"Fue un partido para los libros de historia". "Sensacional regreso". Así rezaban algunos de los titulares con los que la prensa noruega celebró a mediados de febrero la victoria por 1-0 de su selección sobre Alemania, tricampeón mundial, y además su primer éxito en los 15 últimos meses. Como consecuencia, noruega ha dado un gran salto hacia delante en la actual lista de Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola y ha ascendido once escalones hasta colocarse en el 45º.

Tras la exorbitante caída en 2008 hasta la 59ª plaza, el punto más bajo de toda su historia en la Clasificación de la FIFA, este año se ha logrado detener la tendencia descendente: en enero los noruegos aún estaban en la 59ª posición, en febrero subieron a la 56ª y ahora han dado el brinco que les ha colocado entre los 50 mejores equipos del planeta. Y la escuadra del país que en su día llegó a ser segundo de la lista (octubre de 1993 y julio y agosto de 1995), sigue remontando.

Uno de los motivos de este resurgimiento es la mano del selecccionador interino, Egil Olsen. El técnico de 66 años se propone recuperar para Noruega su antiguo esplendor, el mismo que tenía a mediados de la década de 1990 cuando él la condujo hasta las citas mundialistas de 1994 y 1998. En la campaña de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Francia 1998, la formación Noruega permaneció imbatida. Y sólo fue eliminada en octavos de final por el vigente campeón del mundo, Italia.

Escaramuzas con el anfitrión
"¿Qué faltaba últimamente? No mucho, pero yo prefiero un planteamiento estratégico más defensivo y organizado por zonas, y un estilo de ataque más directo", explicaba Olsen, alias Drillo, en su conversación con FIFA.com en referencia a los problemas de su combinado. "Las virtudes individuales de los jugadores siempre tendrán su influencia sobre el estilo de un equipo, pero algunas características esenciales son independientes de los mimbres disponibles. Sobre todo la defensa por zonas en lugar de al hombre, y un método de ataque resuelto después del robo de balón".

Así las cosas, las expectativas de los seguidores y de los propios jugadores son muy altas. El capitán, Brede Hangeland, que juega en el Fulham inglés, está convencido de la capacidad como técnico del otrora lateral. "Para mí, Drillo representa un gran trabajo físico y una defensa compacta. Con este estilo, Noruega ha tenido en el pasado algunos éxitos sorprendentes, y en el fútbol internacional eso es lo único que cuenta. Él sabe un montón de fútbol y estoy seguro de que ya tiene un plan bien establecido".

También los hinchas noruegos están ansiosos por volver a ver en acción al veterano entrenador. Previsiblemente, se venderán todas las entradas del partido amistoso contra Finlandia programado para el 1 de abril. Antes, sin embargo, los noruegos vivirán un anticipo de la Copa Mundial que tendrá lugar el año que viene en Sudáfrica. El 28 de marzo jugarán contra los anfitriones, y el 10 de octubre entablarán otro encuentro de fogueo contra los sudafricanos.

"Con Drillo todo parece posible"
En la actual campaña de clasificación para el certamen mundial, sin embargo, la situación deja mucho que desear. Con dos puntos en tres partidos, los escandinavos son los colistas del Grupo 9, en el que están encuadrados junto a Holanda, Escocia, Islandia y Macedonia. "Creo que es realista apuntar al segundo puesto. Así podremos acceder a la repesca, en la cual tendremos muchas posibilidades de reservar nuestro billete", anuncia Olsen siempre optimista.

Una mirada al pasado reciente, sin embargo, muestra que la repesca no ha traído la suerte esperada al equipo que conquistó el tercer podio en la edición de 1936. En la fase de clasificación tanto para la Eurocopa 2004 como para la Copa Mundial de la FIFA 2006, Noruega ocupó el segundo puesto de su grupo, y en ambas ocasiones perdió en la eliminatoria subsiguiente. "Por supuesto que sabemos que allí nos esperará un adversario muy fuerte", reconoce.

A principios de junio sabremos el destino de los pupilos de Olsen. Para entonces están previstos dos partidos fuera de casa en Macedonia y Holanda en los que están obligados a puntuar. La esperanza de lograrlo sigue intacta. O por lo menos eso es lo que escriben los periódicos nacionales tras el triunfo sobre Alemania: "Con Drillo todo parece posible".