Hace ya algunos años que Daniel Alves está considerado uno de los mejores laterales derechos del mundo. El brasileño defendió los colores de Sevilla desde la temporada 2003 y, juntos, los dos -Daniel y el club- alcanzaron su madurez: Alves jugó un papel fundamental en la evolución del equipo español, que en poco tiempo pasó de ser considerado un equipo mediano a ganar dos títulos consecutivos de la Copa de la UEFA (2005 y 2006).

Daniel Alves, entonces, se tornó en uno de los defensas más codiciados del mercado europeo y terminó fichando este año por el FC Barcelona. Su popularidad, sin embargo, todavía es mayor en Europa que en Brasil: pese a haber protagonizado un rol determinante en la obtención de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA EAU 2003, debieron pasar otros tres años hasta que Daniel volviera a vestir la camiseta canarinho.

Y cuando lo hizo, anotó uno de los goles en la final de la Copa América 2007 en la que los brasileños derrotaron a sus rivales argentinos por 3-0. Fue la primera conquista del lateral derecho con el equipo nacional absoluto y, al juzgar por la confianza que demuestra en esta charla exclusiva con FIFA.com, será apenas la primera de una larga historia:

Señor Alves, haciendo un repaso de sus inicios: usted tenía apenas 19 años y jugaba para Bahia cuando fue fichado por el Sevilla. ¿Cómo surgió ese interés?
Tuve un poco de suerte, porque jugaba por el Bahia y fui convocado para disputar el Campeonato Sudamericano Sub-20, donde siempre están los principales cazadores de talentos del fútbol europeo. Hice un buen torneo y allá tuve el primer contacto con la gente del Sevilla, que demostró interés en ficharme. Antes de que se cerrara el mercado invernal, el club llegó a un acuerdo con el Bahia y me fui a España.

En aquél entonces, ¿qué esperaba usted del Sevilla? ¿Podía imaginar que aquél club llegaría a ser bicampeón de la Copa de la UEFA?
No había cómo imaginarlo, pero tenía la esperanza de que en Europa podría triunfar y alcanzar grandes éxitos. Cuando llegué éramos un equipo regular, cuyo principal objetivo era seguir en Primera. Pero fuimos creciendo y yo, afortunadamente, crecí junto con el equipo. En el balance, se ha transformado en un paso muy importante para mi carrera.

¿Cuáles fueron los principales factores para tamaña evolución?
Los fichajes fueron una parte fundamental, pero lo más importante creo que fue que supimos formar un verdadero grupo, con ilusión y ganas de lograr grandes cosas; de cambiar la imagen del Sevilla dentro del fútbol español.

¿Cuál de esos fichajes le llamó más la atención? ¿Alguien a quién no conociera y que lo haya sorprendido?
Frederic Kanouté fue uno de esos. Nunca lo había visto jugar por el Tottenham y me impresionó mucho la calidad técnica y la movilidad que tiene a pesar de ser tan alto. Era una referencia para nuestro equipo. Y cuando llegó Luis Fabiano formaron una pareja ofensiva que nos hacía imponer mucho respecto.

La Copa Mundial Sub-20 de la FIFA 2003, en Emiratos Árabes Unidos, fue justo durante su período de adaptación al Sevilla, ¿no?
Fue durante aquél torneo que el Sevilla decidió ficharme en forma definitiva. Después del Sudamericano, el Bahia había firmado mi cesión por una temporada. Hice un muy buen torneo en Emiratos Árabes Unidos y eso fue lo que le dio confianza al Sevilla para que apostaran por mí y ejercieran la opción por mi fichaje definitivo. Es un momento clave de mi carrera.

Después de aquella Copa Mundial Sub-20, sólo volvió a ser convocado para la selección brasileña al cabo de casi tres años. ¿A qué cree que se debe? ¿Hubiera sido diferente si jugara en algún club de Brasil?
A lo mejor hubiera tenido un poco más de oportunidades, porque como estuve poco tiempo en Brasil hay algunas personas que no conocían mi trabajo. Y, con la importancia que tiene la selección en Brasil, no es fácil que llamen a un jugador que no es realmente famoso. Pero mi buena labor en el Sevilla repercutió también aquí y conquisté mi espacio: ya pude ayudar a la selección a conquistar un título. Ahora tengo como objetivo que mi nombre figure en todas las convocatorias.

Me imagino que el título al que usted se refiere, la Copa América 2007, ha sido un hito imborrable en su carrera con la selección. Principalmente al anotar un gol en la final contra Argentina...
Fue sin duda el momento más importante que he vivido con la selección hasta hoy: con toda la rivalidad existente entre brasileños y argentinos, en una final, cuando todos consideraban a Argentina como favorita... Aquello nos ha ayudado a demostrar que Brasil es siempre Brasil y que, cuando entramos en la cancha, merecemos ser respetados. Participé de un gol y anoté otro: fue sensacional. El primer título es siempre algo especial.

Durante 12 años, entre 1994 y 2006, el lateral derecho titular de la selección brasileña fue el mismo: Cafu. ¿Por qué cree que durante tanto tiempo no ha surgido nadie que pudiera pelearle el puesto?
Es complicado explicar algo tan extraordinario como lo de Cafu: es un jugador fantástico y un excelente profesional, un verdadero ejemplo a seguir. Por eso pudo mantener el mismo nivel durante tantos años. Él, como Roberto Carlos en el lateral izquierdo, marcaron una época en la selección brasileña. Normalmente los jugadores pasan por oscilaciones a lo largo de sus carreras, pero ellos fueron excepcionales. Los que ahora estamos escribiendo nuestra historia con la selección tenemos que mirar y reflejarnos en jugadores como esos.

Entre los jugadores de su posición que siguen jugando actualmente, ¿cuáles son los que más admira?
Hay varios que están atravesando un lindo momento, como es el caso de Maicon, del Inter, o Belletti. Aunque él no está jugando como lateral derecho en el Chelsea, sino como volante. Brasil tiene muy buenos laterales a su disposición.

En la selección brasileña resulta que usted termina asumiendo unas labores defensivas que, al menos en el Sevilla, no asumía, ¿es asi?
Son situaciones diferentes: la del Sevilla, la del Barcelona y la de la selección. Nosotros tenemos que estar siempre preparados para esos pequeños cambios y adaptaciones, para que podamos ser lo más útiles posible para cada entrenador que encontremos. Cada uno tiene un estilo.

Pep tiene una manera de ver el fútbol absolutamente especial. Estoy seguro de que construirá una historia importante dentro del fútbol mundial
Daniel Alves, sobre su entrenador en Barcelona: Pep Guardiola.

Y ahora que usted lo conoce un poco mejor al cabo de unos meses en el FC Barcelona: ¿cuál es el estilo de Pep Guardiola?
Es un entrenador que desde el primer contacto ha demostrado una ilusión inmensa de ser reconocido como un profesional ganador también en el banquillo. Eso nos transmite una motivación enorme. Hoy no tengo dudas de que lo logrará: .

Usted ha tenido varias oportunidades de enfrentarse con el mejor FC Barcelona de Frank Rijkaard y Ronaldinho. ¿Cree usted que el actual equipo tiene potencial para ser tan ganador y fantástico como aquél?
Cada entrenador y cada jugador trabajan para construir su propia historia. No creo que tengamos que hacer comparaciones. Aquél equipo hizo su historia con títulos y buen fútbol. Eso es lo que tenemos que hacer: jugar un buen fútbol y, si alcanzamos grandes resultados, ahí sí tendremos nuestra propia historia.

La Liga de Campeones de la UEFA es siempre codiciada por la hinchada del FC Barcelona. ¿Ya se puede decir que ustedes están entre los grandes favoritos para el título de la actual edición?
Por la grandeza del FC Barcelona, siempre estamos entre los candidatos, no tengo dudas. Pero es uno de los torneos más difíciles que hay, colmado de equipos fuertes y tradicionales. Será un camino duro, pero creo que estamos preparados para enfrentarlo.