l Real Madrid se impuso por 3-1 al "Equipo Puskas", un combinado de futbolistas húngaros, en el partido homenaje al mítico "Cañoncito Pum", tal como le bautizó la afición madridista, disputado en el estadio que lleva su nombre en Budapest.
El partido, el último de la gira de pretemporada del equipo español, sirvió para ver en acción al presumible once titular de Vanderlei Luxemburgo y demostrar la calidad definitoria de los jugadores blancos a los que todavía les falta un punto de frescura que trabajarán en las dos semanas que restan para el comienzo de la Liga.
Al cuarto de hora Zinedine Zidane falló un lanzamiento de penal con el que el árbitro castigó una entrada de Haalmosi sobre Míchel Salgado. Pero tres minutos después, el francés se redimió de su error al anotar desde los once metros un derribo de Ronaldo en el área chica.
El combinado húngaro, dirigido por el alemán Lothar Matthäus, no se vino abajo e intentando agradar a los cerca de 50,000 espectadores en el estadi, continuaron probando suerte en ataque. En una de sus llegadas, Míchel Salgado cometió penal y Kenesei aprovechó para igualar el partido.
En el segundo tiempo, el "Equipo Puskas" dispuso de muchas más oportunidades pero Iker Casillas supo hacer bien su trabajo y el contragolpe de los madridistas fue letal gracias a la fortaleza y rapidez de Ronaldo y el oportunismo de Michael Owen para rematar un gran centro de Baptista.
Antes del pitido inicial, el vídeo marcador del estadio emitió imágenes de los goles de Ferenc Puskas mientras el público en pie aplaudía al mítico ex madridista, gran ausente en el estadio debido a su delicado estado de salud. En el palco sí se encontraba su emocionada mujer quien agradeció todas las muestras de cariño recibidas.
El máximo goleador del siglo XX
Hablar de Ferenc Puskas es hablar del mejor jugador húngaro de la historia del fútbol. Un palmarés admirable, tanto a nivel de clubes como con la selección húngara, avala tal afirmación. 5 Ligas en Hungría y 5 en España, 1 Copa de España, 3 Copas de Europa y 1 Copa Intercontinental, además de la Medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Helsinki y subcampeón en la Copa Mundial de la FIFA Suiza 1954. Además la Federación de Historia y Estadística del Fútbol ha confirmado que este zurdo de oro ha sido el máximo goleador del siglo XX.
Ferenc Puskas Biro nació en Budapest, el 2 de abril de 1927. Su padre, jugador del Kispest, le inculcó su pasión por el fútbol y pronto el hijo demostró que el balón era algo más que un pasatiempo. Su calidad se manifestó desde muy temprana edad y con 16 años debutó en con el Honved (antes Kipest) en la primera división de su país natal. Dos años más tarde, Puskas se enfundó por primera vez la camiseta de Hungría ante Austria y anotó su primer gol con la selección.
Puskas era un delantero atípico: bajito, regordete, no demasiado bueno en el juego aéreo y exclusivamente zurdo. Pero con un olfato goleador demoledor. Fue la principal figura del equipo húngaro que dominó el fútbol mundial a principios de los años 50, aunque el gran premio de campeón del mundo se les escapó, especialmente en la final de Suiza, en la que la hasta entonces imbatida selección húngara sufrió una histórica derrota ante Alemania por 3-2.
El adiós del futbolista a la selección se produjo el 14 de octubre de 1956 en un partido disputado, casualmente, también contra Austria, y en el que anotó su gol número 83, el último en los 84 partidos jugados con los Magiares Mágicos.
Las complicadas circunstancias históricas que vivía su país le hicieron "desaparecer" en 1956, y hasta su familia llegó a darle por muerto. Hasta que con 31 años y algunos kilos de más fue fichado por el Real Madrid. Muchos dudaron de la calidad de aquel jugador, pero pronto se ganó el cariño y la admiración de su afición.
Tras un primer año de adaptación y recuperación, en la segunda temporada fue el máximo goleador del equipo en las tres competiciones superando a su gran amigo y estrella di Stefano. Con la camiseta blanca logró cuatro veces el título de máximo anotador en la Liga. Goles y más goles que le valieron el apelativo de "Cañoncito Pum", dada su eficacia. Era el letal rematador de aquella gran generación de futbolistas que escribieron la etapa dorada del Real Madrid: Alfredo Di Stéfano, Kopa, Rial, Santamaría, Gento, Domínguez…
Ellos convirtieron al club en un gigante en Europa y le dieron la primera Copa Intercontinental de la historia al vencer al Peñarol de Montevídeo por 5-1 en el partido de vuelta en Madrid, tras el empate a cero de la ida. El gran húngaro se reservó el honor de anotar el primer gol de aquella recién nacida competición.
Tres Copas de Europa, y mayor gloria en la final de 1960, en Hampden Park, donde el Madrid venció al Eintracht de Francfort por 7-3. Di Stefano marcó tres goles en aquel partido, pero fue la noche de Puskas, quien anotó cuatro tantos en aquella victoria legendaria. Cuando terminó la temporada, el jugador había marcado la increíble cantidad de 35 goles en 39 partidos.
Puskas adquirió la nacionalidad española en 1961 y con 34 años disputó cuatro partidos con su nueva selección con un balance de dos triunfos, un empate y una derrota en la Copa Mundial de la FIFA Chile 1962.
El 30 de junio de 1967 Cañoncito Pum cuelga definitivamente las botas. Tenía 39 años. Luego inició su etapa de entrenador que lo llevó al Panatinaikos griego, el Sol de América paraguayo, el Colo-Colo chileno, entre otros.
Ficha del partido homenaje a Ferenc Puskas.
1. Equipo Puskas: Fülöp, Takács (Vadocz 45'), Komlósi, Balog, Boor (Baranyos 14'), Illes (Kenesei 25'), Coth (Priskin 45'), Halmosi (Vanczak 45'), Eger (Vincze 45'), Nikolov (Rosa 61')y Kerekes (Torghelle 61').
3. Real Madrid: Casillas, Salgado (Diogo 78'), Pavón, Helguera, Roberto Carlos, Beckham (De la Red 78'), Gravesen (Pablo García 71'), Baptista, Zidane (Guti 71'), Raúl (Owen 74') y Ronaldo (Soldado 82').