El panorama no pinta demasiado bien para la República Checa en lo que concierne a la clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010. A dos jornadas para el cierre de la competición preliminar, los checos se encuentran siete puntos por detrás de su vecina Eslovaquia, y por tanto ya está fuera de su alcance reservar el billete directo a la cita mundialista.
En octubre, el equipo del Presidente de la Asociación y actual seleccionador, Ivan Hasek, intentará el asalto a la segunda plaza, que otorga una plaza en la repesca. Para ello tendrá que adelantar tanto a Eslovenia como a Irlanda del Norte, que tienen dos puntos de ventaja sobre el subcampeón de Europa en 1996.
El ímpetu de Hasek
En cuanto Hasek asumió el cargo de seleccionador nacional a principios de julio, los checos volvieron a emprender el camino ascendente. El defensa David Rozehnal tiene una explicación muy sencilla al respecto. "Nuestro seleccionador, como cualquier entrenador, tiene ideas muy precisas de lo que le gustaría ver en sus jugadores. Además pone mucho énfasis en que funcionemos bien como equipo y que todos nos apoyemos mutuamente", reveló el zaguero del Hamburgo en una entrevista en exclusiva para FIFA.com.
Los resultados de los checos hablan bien a las claras del trabajo y las exigencias del nuevo estratega: desde el acceso al cargo de Hasek, la selección no ha perdido ningún partido. Frente a Bélgica registró un 3-1 a su favor a mediados de agosto. En la campaña de clasificación mundialista, el balance es aún mejor: contra el líder de la tabla, Eslovaquia, consiguió un respetable empate 2-2; y contra San Marino, una goleada de 7-0. En consecuencia, los checos siguen teniendo posibilidades de alcanzar la segunda plaza del Grupo 3 europeo.
Ascenso en el escalafón mundial
Gracias a estos meritorios desempeños, la República Checa ha escalado posiciones en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola. Cuatro puestos han subido los checos para volver a meterse entre los 20 mejores combinados del mundo. Concretamente han ocupado la 18ª posición, es decir, la 14ª de todos los países europeos.
Rozehnal sigue teniéndolo muy claro: "Sabemos que tenemos un equipo sólido y que no tenemos por qué escondernos ante ningún contrario. Y francamente, no me preocupo demasiado de esos escalafones. Cuando se juega bien, se sube automáticamente en tales listas".
La Copa Mundial como gran meta
Aunque la campaña de clasificación para la primera Copa Mundial que se va a celebrar sobre suelo africano ha sido más bien modesta, la República Checa aún tiene opciones de acceder a la eliminatoria de noviembre, desde la que podría dar el salto a Sudáfrica el año que viene. Pero para lograrlo, está obligada a ganar sus dos próximos compromisos contra Polonia e Irlanda del Norte a mediados de octubre.
El gran problema ha sido hasta ahora que, a partir de unas excelentes individualidades, no ha podido construir un gran equipo. Es una dolencia que se ha podido observar entre los checos también en torneos pretéritos, en los que, a excepción de la Eurocopa de hace 13 años, nunca han llegado realmente a convencer. En su conversación con FIFA.com, Rozehnal supo encontrar una explicación plausible al efecto. "El rendimiento en una Copa Mundial o una Eurocopa depende muy a menudo de la forma en la que se encuentren los jugadores en ese momento. Sólo acuden grandes equipos y no hay margen para ningún tipo de debilidades. También tenemos como objetivo llegar lejos en una fase final, pero ahora sólo importa la clasificación", apuntó el ex jugador del Lazio romano en señal inequívoca de dónde tienen la mira puesta en el presente.
Sverkos tiene fe
Al cabo de unas semanas al mando, Hasek se dio cuenta de que había llegado la hora de hacer un cambio radical en sus filas. Desde entonces, ha apostado cada vez más por sangre nueva y con hambre de éxitos. Uno de estos jóvenes fieras es Vaclav Sverkos. El delantero del FC Sochaux, al igual que su colega Rozehnal, contempla con optimismo el horizonte.
"Estoy firmemente convencido de que aún podemos reservar el billete al Mundial. Si ya no creyéramos en ello, ni siquiera lo intentaríamos", manifestaba hace unas semanas en su entrevista en exclusiva para FIFA.com.
Pero el caso es que todavía no tienen el boleto en el bolsillo, y además deberán contar con la colaboración de sus competidores. Precisamente su vecina Eslovaquia, con una victoria sobre Eslovenia, podría hacer que los checos ocuparan la segunda plaza antes de la última jornada prevista para el 14 de octubre, siempre y cuando éstos sumen los tres puntos en su partido en casa contra Irlanda del Norte.
Una derrota ante su propio público del nueve veces participante mundialista equivaldría a perder definitivamente el tren a Sudáfrica y a tener que ver la cita global por televisión. Pero Hasek y sus hombres no se rinden y, tras disputar tres encuentros sin conocer la derrota, abrigan nuevas esperanzas.
