Al terminar al pie del podio en una liguilla complicada en la fase previa de la Eurocopa 2008, Israel dejó entrever perspectivas prometedoras de cara a su siguiente compromiso: la competición preliminar para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010. El equipo blanquiazul, que decepciona e ilusiona a partes iguales, había hecho frente a selecciones potentes, como Inglaterra, Rusia y Croacia. Por lo tanto, ahora debe subir un peldaño más si quiere postular su candidatura a participar en la gran cita mundialista.

Sin embargo, le está resultando complicado alcanzar esa meta. Los israelíes vuelven a ser cuartos de su grupo, por detrás de Letonia, Grecia y Suiza. Y, de nuevo, la formación de Dror Kashtan adolece de falta de regularidad, mostrándose unas veces convincente y otras titubeante.

Como prueba, sus dos últimos partidos, saldados con una derrota ante Letonia (0-1) y una exhibición frente a Luxemburgo (7-0). Ese concluyente triunfo tiene mucho que ver en la 22ª posición conseguida en la última Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola, y ha reavivado las esperanzas de viajar a una segunda Copa Mundial de la FIFA, tras la de 1970.

Con el viento a favor
El combinado israelí suele ocupar lugares altos, aunque pocas veces obtiene recompensa. Podría decirse pues que se asoma habitualmente a la puerta del templo de los grandes, sin conseguir franquearla nunca. Pero este ascenso en la tabla revela que su ambición de figurar entre los veinte mejores del planeta se mantiene intacta. Israel ya frecuentó esta elite entre agosto de 2008 y marzo de 2009, y aspira a recuperar el nivel que le valió ser decimoquinto en noviembre de 2008, el mejor registro de su historia.

Las tres plazas ganadas entre agosto y septiembre le permiten afrontar los duelos en casa ante Moldavia y en Suiza con el viento a favor. "Es un choque que podría resultar decisivo para asignar el segundo puesto", anunciaba hace unas semanas Elyaniv Barda a FIFA.com. El jugador del Racing Genk simboliza al mismo tiempo el enorme potencial israelí y sus grandes aspiraciones. "Esta posición no es inmerecida. Hemos sabido desplegar un fútbol atractivo. Ahora hay que confirmarlo, y para eso estamos obligados a recobrar el segundo puesto de la liguilla", aseguraba. Su triplete frente a Luxemburgo el pasado 9 de septiembre indica que no se trata de un propósito irrealizable.

Talento y equilibro
Esta esperanza se apoya en una plantilla de talento y equilibrada, en la que conviven jóvenes, menos jóvenes, estrellas que compiten en el extranjero y futbolistas que destacan en la liga nacional. El conjunto ofrece un aspecto orgulloso, y está liderado por un Yossi Benayoun en plena forma en este inicio de temporada 2009/10. El 12 de septiembre de 2009, el "Diamante" firmó su primer triplete en la Premier League, durante la victoria del Liverpool sobre el Burnley (4-0). Y con artilleros de la talla de Ben Sahar o Amit Ben-Shusan también en el equipo, no es casualidad que Israel posea el mejor ataque del Grupo 2, autor de 17 goles.

Si le añadimos una defensa veterana, simbolizada por Tal Ben Haim y sus 49 encuentros como internacional y el guardameta Nir Davidovitch, de 32 años, cuyos buenos resultados con el Maccabi Haifa le han devuelto la confianza del seleccionador, tendremos la fórmula idónea para que Israel pueda seguir soñando con Sudáfrica.

Después de los últimos empates de Suiza en Letonia (2-2) y de Grecia en Moldavia (1-1), el país vuelve a contar con opciones en la lucha por disputar la repesca. Israel permanece al acecho, a dos puntos de griegos y letones, que se enfrentan el próximo 10 de octubre.

Aunque el veredicto final del grupo es una incógnita, los israelíes ya saben que deben ganar imperativamente a Moldavia y Suiza para lograr su objetivo. Y dejar de representar así papeles secundarios.