Samoa, viento en popa

Puede que sus progresos resulten bastante modestos en la esfera mundial, pero Samoa está agitando el oleaje en los mares oceánicos. La nación polinesia, que llevaba mucho tiempo luchando por dejar huella en la zona, se vio catapultada el pasado diciembre hasta la segunda posición de la jerarquía continental. El salto se antoja más impresionante si cabe cuando se considera que el mes anterior compartía el último puesto de la tabla oceánica con su vecina Samoa Estadounidense.

En el puesto 150º, Samoa se encuentra solamente a cuatro escalones de su mejor posición de la historia en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola, alcanzada hace poco más de cuatro años. Igual de sobresaliente parece el hecho de que Samoa se encuentre ahora 31 puestos por debajo de la soberana de la región, Nueva Zelanda, una selección que compitió en la Copa Mundial de la FIFA 2010™ sin sufrir ni una sola derrota.

Aprovechar las oportunidades
El avance de Samoa en la tabla mundial se debe por supuesto a sus resultados positivos, pero el simple hecho de saltar al terreno de juego ya supone toda una victoria para los polinesios. Samoa no disputó ningún partido internacional oficial entre el final de sus encuentros de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA en agosto 2007 y un par de citas recientes con Fiyi casi cuatro años después. Al contrario que ocho de sus paisanas oceánicas, Samoa no participó en los Juegos del Sur del Pacífico celebrados el pasado septiembre, por lo que se perdió, además de partidos, la posibilidad de acumular más puntos.

El combinado de Tunoa Lui tuvo que conformarse con dos encuentros contra Fiyi, antes de su deseado regreso a los escenarios de la Copa Mundial de la FIFA. La organización del torneo de cuatro naciones el pasado noviembre en el Estadio J. S. Blatter de su capital, Apia, se convirtió en una ocasión jubilosa e histórica para el fútbol samoano, cargada de emoción y suspense hasta el último momento.

Como solamente un equipo se clasificaba para la segunda ronda, y Samoa se enfrentaba a su vecina polinesia Samoa Estadounidense, a las Islas Cook y a Tonga, con tres partidos por contendiente, no había mucho margen para el error. Samoa se puso en marcha a toda vela gracias a una victoria en tiempo de descuento contra las Islas Cook. En el siguiente emparejamiento igualó con Tonga, lo que quería decir que la anfitriona llegó a su último choque, contra Samoa Estadounidense, sabiendo que le bastaba otro empate para clasificarse. Fuera cual fuera el resultado, se haría historia en la zona, pues ninguna de las naciones participantes habían pasado antes a la segunda ronda de la fase de clasificación. La tensión en el derbi estaba asegurada. Dos países vecinos se enfrentaban por la supremacía local en un rincón remoto del planeta. Al final, un gol en el último minuto de Silao Malo sentenció la contienda in extremis y por la mínima a favor de Samoa.

Nadar con los peces gordos
El próximo junio en la segunda ronda, valedera también como Copa de Naciones de la OFC y, por lo tanto, con el billete a la Copa FIFA Confederaciones 2013 en juego, Samoa se verá las caras con Vanuatu, Nueva Caledonia y Tahití. Integran el otro grupo Fiyi, la anfitriona Islas Salomón, Nueva Zelanda y Papúa Nueva Guinea. Los cuatro mejores pasarán a la tercera y última ronda de la competición preliminar de la Zona Oceánica para la Copa Mundial de la FIFA.

Superar todos estos obstáculos supondría un esfuerzo monumental para Samoa, un país de tan sólo 200.000 habitantes, una población minúscula comparada con la de sus rivales en la segunda ronda. Para triunfar, los polinesios deberán hacer acopio de su famoso espíritu guerrero, el mismo al que nos tiene acostumbrados en las grandes competiciones Tim Cahill, el mediocampista de Australia y del Everton, quien lleva a gala sus raíces samoanas. Pase lo que pase, Samoa ha dado ya pasos de gigante y, después de tan escasas participaciones internacionales en los últimos años, tiene prácticamente asegurados nuevos progresos en la clasificación mundial.