Los Tigres de Malasia vuelven a rugir
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Un triunfo por 6-0 no es un resultado que suela asociarse a una selección como Malasia. La última vez que lo había logrado fue durante el Torneo Merdeka 2008, cuando arrolló a Afganistán de camino a la final. Cuatro años después, los Tigres Malayos, en constante progresión, reeditaron la hazaña en un amistoso jugado en abril contra Sri Lanka. Gracias a ese resultado, subieron tres posiciones en la Clasificación Mundial FIFA/Coca Cola de mayo, hasta la 153ª. 

Esa goleada, la más abultada que logró el equipo en los últimos cuatro años, redondea la buena racha de la formación del sudeste de Asia en lo que va de año. Es más, su éxito la ha aupado hasta el 26º puesto en Asia, 5 peldaños por encima de una potencia regional como Singapur en el escalafón global. 

El principal responsable de los tremendos avances del equipo es su seleccionador, Rajagobal Krishnasamy, que hace dos años condujo a Malasia hacia su primer título en el Campeonato de la Federación de Fútbol del Sudeste Asiático (AFF), la competición regional también conocida como Copa Suzuki. Según resaltó el ex delantero internacional malasio, esa victoria supuso una oportuna inyección de moral para el equipo, que el próximo noviembre aspirará a revalidar su cetro regional en la Copa Suzuki 2012, que Malasia organizará conjuntamente con Tailandia. 

“Fue una victoria importante para la moral de los jugadores”, declaró el técnico de 55 años a FIFA.com en una entrevista reciente. “Como seleccionador, me motivó para fijarme en los aspectos positivos a la hora de prepararnos para la Copa Suzuki de este año”. 

Ambiciones renovadas 
Malasia, antaño una potencia del fútbol asiático, pasó a ser un combinado con dificultades dentro de su región a partir de los años 80; y apenas había dejado su huella en el panorama internacional hasta que Krishnasamy tomó sus riendas en 2009. El triunfo en la Copa Suzuki, como no podía ser menos, supuso una resurrección futbolística para el país. El próximo objetivo será reeditar su época gloriosa de los años 70, cuando Malasia se clasificó dos veces para el Torneo Olímpico de Fútbol masculino (1972 y 1980) y accedió a dos fases finales consecutivas de la Copa Asiática (1976 y 1980). 

Krishnasamy, un técnico muy reputado en categorías menores tras sus hazañas con las selecciones sub-20 y olímpica de Malasia, es perfectamente consciente de que las generaciones jóvenes son la clave para el desarrollo del país. El año pasado, varias caras nuevas dieron el salto a la absoluta para afrontar la primera ronda de la fase de clasificación asiática para la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, donde el equipo apeó a Chinese Taipei por el mayor valor de los goles en campo contrario; antes de sucumbir en la segunda ronda ante su eterno rival, Singapur, por 6-4 en el global de la eliminatoria. 

En el último choque contra Sri Lanka, hasta 8 jugadores sub-23 se alinearon con el equipo experimental de Krishnasamy, con Ahmad Hazwan Bakri como novedad más llamativa. El delantero de 20 años, que debutó como internacional absoluto saliendo como suplente en el segundo periodo, firmó un hat trick que le hizo sobresalir entre las estrellas en ciernes de su país. 

“Es el primer jugador malasio que mete tres goles en su primer partido internacional”, afirmó Krishnasamy. “Mi filosofía es construir una selección fuerte con jóvenes talentos”. 

El fluido desarrollo de la liga Malasia en los últimos años ha supuesto que cada vez más jóvenes den el salto a la absoluta, para gran satisfacción de su seleccionador. “Eso garantiza que podamos ver en acción a los jóvenes jugadores a un nivel alto”, añadió Krishnasamy. 

Safee Sali, que milita en la liga indonesia, sigue siendo la figura carismática del equipo, y Krishnasamy espera que más jugadores puedan marcharse al extranjero para seguir mejorando. “(Sali) está dando un buen ejemplo a los jugadores de la liga nacional con sus actuaciones”, resaltó. “Decididamente, animo a nuestros jugadores a que fichen por clubes extranjeros de más nivel para que podamos tener una selección capaz de competir con las mejores de Asia. Nuestra siguiente meta es clasificarnos para la Copa Asiática de Australia 2015”.