En Granada se cultiva un tercio de la producción mundial de nuez moscada, pero las exportaciones futbolísticas no son precisamente el fuerte de los semilleros de la Isla de las Especias. Sin embargo, es posible que la situación del deporte rey en el país esté a punto de cambiar, a juzgar por el asalto de los granadinos a la tabla de clasificación mundial durante el último mes de 2008, producido después de haber eliminado a Cuba y a Trinidad y Tobago en su desbocada carrera hasta la final de la Copa del Caribe.
Los activos de la nación caribeña en el competitivo mundo del fútbol internacional cotizaron notablemente al alza en diciembre. Los Spice Boyz (apodo de la selección nacional granadina, que viste los colores verde, amarillo y rojo) sumaron 21 puntos más en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola, que los propulsaron del escalón 139º que ocupaban en noviembre al 118º del mes pasado. Los representantes de la soleada nación insular, dueña de una población de poco más de 100.000 habitantes, dieron este salto como resultado del subcampeonato conquistado en la reciente Copa del Caribe. Con él, Granada se han convertido, del total de las 208 asociaciones miembros de la FIFA, en la segunda selección nacional que más ha progresado en el último mes de 2008.
Granada no se contaba entre las favoritas a triunfar en la XV Copa del Caribe disputada el mes pasado. La selección compartía el dificilísimo Grupo B con los Guerreros Soca de Trinidad y Tobago, Jamaica, la anfitriona, y con Cuba, y se suponía que caería a las primeras de cambio junto con otro de los equipos más humildes de la zona, Barbados. Pero el fútbol es imprevisible. Su jugador y seleccionador, Anthony Modeste, de 33 años, que milita en el Portmore United jamaicano, y Ricky Charles, afincado en la liga de Trinidad y Tobago, guiaron al equipo por el camino del éxito.
Granada inauguró su cuenta con una sorprendente victoria por 2-1 contra un combinado que participó en la Copa Mundial de la FIFA 2006, Trinidad y Tobago, como resultado de una volea de Ricky Charles de trayectoria más bien cómica, que el habilidoso jugador logó alojar en la meta rival en el último minuto. La victoria sobre los Guerreros Soca, grandes favoritos al título y todavía aspirantes a uno de los tres puestos y medio que corresponden a Norteamérica, Centroamérica y el Caribe en Sudáfrica 2010, dio alas a Granada. La selección se sacudió el polvo de la derrota por sufrió 4-0 a manos de Jamaica en su siguiente partido y se impuso con contundencia a Barbados (4-2) para reservar su plaza en semifinales.
En el grupo de los últimos cuatro contendientes, los Spice Boyz se enfrentaron a Cuba, volvieron a estar a la altura de las circunstancias y ganaron la eliminatoria en tanda de penales, tras mantener el empate 2-2 hasta el final. El resultado metió a la selección de Granada en su segunda final de la Copa del Caribe de la historia (disputó la primera en la edición inaugural, en 1989). La receta de este éxito es muy sencilla, según Modeste. "Dios, mucha dedicación, empeño, entrega y trabajo en equipo. Los jugadores se entregaron al máximo. Teníamos mucha seguridad en nosotros mismos. El amor al fútbol nos ha llevado lejos", revela el defensa y entrenador.
Con Jamaica hemos topado
En la final disputada en Kingston contra la pujante Jamaica de John Barnes, la selección granadina cayó derrotada por segunda vez en la competición a manos de los anfitriones, en esta ocasión por 2-0. Pese a todo, convertirse en subcampeones fue suficiente para que incluso los aficionados más cínicos de Granada vieran en su combinado nacional un futuro brillante y esperanzador.
La gesta resulta más impresionante si cabe cuando se tiene en cuenta que los Spice Boyz la lograron sin los servicios de sus dos mejores integrantes, Shalrie Joseph, que juega en la liga estadounidense con el Revolution de Nueva Inglaterra, y Jason Roberts, el artillero del Blackburn Rovers. Ninguno de los dos pudo participar en la Copa del Caribe, pero ambos formaron parte de la convocatoria de su selección nacional durante los partidos de clasificación para Sudáfrica 2010 (donde Granada cayó eliminada a manos de Costa Rica tras arañar un meritorio empate con los Ticos en casa). Se espera que también participen con el equipo en la prueba reina de la CONCACAF: la Copa Oro, por la que pasearán su condición de señores del Caribe.
Si se tiene en cuenta que Granada ocupa el puesto 13 en la tabla de la zona y su ascensión en la clasificación general, los ambiciosos isleños podrían dar la campanada en su primera participación en la competición bienal de la CONCACAF.
