir?

"Tiene una calidad espectacular, con 17 años que tiene recién cumplidos, el niño está que se sale", dice de él su compañero y compatriota de los 'Gunners', José Antonio Reyes. Pero Cesc, como se le conoce en España, o Fábregas, como corean en Inglaterra, asegura que tiene los pies en el suelo y sabe que "después de llegar, lo más difícil es mantenerse". Prefiere no confiarse y ni se fija en las estadísticas que van cayendo. Sus sueños se están cumpliendo y no se olvida de agradecérselo a uno de los máximos responsables, su entrenador en el Arsenal, Arsene Wenger, que le confió la tarea de sustituir a uno de sus ídolos.

Joven valor y esperanza ibérica

El delantero inglés James Walker (dcha) pelea por un balón con el español Cesc Fábregas en la semifinal del Campeonato Europeo sub-17 disputado el 12 de mayo de 2004 en el Estadio Vallée du Cher, en Tours.
(AFP)
DANIEL JANIN
Este centrocampista con olfato goleador ya demostró sus envidiables cualidades futbolísticas en el Campeonato Mundial sub-17 de la FIFA Finlandia 2003. El Balón de Oro adidas le avaló como el Mejor Jugador del torneo por elección de los medios de comunicación allí acreditados, que le dieron 76 puntos. Por detrás de él, el brasileño Evandro fue Balón de Plata con 41.

Su acierto ante el marco contrario le hizo merecedor, además, de la Bota de Oro, con cinco goles y una asistencia en la competición. Dos anotaciones en el partido ante Portugal y su decisivo gol dorado ante Argentina en las semifinales lo revelaron como la pieza clave de un equipo equilibrado con un fútbol muy atractivo. Sin embargo, Brasil fue más fuerte y se llevó el título gracias al tempranero 1-0 anotado por Leonardo.

Cesc volvió a ser el jugador decisivo de la selección española que disputó la final del Campeonato Europeo sub-17 ante Francia en territorio galo. Su gol de penal ante Inglaterra clasificó al equipo para la última cita. El 'gunner' tomó las riendas del equipo y con su gran visión de juego lo guió hasta el arco contrario. Pero no estaba la suerte de cara este día, y el título se quedaría en casa. De todos modos, quedó demostrado que la calidad de este joven está un peldaño por encima que sus compañeros de generación.

Cuando Iñaki Sáez retomó las riendas de la selección sub-21, tras su decepcionante aventura con el equipo absoluto, impuso una renovación en sus filas. Cesc tuvo, a mediados del mes de agosto, su oportunidad de dar un gran salto, directamente de la sub-17 a la sub-21. "Su convocatoria es el reconocimiento a un chaval que tiene categoría y que la está demostrando lejos de España que es aún más difícil. Le vamos a subir dos peldaños de un tirón y veremos como lo soporta", señalaba el técnico.

Cesc Fábregas (izq), del Arsenal, se lleva el balón ante la presión del jugador del Manchester United Roy Keane en el partido de la FA Community Shield, disputado el 8 de agosto en Cardiff, Gales.
(AFP)
JIM WATSON
Ya se ha oído a Luis Aragonés comentar que es uno de los futuribles para integrar la lista del combinado absoluto. Wenger dio su opinión: "no es descabellado que lo convoquen para jugar con la selección absoluta, no habría que tener miedo a llamarle". Y es que el técnico está muy orgullo del "asombroso trabajo" de este joven. "Su esfuerzo y dedicación son sorprendentes, da gusto verle jugar al fútbol".

"¡Si ya tengo suficiente con asimilar que estoy en la sub-21", se ríe el muchacho cuando se le comenta la posibilidad, asegurando que "es un orgullo" pero que todavía está lejos de tal meta. Disfrutar de la confianza del entrenador de uno de los clubes más importantes de Europa con tan sólo 17 años, y jugar sin sonrojarse al lado de algunos de los mejores jugadores del momento da una muestra de la categoría de este chico.

"Fábregas / Fábregas / he's only seventeen/ and he's better than Roy Keane" (Fábregas/ Fábregas/ sólo tiene 17 años / y es mejor que Roy Keane) se canta en las gradas de Highbury.  Ahora el reto de este genio del balón será mantener la cabeza fría y seguir madurando para cumplir con las grandes expectativas que el mundo del fútbol ha puesto sobre él.