Hasta las selecciones más modestas, como Yemen, tienen su momento de gloria. A principios de año, el combinado yemení cayó por la mínima (2-1) a manos de Japón, la superpotencia futbolística de la región, en la primera jornada de la ronda de clasificación de la Copa Asiática 2011. Pero la derrota no le hizo mella y, una semana después, volvió a encarrilar su campaña con una victoria por 1-0 en casa contra Hong Kong.

Puede que el escueto 1-0 no sea el triunfo más sonado de los yemeníes en la escena internacional, pero les ha servido para escalar siete puestos, hasta el 146, en la Clasificación Mundial FIFA/Coca Cola de febrero. Y lo que es más importante, ha sido su primera victoria en ocho partidos internacionales en los últimos nueve meses. Una señal inequívoca de que yemen ha comenzado 2009 con buen pie.

Su mejor registro
De las selecciones de Asia Occidental, Yemen es la peor situada en la tabla mundial, y durante mucho tiempo se ha considerado una de las más modestas en las competiciones regionales y continentales. Su decepcionante actuación en la reciente Copa del Golfo, en la que quedó última de grupo con tres derrotas en otros tantos partidos, ilustra a la perfección la brecha que todavía la separa de los mejores combinados de su zona.

Pero, a pesar de que nunca se cuenta entre las favoritas de Asia, Yemen nunca ha cejado en su empeño por mejorar su juego y presentar batalla a equipos más pujantes. Por eso no resulta sorprendente que se haya forjado una reputación por dar la campanada en el momento más inesperado. La primera vez que causó sensación fue en la competición preliminar asiática de la Copa Mundial de la FIFA Estados Unidos 1994. Yemen estaba encuadrada en el mismo grupo que Irak, China, Jordania y Pakistán.

La campaña apenas duró un mes, pero los yemeníes registraron dos triunfos, uno de ellos sensacional sobre China (1-0). Y aunque terminaron terceros y no superaron el corte, en agosto de 1993 la selección fue recompensada con el puesto 90º de la clasificación mundial, que supuso una subida de 25 escalones, su mejor registro hasta la fecha.

Inyección de moral
Dieciséis años después, bajo la batuta de Sami Al Nash, el equipo pugna por lograr la clasificación para su primera Copa Asiática de la AFC desde 1976, año en el que compitió como Yemen del Sur. El pasado 20 de enero, en su primer choque de la ronda clasificatoria, el combinado yemení demostró que sabe hacer frente a la élite del continente, y a punto estuvo de lograr el empate contra Japón. Los locales se adelantaron en el marcador en los primeros compases del partido por medio de Shinji Okazaki, pero Zaher Farid igualó la contienda dos minutos después del descanso. Los japoneses, tricampeones asiáticos y situados 109 puestos por delante de Yemen en la clasificación mundial, sufrieron lo suyo hasta que un gol tardío de Tatsuya Tanaka los sacó del atolladero.

Una semana después, y ya en casa, en su feudo del estadio Ali Mohsen Al-Muraisi de Sanaa, los hombres de Al Nash abordaron su segunda cita, contra Hong Kong, decididos a lograr la victoria. Tras desperdiciar varias ocasiones de gol, Akram Al Selwi anotó el único tanto del encuentro en el minuto 51, que otorgó a los anfitriones un merecido triunfo. Para el seleccionador, este resultado supone una excelente inyección de moral de cara a sus dos próximos compromisos del mes de noviembre contra Bahréin, que es líder del grupo con dos victorias en sus dos primeros partidos, frente a Hong Kong y Japón, respectivamente.

"Estoy muy contento de que hayamos conseguido nuestro primer triunfo en los clasificatorios, porque así nuestros jugadores recuperarán la confianza", explicó Al Nash. "Les prometo que seguiremos ofreciendo buenas actuaciones y progresando por el buen camino".

Dado el excelente momento que atraviesa Yemen en los últimos tiempos, hasta los aficionados más pesimistas creen que su equipo puede causar sensación en la escena continental. Y aunque una plaza en Qatar 2011 parece fuera de su alcance, Al Nash y sus hombres han demostrado que el suyo no es un equipo que se pueda tomar a la ligera.