El seleccionador de Nueva Zelanda, Ricki Herbert, tiene abundantes motivos para la celebración en estos momentos. ¿Una tercera Copa de Naciones de la OFC en el bolsillo? Correcto. ¿Un puesto en la Copa FIFA Confederaciones del próximo año en Sudáfrica? De acuerdo. Por no hablar del hecho de haber accedido a la eliminatoria de repesca contra el quinto clasificado de Asia, por una plaza en la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010... Pero hay más: la nación oceánica ha protagonizado una vertiginosa subida de 57 lugares en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola de octubre, hasta el 54º.
Herbert no podía disimular lo orgulloso que estaba del éxito de sus pupilos. "Aporta una imagen de seriedad al equipo y, en ese sentido, es una subida oportuna, dado que el sorteo de la Copa FIFA Confederaciones es el 22 de noviembre", comentó.
A pesar de su espectacular escalada, el 54º no es el puesto más alto en la historia de los All Whites en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola. Los Kiwis vivieron su época dorada en la segunda mitad de 2002, cuando su victoria ante Australia en la Copa de Naciones de la OFC de julio, gracias a un gol de última hora de Ryan Nelsen, los disparó hasta la 47ª plaza. Sin embargo, el posterior traslado de Australia a la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) ha supuesto que Nueva Zelanda tenga menos oportunidades de probarse contra adversarios mejor clasificados. "Ahora puede que nos vean por Asia como el rival ideal, sobre todo teniendo en cuenta que el año que viene llega la eliminatoria de repesca mundialista", observó Herbert.
Súper Smeltz
Un factor fundamental para el éxito de los neozelandeses ha sido la capacidad goleadora sin tregua de Shane Smeltz (Wellington Phoenix). Desde que dejó el fútbol inglés para regresar a Oceanía en 2007, Smeltz se ha consolidado como uno de los delanteros más peligrosos de la A-League australiana. De paso, ha trasladado su momento de forma a la escena internacional, viendo puerta (por increíble que parezca) en todos y cada uno de los partidos de clasificación de Nueva Zelanda.
En total ha acumulado 8 dianas, incluidos dos tantos vitales contra Nueva Caledonia en Numea, que dieron a los All Whites el pase tanto a la Copa Confederaciones como a la eliminatoria de repesca para la Copa Mundial de la FIFA. Desde luego, Smeltz demostró su entrega hacia la causa kiwi en aquella ocasión: ¡se perdió nada menos que el nacimiento de su hija para ayudar a Nueva Zelanda en Numea!
Nueva Zelanda se impuso también en el encuentro de vuelta (3-0) y, una vez más, Smeltz subió dos tantos al marcador. La sociedad que forma en la punta de ataque con el indestructible veterano Vaughan Coveny en el fútbol de clubes ha resultado de un valor especialmente inestimable para los All Whites, que cuentan en sus filas con muchos otros jugadores del Wellington Phoenix, el único club profesional del país.
"Estoy jugando el mejor fútbol de mi carrera. Para mí es un honor y un privilegio que me hayan dado las oportunidades que estoy teniendo en Wellington", afirmó Smeltz recientemente. "Me encanta estar aquí. El Phoenix es un gran club y Wellington es una ciudad magnífica para vivir y trabajar en ella".
Un estímulo adicional
La subida de Nueva Zelanda en la clasificación mundial no puede ser más oportuna, mientras todo el país se prepara para acoger el nacimiento de un campeonato de fútbol internacional. La Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA arranca en tierras neozelandesas a finales de octubre y, sin lugar a dudas, los buenos resultados recientes de la selección absoluta masculina darán al país anfitrión un estímulo adicional para lucirse en la primera edición de este certamen.
Está siendo un año memorable para el fútbol neozelandés: sus dos selecciones olímpicas, la masculina y la femenina, accedieron a la fase final de Pekín; en breve, el país va a albergar un torneo de la FIFA; y su selección absoluta está acumulando un éxito tras otro, a cual más impresionante. Sus rivales en la Copa FIFA Confederaciones, así como el quinto clasificado de la Zona Asiática, serán conscientes de que a esta generación Kiwi no se la debe tomar a la ligera.
