Polonia sufrió una derrota en Bratislava a mediados de octubre que supuso una gran decepción. El partido parecía encarrilado para los polacos hasta el minuto 83, pero Eslovaquia consiguió dar la vuelta a la situación gracias a un doblete del delantero Stanislav Sestak y obligó a sus vecinos a volverse a Varsovia con las manos vacías.

Para el cuadro dirigido por Leo Beenhakker, aquella jornada resultó doblemente amarga, ya que supuso su primera derrota en el Grupo 3 de la competición preliminar de la zona europea para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, después de lograr siete puntos en sus tres primeros compromisos.

Polonia tenía en su mano destacarse en el liderato de la liguilla. Sin embargo, fue Eslovaquia quien se encaramó a la primera plaza, y el otro país vecino del grupo, la República Checa, superó también a la escuadra polaca. No obstante, los que conocen a los futbolistas de este país de 38 millones de habitantes saben que son verdaderos maestros en superar contratiempos. No en vano, Polonia ha interiorizado mejor que ninguna otra selección la tan manida mentalidad del "ahora más que nunca".

De nuevo entre los 20 mejores de Europa
Precisamente, Polonia ha enviado un aviso en este sentido a sus rivales poco después de la derrota. En la edición de enero de la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola, los pupilos de Beenhakker escalan tres puestos y se sitúan en la plaza 31ª. El combinado polaco se coloca así por primera vez desde el pasado octubre por encima de su clasificación media histórica, que es el puesto 32º. Desde entonces había caído hasta la 34ª posición como consecuencia de la desafortunada derrota sufrida en Eslovaquia. En cualquier caso, el equipo liderado por el guardameta Artur Boruc, que milita en el Celtic de Glasgow escocés, ha sabido salir del bache.

Los 13 puntos sumados permiten a Polonia adelantar a Suecia y Escocia y volver a meterse entre los 20 mejores equipos del continente europeo. Con todo, todavía está lejos de su mejor registro hasta la fecha en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola, que es el 16º puesto que ocupó en septiembre de 2007. En caso de que Beenhakker alcanzase su meta, que no es otra que el billete para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, superar la marca histórica se tornaría un objetivo posible.

Beenhakker trabaja la fortaleza mental de Polonia
"Tras el Mundial 2006 me encontré un grupo que había perdido toda la confianza en sí mismo. Hemos trabajado mucho en el aspecto psicológico", explicó el técnico holandés en una entrevista exclusiva para FIFA.com poco antes del comienzo de la Eurocopa de Austria y Suiza 2008. Las cosas no marcharon mucho mejor en el certamen continental para los polacos, quienes, al igual que dos años antes en la cita mundialista, volvieron a caer en la fase de grupos. El hecho de que este país, que al fin y al cabo dio al fútbol una estrella de talla mundial como Zbigniew Boniek, haya vuelto a levantarse dice mucho de su moral y de su clase futbolística.

La casi siempre crítica prensa polaca espera que el extremo Euzebiusz Smolarek, cuyo padre, Wlodzimierz, vistió también la camiseta de Polonia, dé un paso al frente a la hora de asumir la responsabilidad en el camino hacia Sudáfrica. A sus 28 años, el jugador causó sensación en el Feyenoord de Rotterdam y el Borussia Dortmund en etapas anteriores, antes de fichar por el Racing de Santander. Smolarek juega actualmente cedido en el Bolton Wanderers y quiere acabar de pulir en Inglaterra su capacidad de liderazgo para poder guiar a su país hacia el éxito.

Esperanzas en la próxima generación
Además de Smolarek, las figuras del equipo son el centrocampista de origen brasileño Roger Guerreiro, que juega en el Legia de Varsovia, y el portero Boruc, que en la Eurocopa demostró ser uno de los mejores en su puesto. En cualquier caso, el mayor deseo de Beenhakker es que las jóvenes promesas den el salto al primer plano. Sus principales esperanzas están depositadas en el delantero Tomasz Zahorski y el defensa Adam Kokoszka, que todavía juegan en la liga polaca, no superan los 24 años y aún tienen que darse a conocer en el panorama internacional, lo que bien podría ocurrir en Sudáfrica 2010.

Tras su participación en la Copa Mundial de la FIFA 2006 y en la Eurocopa 2008, resulta lógico esperar que Polonia esté también en la próxima edición mundialista. Sin duda, su presencia en el certamen que se celebrará en tierras africanas le daría un buen impulso en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola.