La pequeña nación insular de Singapur apenas ha dejado huella hasta la fecha en la escena internacional, ya que nunca ha representado al continente en las competiciones de la FIFA y sólo ha participado una vez en la Copa Asiática de la AFC. Puede que éste sea un registro acorde con el tamaño relativo del país, sin embargo, no se puede obviar el hecho de que los Leones han progresado a pasos agigantados en los últimos años.

Este fenomenal esfuerzo colectivo se ha visto reflejado en la última edición de la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola con un gran salto adelante de ocho plazas, hasta la 111ª.  Así las cosas, el combinado del sudeste asiático iguala el registro de Emiratos Árabes Unidos, que participó en la Copa Mundial de la FIFA 1990, y recorta distancias con una superpotencia de la región, Tailandia, sólo cuatro puestos por delante.

Cerca del objetivo
De hecho, ha sido su excelente actuación contra Tailandia la que ha propiciado que Singapur sea el combinado con el ascenso más pronunciado del continente en el mes de noviembre. Bajo la batuta del técnico serbio Radojko Avramovic, Singapur afrontó invicta sus encuentros de clasificación para la Copa Asiática de la AFC 2011 del mes pasado. Sus tres partidos de preparación comenzaron con una contundente victoria por 4-2 frente a Turkmenistán el 22 de octubre; dos días después, empató a 2-2 contra Vietnam, cuartofinalista de la Copa Asiática de la AFC 2007; y por último, se impuso por 3-1 a la India. Con estos excelentes resultados en su haber, la pequeña nación insular afrontó sus dos citas contra la selección tailandesa con la moral por las nubes.

La rivalidad existente entre Singapur y Tailandia viene de lejos, dado que ambos conjuntos han cosechado tres títulos del Campeonato del Sudeste Asiático (ASEAN), antes conocido como Copa Tiger. En la ida, Singapur perdió por 1-3 en casa. Pero en la vuelta, disputada cuatro días después en Bangkok, los hombres de Avramovic se sacaron la espina. Los pupilos de Bryan Robson no pudieron evitar que los visitantes se hicieran con los tres puntos en su feudo del estadio Rajamangala, merced a un gol de su delantero estrella Aleksandar Duric, que sentenció el choque en el minuto 38 de juego.

Esta reñida victoria, junto a la obtenida por 2-1 contra Jordania en su segundo encuentro de la fase de grupos, han colocado a Singapur en una posición excelente para lograr la que sería su segunda participación en la cita continental. Con seis puntos en cuatro partidos, los Leones están a un solo punto de Irán, el gran coloso asiático. Un tercer triunfo en cualquiera de las dos citas que le quedan por disputar, le aseguraría la clasificación para Qatar 2011.

“Ahora tenemos una gran oportunidad, es mucho lo que está en juego en estos dos últimos partidos”, apuntó Avramovic en referencia a su encuentro en casa contra Irán en enero y a su desplazamiento a Jordania en marzo. “Necesitamos un triunfo para tener opciones de clasificarnos”.

Progreso continuo
Incluso los críticos más recalcitrantes han de rendirse a la evidencia: Avramovic ha sido el artífice del resurgimiento de los Leones desde que asumió el cargo de seleccionador en 2003. Este ex guardameta y ex internacional con Yugoslavia ya saboreó las mieles del éxito en Asia con Kuwait, a la que condujo hasta el Torneo Olímpico de Fútbol en Sydney 2000. Al año siguiente, sustituyó a Berti Vogts al frente de la selección absoluta, con la que cuatro meses después conquistó la medalla de oro en los Juegos de Asia Occidental.

Dada su vasta experiencia, no tardó mucho en convertir a la inestable Singapur en un conjunto más regular y constante. Avramovic empezó a cosechar éxitos ya en su segundo año como seleccionador, cuando Singapur derrotó a Indonesia por 5-2 (resultado global) y se adjudicó su segunda Copa Tiger en 2004 (la primera fue en 1998). Los Leones completaron el triplete en 2007, esta vez tras imponerse a Tailandia por 3-2 (resultado global).

Los recientes resultados contra Tailandia han hecho reflexionar al técnico de 60 años de edad. “La victoria fue muy especial para nosotros. Les dije a mis jugadores que creyeran en sí mismos. Tenemos experiencia en remontar malos resultados. Creo que, junto a Tailandia, somos los dos mejores equipos del sudeste asiático”.