Argelia está a punto de conseguir su mayor hazaña futbolística en casi dos décadas y la oportunidad de afianzarse en su mejor posición de la historia en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola. Los Zorros del Desierto han salido del agujero en que cayeron hace varios años, para situarse a las puertas de la Copa Mundial de la FIFA.

Argelia, primera de su grupo con tres puntos de ventaja, se enfrentará el sábado a Egipto, consciente de que podría adjudicarse la clasificación aunque perdiera por un margen de un gol. El equipo de Rabah Sadaane ha alcanzado esta situación de privilegio por el gran mérito de sus consumadas exhibiciones en la fase de clasificación hasta la fecha, que lo han aupado 15 escalones hasta el grupo de los 30 primeros, concretamente al puesto 29º, en la última edición de la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola.

Se trata de la posición más alta que ha ocupado la selección argelina hasta la fecha, y coincide con sus victorias en los dos partidos disputados más recientemente en la competición preliminar de Sudáfrica 2010, contra Zambia en septiembre y contra Ruanda en octubre, que además la situaron en el primer puesto de su grupo. Tamaña gesta indica que por fin se ha dado un golpe de timón en la trayectoria de la nave argelina, tras sus dos naufragios seguidos rumbo a la fase final de la Copa Africana de Naciones; sin olvidar que la última presencia de los Zorros del Desierto en un Copa Mundial de la FIFA se remonta a la edición de México 1986.

Argelia, que se ciñó la corona continental en 1990 como anfitriona de la Copa Africana de Naciones, era la 35ª mejor selección del mundo a finales de 1993, año en el que nació la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola. A continuación comenzó su espectacular declive, a la par que se despeñaba por la tabla mundial hasta perder su condición de selección estrella del continente. Para 1999, se encontraba en el puesto 88º y, en junio de 2008, se había hundido definitivamente, lejos del grupo de los 100 primeros.

Sin embargo, en los últimos doce meses, la nación ha experimentado un resurgimiento importante, curiosamente bajo las órdenes del entrenador que la llevó a su última fase final de la Copa Mundial de la FIFA en 1986. El prestigio de los futbolistas argelinos se ha revalorizado considerablemente desde la primera estancia del técnico en el equipo, y actualmente un grupo de jugadores nacidos en Francia, producto de la diáspora del país por Europa, domina la formación del combinado actual.

Hombres como Karim Ziani, Antar Yahia, Djamel Abdoun y Rafik Djebour proceden de orígenes y entornos muy diferentes a los de la mayor parte de la población que representan, y precisamente esta transición en la base misma del equipo ha acarreado multitud de problemas a lo largo de estos años. Sin embargo, parece que, por fin, el curtido Saadane ha conseguido el equilibrio necesario, y los resultados no se han hecho esperar. Argelia se enfrenta ahora a su mayor reto de la era moderna en su visita a El Cairo, con el regreso a la prueba reina del fútbol mundial al alcance de la mano.