Victor Obinna ha tenido un feliz 2008. En las competiciones de clubes, dejó atrás la Serie B, en la que jugó durante los seis primeros meses del año con el Chievo Verona, celebrando el ascenso a la categoría superior. Pero debutó en la Serie A en las filas del Inter de Milán, el verano pasado. ¡Y de qué manera! Con los Nerazzurri se ha consolidado en la elite de Italia. Y como guinda, el próximo mes de febrero tendrá la oportunidad de medirse en octavos de final de la Liga de Campeones al Manchester United, el equipo al que sigue desde niño.

Representando a Nigeria se colgó la medalla de plata en el Torneo Olímpico de Fútbol Pekín 2008, lo que supuso una felicidad inmensa, que espera revivir en 2010 con motivo de la Copa Mundial de la FIFA que se celebrará en Sudáfrica.

En este fin de año, FIFA.com visita Appiano Gentile, el centro de entrenamiento del Inter, donde Victor Obinna nos ha concedido amablemente una entrevista exclusiva.

"Sólo satisfacciones"
"2008 ha sido una temporada especial. Desde un punto de vista global, no he tenido más que satisfacciones con el resurgimiento del Chievo", confiesa Obinna acerca de la promoción de su antiguo club. "En la Serie B, el ritmo es intenso, hay un número de partidos más importante, y la temporada es físicamente agotadora. Tenemos que estar siempre en nuestra mejor forma, de lo contrario resulta difícil aguantar todo el año. Por todas estas razones, el ascenso a la Serie A fue algo maravilloso".

"Al igual que el Torneo Olímpico y la medalla de plata", se apresura a añadir cuando menciona su trayectoria con el combinado nacional. "El año 2008 me ha dado una emoción que me quedará grabada durante toda la vida: participar en los Juegos Olímpicos y conquistar una medalla de plata. ¡Fue fantástico! Las Olimpiadas fueron una auténtica lucha. Antes de viajar a Pekín, tuvimos dificultades para clasificarnos. También empezamos la fase de liguilla pasando apuros. En nuestro primer partido, contra Holanda, se nos daba como perdedores, pero logramos conservar el 0-0. Poco a poco fuimos adquiriendo confianza, yendo de menos a más".

El joven delantero guarda un recuerdo especial de la eliminatoria de cuartos. "No fue fácil enfrentarse a Costa de Marfil, porque a menudo los rivales africanos son complicados. Los marfilenses tienen un equipo compacto, capaz de mantener el balón. Pero nosotros supimos mostrarnos más fuertes. El encuentro de semifinales frente a Bélgica es el más bonito de todos los que disputamos. Es una pena que no elevásemos nuestro juego hasta ese nivel en la final contra Argentina. Perder fue un duro golpe, porque creíamos en el triunfo".

Sin embargo, la segunda plaza constituye un motivo de ilusión para Obinna y los suyos. "En un plano más personal, desde 2005 estoy integrado en la plantilla, hemos crecido juntos y me he convertido en un punto de referencia. Siempre he sido un jugador fundamental para mis compañeros, tengo la confianza del entrenador. Estos apoyos me han permitido asumir mis responsabilidades dentro del campo y transformarme en un goleador decisivo".

"Quiero llegar a ser un jugador importante"
Todo eso le hace albergar grandes esperanzas de cara a futuras citas. "Ahora debemos concentrarnos en el Mundial de 2010. El hecho de que el certamen se dispute por primera vez en tierras africanas es una oportunidad enorme. Nos da la posibilidad de hacer algo positivo, de enseñarle al mundo que una selección africana puede ganar".

Y cuando le pedimos que evalúe las fuerzas en liza, el ex futbolista del Enyimba sitúa a las Súper Águilas en lo más alto, por supuesto. "Nigeria está entre los mejores equipos del continente. Pero no hay que olvidar a Costa de Marfil, a Egipto, que ha ganado las dos últimas CAN, y a Camerún. Disponemos de equipos que pueden ser las revelaciones del torneo".

Deseoso de hacer olvidar la ausencia de Nigeria en la edición alemana, el internacional confía en aprovechar la experiencia adquirida en el Inter. "El primer gol que marqué con la camiseta del Inter, contra el AS Roma, es otro momento destacado. Fue una emoción especial, y más aún porque yo me había incorporado a un equipo ya formado. Ahora quiero progresar y llegar a ser un jugador importante".

Y además de sus actuaciones personales, ¿con qué se queda del año que termina? "¡Frank Lampard y la final de la Liga de Campeones! Me gusta la mentalidad de Lampard, y marcó un gol totalmente desquiciado en la semifinal. En la final repitió, y en mi opinión el Chelsea merecía ganar. Jugó mejor que el Manchester. Pero el Manchester es mi equipo, al que sigo desde niño".

Quién sabe, quizás dentro de doce meses, cuando rememore su año 2009, el nigeriano pueda citar como evento señalado la eliminación del club de sus amores...