Las Grullas vuelan alto
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A pesar de comandar en un principio su grupo de la fase de clasificación para la Copa Africana de Naciones de la CAF 2012, Uganda acabó sucumbiendo en la recta final y perdió la oportunidad de participar en la fase final continental que viene disputándose en estas fechas. Al equipo del seleccionador Bobby Williamson le costó digerir aquel fracaso, pero tiró de orgullo y se impuso poco después a todos sus adversarios en la competición regional, la Copa de la CECAFA. Con este éxito, las Grullas han escalado siete puestos en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola, en la que ocupan ahora la posición 82ª del mundo y la 18ª de África.

Uganda no es una de las eternas tapadas del fútbol africano. A finales de 2010, por ejemplo, alcanzó el puesto 63º en la tabla mundial, su mejor posición hasta la fecha. Sin embargo, precisamente desde la llegada del técnico escocés en 2008, está siguiendo una trayectoria ascendente. Después de haber luchado codo con codo con la selección de Angola, participante en la Copa Mundial de la FIFA 2006, en la competición preliminar de Sudáfrica 2010, las Grullas estuvieron aún más cerca de alcanzar la presente edición de la Copa Africana de Naciones, en lo que habría supuesto su primera participación en la competición continental desde que acabaron segundas en 1978.

Ha sido una larga y dolorosa espera para los apasionados aficionados ugandeses. El destino parecía depararles una suerte diferente tras derrotar a sus más cercanos perseguidores, de nuevo Angola, con un contundente 3-0 en su primer partido de la fase de clasificación para la edición de 2012, disputado en Kampala. Los ugandeses ganaron sus tres partidos siguientes sin recibir ningún gol. Sin embargo, no lograron mantener la ventaja de cuatro puntos sobre las Palancas Negras con dos jornadas por jugar, al caer en Luanda y empatar por segunda vez contra la mejorada selección vecina de Kenia. Este tropiezo en el último momento, un frustrante empate sin goles en casa, resultó especialmente doloroso, ya que el capitán y hombre clave, David Obua, había tenido sus más y sus menos con varios mandatarios días antes del partido y había renunciado a jugar con el equipo nacional. El drama supuso un duro revés para una selección que venía mostrando una mejora constante hasta esa fecha.

Justo en el momento preciso
Sin tiempo para lamentarse por la oportunidad perdida, Uganda volvió a la palestra en un torneo amistoso disputado en Marruecos tan sólo un mes después. Tras sacudirse las penas con su victoria sobre los anfitriones, los ugandeses comenzaron a preparar en serio la 35 edición de la Copa de la CECAFA, un torneo en el que participan naciones del este y centro de África. A pesar del temor a sufrir una nueva decepción, las Grullas tenían motivos para confiar en sí mismas con vistas al certamen, organizado en la ambiciosa Tanzania.

Williamson supo aprovechar el tiempo en Uganda, construyendo un grupo más grande y cohesionado para abastecer al equipo nacional, pero además la selección, considerada una potencia entre sus vecinas, ha dominado desde siempre este campeonato. No obstante, los países de la región han mejorado en un intento por no perder comba de los avances del resto del continente. Uganda acabó levantando su decimosegundo título (le sigue Kenia con menos de la mitad de trofeos), pero no le resultó fácil.

Tras obtener la clasificación para la segunda fase con una victoria por 4-0 frente a Somalia en su segundo partido, los ugandeses cayeron derrotados por 1-0 frente a la sorprendente Burundi. Esa derrota les costó el liderato de su grupo y puso freno a la euforia inicial. Sin embargo, las Grullas hicieron gala de una gran fortaleza mental al superar a Zimbabue en los cuartos de final y a los tanzanos, en la prórroga de las semifinales, en dos partidos que podrían fácilmente haber perdido. Su racha de buena suerte continuó en la final frente a Ruanda, en la que neutralizaron la ventaja de los ruandeses en dos ocasiones, una de ellas mediante un gol en el último momento, y acabaron imponiéndose en la tanda de penales a pesar de errar dos de sus tres primeros intentos.

La semifinal también había llegado a la prórroga, lo que significa que Uganda se impuso en dos partidos de dos horas en solamente tres días. Poco importaba que hubiesen dejado escapar un premio mucho mayor tan sólo dos meses antes; el esfuerzo bastó a Williamson para mostrar su felicidad tras el encuentro. “Los chicos lo han dado todo. Ha sido un torneo duro, especialmente en los últimos partidos”, afirmó el exdelantero del West Brom y Glasgow Rangers, quien, con esta, ha conseguido ya guiar a su equipo al éxito en tres Copas CECAFA. "Somos un buen equipo y hemos demostrado cómo podemos jugar. No ha sido fácil".

A pesar de lo gratificante de la victoria, Williamson admitió sentirse desmoralizado al inicio de la Copa de Naciones. “Todavía estoy decepcionado por no estar allí a pesar de la buena fase de clasificación que hicimos. Nos quedamos fuera por un punto”, declaró Williamson en la columna de un periódico. “Creo que lo habríamos hecho bien”. No obstante, como a buen seguro sabrá el técnico, el calendario no se detiene y los torneos no cesan. Uganda inicia la competición preliminar de la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™ en junio. Una vez más, ha resultado emparejada con Angola en el grupo J, aunque no hay duda de que tanto Senegal como Liberia serán también dos huesos duros de roer.