Los aficionados al fútbol de Granada -una pequeña isla caribeña productora de especias- no tienen grandes logros de los que presumir en el pasado, pero ahora se hallan inmersos en un profundo resurgimiento futbolístico. Después de obligar a una potencia regional como Costa Rica a emplearse a fondo en la ronda previa de la competición preliminar para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, los Spice Boyz prolongaron su buen momento de forma y fueron subcampeones de la Copa del Caribe 2009, clasificándose así para su primera Copa Oro de la CONCACAF.
La gran progresión de los granadinos en cuanto a rendimiento global y competitividad se refleja de forma directa en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola. Después de cosechar 21 puntos en diciembre del año pasado (pasando del puesto 139 al 118), los isleños vuelven a ascender. En la última edición de la tabla global suben cinco peldaños y ocupan la plaza 103ª, la mejor de su historia, y la 11ª de la región, por delante de conjuntos como Guatemala y Haití.
Aunque apenas supera los 100.000 habitantes, Granada dispone de dos futbolistas de primera categoría: Shalrie Joseph, que juega en la MLS estadounidense, y Jason Roberts, quien disputa la Premier League inglesa con el Blackburn Rovers. Ambos formaron parte de los Spice Boyz que empataron frente a Costa Rica a finales del año pasado, antes de caer en el partido de vuelta y quedar así eliminados de la competición preliminar mundialista. Ninguno de los dos pudo participar, sin embargo, en la campaña de la Copa del Caribe celebrada en Jamaica, donde sus compatriotas fueron subcampeones. La plantilla del jugador-entrenador Anthony Modeste, muy joven y compuesta en su mayor parte por integrantes de clubes nacionales, cuajó una actuación asombrosa y entró en la historia del país.
"Tenemos a varios jugadores de calidad en el equipo, como Shalrie Joseph [del Revolution de Nueva Inglaterra] y Byron Bubb [de las divisiones inferiores de la liga inglesa]", explica a FIFA.com Jason Roberts, un delantero muy bien considerado en la máxima categoría del fútbol inglés, gratamente impresionado por el nivel de sus compañeros. "Creo que en Inglaterra a mucha gente le sorprendería ver la calidad del fútbol que tenemos aquí en el Caribe. El estilo de juego en las islas es un poco distinto al de la Premiership, aunque eso forma parte del reto y de la diversión".
La revelación caribeña
Granada se estrenó en la Copa del Caribe 2009 venciendo por 2-1 a Trinidad y Tobago, gracias a un gol postrero de Ricky Charles, "Tricky". El triunfo sobre los Guerreros Soca, favoritos del torneo y que todavía continúan en liza por uno de los 3,5 puestos reservados a la zona norteamericana, centroamericana y caribeña en Sudáfrica 2010, supuso una inyección de moral, y si bien el siguiente partido se saldó con una derrota por 4-0 a manos de Jamaica, luego vino una goleada sobre Barbados (4-2) que abrió las puertas de las semifinales.
Allí, contra Cuba, los Spice Boyz volvieron a estar a la altura, y se impusieron en los penales. Llegaban así a la segunda final de la Copa del Caribe de su historia, tras la de la edición inaugural del certamen, que se remontaba a 1989.
El adversario que aguardaba a los granadinos en el choque por el título en Kingston era la selección jamaicana de John Barnes, que ganó por segunda vez ante su público, mediante un 2-0. Aun así, la trayectoria que los condujo a la final ha bastado para dar esperanzas de cara al futuro incluso al más escéptico de los seguidores de su país. "No nos sentimos perdedores, sino ganadores", señaló tras el partido Modeste, quien sustituyó hace poco en el cargo a Norris Wilson. "Podemos estar orgullosos de nosotros, y hemos hecho que nuestros compatriotas también lo estén. Nadie pensaba que Granada iba a llegar tan lejos. Este pequeño equipo ha demostrado que, en el Caribe, cualquier cosa es posible".
En los últimos cinco meses los granadinos han subido nada menos que 20 puestos en la jerarquía mundial, y este verano saltarán al campo en su primera Copa Oro de la CONCACAF, probablemente ya con Roberts y Joseph en la alineación. Y después de que otro combinado modesto, Guadalupe, alcanzase las semifinales de la última gran cita regional (en 2007), los Spice Boyz se medirán a rivales de la talla de Costa Rica, Estados Unidos y México con la esperanza de que su juego picante cause sensación de nuevo.
