Está siendo un buen año para dos de las naciones futbolísticas menos conocidas de Centroamérica. Panamá arrasó en la Copa de Naciones de la UNCAF hasta conquistar el primer título regional de su historia, con derrota incluida de Costa Rica en la final, una selección que ha participado en tres Copas Mundiales de la FIFA. Como resultado, los panameños han escalado de golpe 33 posiciones en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola. Otra selección modesta, Nicaragua, conquistó el quinto puesto en la competición regional y subió 50 peldaños en la jerarquía mundial.
Panamá, pese a haber anotado tan sólo dos goles en sus cuatro partidos de la Copa de la UNCAF, disputada en Honduras entre finales de enero y principios de febrero, celebró al final un triunfo histórico. Una victoria contra la favorita Guatemala y una campanada contra la selección anfitriona, Honduras, en semifinales bastaron a los Canaleros (bajo la batuta de su ex seleccionador juvenil de origen inglés, Gary Stempel) para meterse en la final, donde esperaban los Ticos, y coronarse campeones tras la tanda de penales, a pesar de que todos los pronósticos apuntaban a la supremacía absoluta de Honduras o de la hexacampeona Costa Rica en la competición.
Los panameños cayeron eliminados a manos de El Salvador en las primeras rondas de la fase de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010. Sin embargo, han seguido una trayectoria ascendente desde que sorprendieron a propios y extraños al anotarse una cita con Estados Unidos en la final de la Copa Oro de la CONCACAF 2005, celebrada en Boston, donde cayeron en tanda de penales. En la reciente competición centroamericana, Panamá ha disfrutado en sus filas de la calidad y el liderazgo del veterano Ricardo Phillips, autor del gol de la victoria contra Honduras, del sobresaliente guardameta Jaime Penedo, de Nelson Barahona y del que fuera astro de la selección juvenil Armando Gun.
Nicaragua, por su parte, es toda una incógnita en el orden establecido del fútbol centroamericano. La selección de esta pequeña nación tropical, de poco más de 5 millones de habitantes, nunca se ha clasificado para una Copa Mundial de la FIFA y posee un amplio historial de escaso rendimiento en las competiciones regionales, aplastantes derrotas incluidas. Sin embargo, en la Copa de Naciones 2009, ha hecho gala de una mejoría y de un dominio espectaculares. Los nicaragüenses esperanzaron a su afición con dos empates en la fase de grupos, con Belice y El Salvador, pese a que, al igual que Panamá, ya se encontraba eliminada de la competición preliminar para Sudáfrica 2010.
El ascenso de 33 puestos (169 puntos) coloca Panamá en el escalón número 50 de la clasificación mundial, el más alto que ha ocupado hasta el momento, por encima de naciones de reconocido prestigio en el fútbol, como Colombia, Bélgica, Arabia Saudí o Noruega. Además, ha otorgado a los Canaleros el cuarto puesto en la tabla regional, por delante de Jamaica o Trinidad y Tobago. Nicaragua se ha convertido en la selección de mayor progresión de la última edición de la clasificación mundial, con una subida de 50 puestos, desde el 182º hasta el 132º, su mejor posición de la historia.
Como campeona de la región de la UNCAF, Panamá se ha metido en la fase final de la Copa Oro de la CONCACAF 2009, cuya fecha y sede de celebración no se han dado a conocer todavía. Nicaragua también participará en su primera Copa Oro, gracias a su victoria contra Guatemala en el partido por el quinto puesto, que le otorgó el último billete disponible en Centroamérica en la prueba reina de la CONCACAF. Los propios nicaragüenses reconocen la importancia de esta gesta histórica. "Es algo increíble para un equipo como Nicaragua", comenta su seleccionador, Otoniel Olivas. "¡Como si fuéramos a un Mundial, o casi!".
