Cuando la épica conquista de la Copa Asiática 2007 por parte de Irak todavía está en labios de los aficionados al fútbol de todo el mundo, no sorprende que la formación asiática haya obtenido como premio una fulgurante ascensión de 16 posiciones (hasta la 64ª) en la última Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola. Dicho hito consolida un poco más la condición de Irak como uno de los países futbolísticos punteros en Asia. En consonancia con ese caché, el equipo ha dejado atrás a Omán y a China para ocupar la 7ª plaza en el escalafón continental.

Un solitario gol de Younis Mahmoud fue suficiente para que Irak, entrenado por el brasileño Jorvan Vieira, derrotara a Arabia Saudí en la final de la Copa Asiática y pusiera sus manos en el trofeo continental por primera vez. Además, al hacerse con la hegemonía absoluta, el equipo ha devuelto la sonrisa a los rostros de los compatriotas que sufren en su país.

De paso, también ha enviado un mensaje rotundo al mundo, como señaló a FIFA.com el mejor jugador del campeonato, Mahmoud: "A pesar del caos político, la gente sigue siendo optimista". El máximo goleador ex aequo del torneo (con 4 dianas) agregó que lo que llevó al triunfo al equipo fue una extraordinaria fe en sí mismo.

El propio Primer Ministro iraquí se hizo eco de las opiniones de Mahmoud. Nuri al-Maliki afirmó que el triunfo de la selección nacional fue un tremendo estímulo para la población de Irak. "Nuestros Leones de los Dos Ríos han dado al mundo una importante lección", manifestó. "A base de decisión y tenacidad, se hicieron con la victoria. Podían conseguirlo con tal de que estuvieran decididos a ganar".

Consagración de jóvenes prodigios
Los orígenes del proceso de reconstrucción del equipo pueden remontarse a la edición anterior de la Copa Asiática, hace tres años, cuando Irak alineó una selección sub-23 que se plantó en los cuartos de final. Luego, en el Torneo Olímpico de Fútbol masculino Atenas 2004, ese mismo equipo alcanzó las semifinales.

Tras haber adquirido una experiencia internacional valiosísima en ambas competiciones, 13 jugadores pasaron a formar parte de la plantilla de Irak durante la Copa Asiática del pasado julio. Mahmoud ya venía metiendo goles regularmente tanto con su club como con la selección. A su vez, Nashat Akram se ha convertido en un mediocampista de gran calidad, en torno al cual gira todo el equipo; mientras que Noor Sabri Abbas ha demostrado con creces su solidez entre los palos.

Con poco tiempo para prepararse tras la llegada de un nuevo seleccionador, Irak tuvo un comienzo poco vistoso, al empatar con uno de los cuatro países anfitriones, Tailandia, en el encuentro inaugural del campeonato (1-1). Sin embargo, en su segundo compromiso, el equipo dio la campanada derrotando a una de las grandes favoritas, Australia, por 3-1. Nashat Akram y Hawar Mohammed adelantaron sucesivamente a su equipo (1-0 y 2-1), antes de que Karrar Jassim sentenciara un triunfo memorable.

Tras un 0-0 ante Omán, quedó fijado el choque de cuartos contra Vietnam, donde los pupilos de Vieira salieron vencedores (2-0). Con un puesto en la final en juego y sin ser favoritos, los iraquíes pelearon con bravura para mantener el 0-0 inicial ante la República de Corea, bicampeona de Asia. Al final, al cabo de 120 minutos, forzaron la tanda de penales, donde se impuso la formación del Golfo Pérsico.

En el choque definitivo, contra Arabia Saudí, los hombres de Jorvan Vieira crearon la mayoría de las ocasiones, y el tanto de cabeza de Mahmoud resultó suficiente para proclamar campeón continental a Irak.

Si el espléndido broche de oro de Irak en la Copa Asiática es un factor digno de consideración, todo apunta a que el equipo está listo para confirmar su etiqueta de potencia al alza en la competición preliminar de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010. El campeón de Asia se enfrentará a Pakistán a doble partido en la eliminatoria inicial. A priori, un puesto en la segunda ronda debería estar claramente al alcance de Irak, pero el equipo se ha marcado como objetivo obtener el pase a la máxima competición futbolística por primera vez desde 1986.

"Animados por este enorme éxito, podemos acceder a la fase final mundialista siempre que mantengamos el espíritu de nuestras actuaciones en la Copa Asiática", concluyó Mahmoud.