África e incluso el mundo entero conservarán durante mucho tiempo el recuerdo de la trayectoria de Ghana en la Copa Mundial de la FIFA 2010. En la primera gran cita del deporte rey disputada en tierras africanas, las Estrellas Negras hicieron honor al continente madre, situándose, gracias a su meritorio desempeño, en el puesto número 23 de la jerarquía mundial.
Los ghaneses alcanzaron los cuartos de final del torneo, donde cayeron ante Uruguay en un reñido duelo (1-1, 4-2 PEN), y estuvieron a punto de convertirse en los primeros africanos semifinalistas de una Copa Mundial de la FIFA. Las circunstancias en las que se produjo su eliminación también fueron dolorosas: el balón que detuvo con la mano el uruguayo Luis Suárez en el último segundo de la prórroga y el penal fallado por Asamoah Gyan…
“Este equipo mostró una gran madurez, presentó un bonito equilibrio”, explicó posteriormente el ex seleccionador Claude Le Roy. “Produjo el fútbol que se esperaba de él. Si Michael Essien hubiera estado allí, estoy seguro de que Ghana habría pasado a semifinales. Le faltó un jugador de su temple”.
Las revelaciones Boateng y Ayew
Antes de esta triste despedida frente a la Celeste, los hombres de Milovan Rajevac causaron sensación, tanto por su potencia atlética en las acciones defensivas como por su atrevimiento en ataque.
El conjunto ghanés demostró, en un Grupo D muy homogéneo, su facilidad de adaptación a todos los estilos de juego. En su primer compromiso doblegó a una correosa Serbia (1-0), y a continuación registró un empate contra una prudente Australia (1-1), para luego poner en aprietos mediante sus contragolpes a Alemania, que desplegó un juego muy elaborado (0-1). Este último encuentro de la primera fase puso de manifiesto que los subcampeones de África podían plantar cara a los mejores del planeta.
En octavos de final les aguardaba un adversario complicado, Estados Unidos, finalista derrotado de la Copa FIFA Confederaciones celebrada un año antes.
Sin embargo, Ghana convenció a los últimos escépticos al cuajar un partido prácticamente perfecto. Aunque encarriló enseguida la contienda, merced a Kevin-Prince Boateng —cuya incorporación al combinado nacional casi hizo olvidar la ausencia de Michael Essien—, tuvo que pasar por la prórroga, pero no dio en ningún momento la impresión de poder perder (2-1 t.s.). El choque sirvió de carta de presentación a André Ayew, uno de los hijos del legendario Abedi Pelé.
Ghana ocupa ahora la 23ª plaza de la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola (+9 puestos y 74 puntos en un mes), y todo indica que le espera un futuro más radiante si cabe.
Sitio a los campeones del mundo
“El futuro de este equipo se anuncia apasionante y brillante”, afirma Rajevac. “Contamos con muchos jóvenes de buen nivel que podrán formar la base de la selección en 2014. Y aunque la derrota haya sido dolorosa y nos haya dejado una espina clavada, esta aventura ha proporcionado experiencia a los jugadores. Tienen potencial para realizar grandes cosas”.
Con la confirmación de talentos que habían permanecido en un segundo plano durante largo tiempo (Anthony Annan, Prince Tagoe, Kwadwo Asamoah) y la progresiva incorporación de los campeones del mundo sub-20 de Egipto 2009 (Samuel Inkoom, Jonathan Mensah, Ayew, Dominic Adiyiah), el cuadro ghanés es ahora segundo del escalafón africano, y puede aspirar a destronar a Egipto. También se halla muy cerca de recuperar la mejor posición mundial de su historia, la 14ª, que ocupó en febrero de 2008.
Las Estrellas Negras volverán a emprender el camino el 11 de agosto, en el Soccer City de Johannesburgo, en el país que asistió a sus recientes logros, donde jugarán un partido amistoso ante Sudáfrica. Todo un símbolo, y una preparación idónea para el inicio de la fase previa de la Copa Africana de Naciones 2012 (actuarán en el Grupo I, con Sudán, el Congo y Suazilandia). El certamen continental constituye ahora el objetivo prioritario de los ghaneses.
