Una remontada para el recuerdo, una racha de derrotas impresionante, un hito en la liga coreana, nuevos campeones y un diluvio de tarjetas rojas. Todo esto y mucho más contiene el repaso estadístico de FIFA.com, que comienza con el día de emociones encontradas que vivió una leyenda surcoreana.

500

partidos de liga es el hito que alcanzó el domingo Kim Byung-Ji, guardameta del Gyeongnam. Para celebrar la ocasión, la liga de fútbol surcoreana permitió al ex internacional de la República de Corea, un veterano de Francia 1998 con 69 partidos con la selección en su haber, lucir el dorsal número 500 en la camiseta. Sin embargo, el partido no terminó como Kim habría deseado, pues el Gyeongnam cayó por 4-2 ante el Chonbuk Hyundai Motors y se quedó sin una plaza en la fase eliminatoria del campeonato. Ironías del destino, los cuatro goles que recibió el portero de 39 años fueron los que hacían el número 497, 498, 499 y, efectivamente, el 500 de una variopinta carrera en la K-League que abarca 18 temporadas.

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derrotas en otros tantos partidos han hecho que el Grenoble firme su peor comienzo de temporada en la Ligue 1. Si tropezara una vez más después de la caída en casa del pasado sábado ante el Lille (0-2), el atribulado conjunto francés igualaría un récord europeo. En las cinco ligas principales del continente, sólo un equipo, el Manchester United en la temporada 1930/31, ha empezado una temporada del campeonato nacional con 12 derrotas seguidas, una marca que Grenoble igualará si pierde a domicilio contra el Mónaco el próximo sábado. De momento, ya ha superado con creces a los equipos que, a lo largo de la historia, han arrancado con peor pie en las ligas italiana (el Venecia, ocho derrotas en 1949/50), española (el Real Zaragoza, ocho en 1952/53), alemana (el Fortuna de Dusseldorf, seis en 1991/92) y, por supuesto, en la de su país, la Ligue 1, donde el FC Mulhouse (1936/37), el Havre AC (1946/47) y el Caén (1988/89) comenzaron sus campañas con seis derrotas consecutivas.

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tarjetas rojas se vieron en un fin de semana de indisciplina récord en la Premier League inglesa. Nunca antes se había mostrado la cartulina roja a ocho jugadores en una sola jornada de la máxima división de Inglaterra. El sábado, sin embargo, hicieron historia Diniyar Bilyaletdinov, Carlos Cuéllar, Kenwyne Jones, Radoslav Kovac, Geovanni, Jlloyd Samuel y dos hombres del Liverpool, Philipp Degen y Jamie Carragher. Barry Ferguson, del Birmingham City, siguió con la tendencia el domingo y completó la cifra de nueve tarjetas rojas, una acumulación que no se había producido en más de una década, concretamente desde la jornada del 25 y 27 de septiembre de 1999. En general, sin embargo, la Premier League inglesa es mucho más disciplinada que las demás ligas principales de Europa. La temporada pasada, de hecho, tan sólo se mostraron en ella 63 cartulinas rojas, contra las 116 de la liga italiana y las 148 de la española.

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temporadas, seis campeones diferentes. Ésta la situación en Suecia, donde acaba de quedar definitivamente claro lo imprevisible que es su campeonato nacional. El domingo, el AIK se proclamó campeón de liga y se convirtió así en el sexto club que conquista el título en seis temporadas. Once años después de su último triunfo, el equipo de Estocolmo ha vuelto a pisar la cumbre del fútbol sueco, y justo en la última jornada, al imponerse al IFK de Gotemburgo en un duelo a todo o nada. El IFK, que jugaba en casa, pudo defender su ventaja de 1-0 hasta el descanso. Hasta ese momento, parecía que tenía muy bien encauzado el camino hacia la victoria, que tanto necesitaba para desbancar a los visitantes de lo alto de la tabla. Sin embargo, en el segundo periodo, el AIK dio la vuelta al marcador con la remontada que le permitió seguir con la secuencia triunfal que comenzó el Malmo en 2004, y continuaron el Djurgardens, el Elfsborg, el IFK y el Kalmar.

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goles en 21 minutos de la segunda parte anotó el Nápoles en la remontada más espectacular de esta semana y en su primera triunfo a domicilio contra el Juventus en casi 21 años. Desde el 20 noviembre de 1988, cuando una tripleta de Careca y goles de Andrea Carnevale y Alessandro Renica le otorgaron una victoria por 3-5, los Partenopei no habían salido victoriosos del campo de la Vecchia Signora de Turín. En su registro posterior figuran once derrotas y seis empates. Irónicamente, Ciro Ferrera jugó con el Nápoles en aquel triunfo que propulsó Careca. Seguramente, el entrenador de la Juve pensó que su antiguo equipo, a remolque hasta el minuto 59, no tenía posibilidad alguna de impedir que esa noche sus hombres cerraran un poco más la brecha que los separa del líder, el Inter de Milán. Sin embargo, en un partido caracterizado por el duelo de los hermanos Cannavaro, el Nápoles remontó dos goles por segunda vez en una semana y se adjudicó esta sorprendente victoria (2-3).