Maldivas, la pequeña nación del océano Índico, es más famosa como idílico destino vacacional que como potencia futbolística. Pero, en los últimos tiempos, el fútbol está abriéndose paso en el archipiélago. La selección de las Maldivas escaló nueve posiciones hasta situarse en el puesto 149º de la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola de mayo, gracias a varias actuaciones más que motivadoras en abril durante la fase de clasificación para la Copa Challenge de la AFC 2010.
Aunque no se trate del escalón más alto que ha alcanzado el fútbol del país en la jerarquía mundial (Maldivas llegó a estar 126ª en julio de 2006), la subida constituye a todas luces una gesta notable para una nación tan pequeña, cuya asociación cuenta tan sólo con unos pocos miles de futbolistas inscritos.
Su posición actual representa una prueba más de la trayectoria ascendente que la selección ha seguido en la última década, con una mejora de 34 plazas con respecto a su punto más bajo, el 183, al que se hundió en agosto de 1997. Todo esto resulta mucho más impresionante, si cabe, cuando se tiene en cuenta que las Maldivas han saltado por encima de equipos como el de Kirguizistán y Turkmenistán hasta situarse en el puesto 25º del grupo de las 46 naciones que componen la AFC.
A las puertas
Maldivas sorprendió el año pasado al alzar el trofeo del Campeonato de la Federación de Fútbol del Sur de Asia 2008 (SAFF) tras su victoria por la mínima contra la India en la final. Espoleada por tal éxito sin precedentes, la selección insular se propuso emular la hazaña durante la competición preliminar para la Copa Challenge de la AFC, de la que fue anfitriona.
Sus aspiraciones recibieron en el primer partido el mazazo de la derrota (1-3) a manos de Turkmenistán. En su segundo choque, el equipo que dirige el seleccionador húngaro Istvan Urbanyi se sacudió el polvo y se impuso a las Filipinas por 3-2. Los anfitriones engastaron cinco goles sin réplica contra Bután en el broche de oro con el que cerraron su campaña de clasificación.
A pesar de las dos últimas victorias, la derrota en el encuentro inaugural ante Turkmenistán resultó fatal para Maldivas, pues el conjunto centroasiático obtuvo el pasaporte para la fase final continental a expensas de la selección anfitriona. Mayor decepción se llevó al quedarse sin el pase que correspondía al segundo del podio, donde se aupó Bangladesh únicamente por diferencia de goles.
Fazeel, el goleador
Aunque la selección de Maldivas haya vuelto a fracasar en su intento por debutar en los escenarios continentales, sus seguidores pueden ilusionarse con el montón de aspectos positivos que ha ofrecido su equipo. Aparte de desplegar un fútbol excelente en todas sus filas, Maldivas cuenta con una delantera estupenda, donde Ibrahim Fazeel hizo gala de un fino olfato de gol y, con cuatro tantos, se convirtió en el máximo anotador del equipo.
El artillero de 28 años inauguró su cuenta particular en el partido contra Turkmenistán con el gol que recortó distancias para los anfitriones y subió al marcador como el 1-2, aunque el conjunto visitante aumentó la diferencia y se adjudicó el triunfo. El delantero del Victory SC volvió a ver puerta en la derrota de Filipinas y se anotó dos tantos en el acoso y derribo de Bután. Otro hombre sobresaliente ha sido el capitán Ali Ashfaq, autor de tres goles en otros tantos partidos como pareja de ataque de Fazeel.
En el centro, Mukhthar Naseer, el mediocampista que con su gol contra la India otorgó a Maldivas el título del Campeonato de la SAFF en la final del año pasado, cimentó su fama de artífice de dianas cruciales al marcar el tanto de la victoria contra las Filipinas.
La selección de Maldivas, con su mejora constante de calidad y rendimiento, está empeñada en llegar a las competiciones internacionales para algo más que hacer bulto, como confirmó con aquel empate a 0-0 contra la República de Corea durante la competición preliminar de la Copa Mundial de la FIFA 2006. Aunque ahora se haya quedado a las puertas de la Copa Challenge de la AFC, parece que tiene intención de seguir progresando y alcanzar nuevas metas en un futuro muy próximo.

