Brigada juvenil al rescate kiwi
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A lo largo de la última década, Nueva Zelanda ha pasado por experiencias de fuerte contraste. A su eliminación en la fase de grupos de la Copa de Naciones de la OFC 2004 respondió en el siguiente ciclo con la conquista del campeonato oceánico. De esa manera puso fin a 28 años de ausencia en la cita mundialista y se clasificó para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010. La posición de su combinado nacional en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola reflejó fielmente esos altibajos en su rendimiento: los Kiwis ocupaban el escalón 156º de la general en septiembre de 2007 y, justo tres años después, eran dueños del 49º.

Ahora bien, sólo dos años después de apearse de Sudáfrica 2010 sin perder ni un partido pese a quedar encuadrados en el mismo grupo que la entonces campeona del mundo, Italia, los All Whites se han llevado un chasco imprevisto. El domingo pasado, concluyeron una decepcionante campaña en la Copa de Naciones de la OFC con una derrota en semifinales ante Nueva Caledonia, y con ello dejaron escapar la ocasión de reclamar de manera consecutiva el título continental, algo que no han conseguido nunca.

Igual de frustrante para el seleccionador Ricki Herbert fue el hecho de no clasificarse para la Copa FIFA Confederaciones Brasil 2013. La plaza oceánica en ese certamen se la ha adjudicado Tahití, tras su histórico triunfo en la final de la región. Nueva Zelanda sí acudió a la Copa FIFA Confederaciones Sudáfrica 2009, y su experiencia allí sin duda le ayudó a regresar a la Nación del Arco Iris un año más tarde.

Una segunda oportunidad
A pesar de ese fracaso, Nueva Zelanda ha alcanzado el principal objetivo que Herbert se fijó para el torneo: el pase a la tercera y última etapa de clasificación para Brasil 2014. Los cuatro semifinalistas del torneo de ocho naciones, Nueva Caledonia, Islas Salomón, Tahití y la propia Nueva Zelanda, reanudarán más adelante este año el último capítulo de la competición preliminar. El campeón de esa prueba disputará la subsiguiente repesca intercontinental a doble manga con el cuarto clasificado de la CONCACAF.

La próxima y definitiva ronda clasificatoria en Oceanía se disputará a dos partidos, un formato que agradecerán los Kiwis, sometidos como el resto de las selecciones participantes a un calendario de cinco encuentros en 10 días en medio de la canícula y la humedad de Honiara en la penúltima fase. Luego de ganar sus dos primeros choques contra Fiyi y Papúa Nueva Guinea, Nueva Zelanda concedió un empate en la segunda mitad contra la anfitriona Islas Salomón, lo que le impidió registrar un pleno de victorias en el Grupo B. A continuación, los neozelandeses perdieron por 2-0 su semifinal contra Nueva Caledonia, y al mismo tiempo su billete para Brasil 2013.

Los jóvenes llaman a la puerta
Herbert optó por un elenco joven en el duelo por el tercer puesto contra Islas Salomón. Su apuesta no sólo reportó dividendos, sino además grandes esperanzas de que la nueva camada de futbolistas puede triunfar. Dada la indisponibilidad de los veteranos Ryan Nelsen y Simon Elliott para la Copa de Naciones de la OFC, así como la baja del emergente defensa del West Ham Winston Reid, Herbert decidió experimentar en su último asalto en el certamen.

El estratega presentó un plantel revolucionario, al sacar al campo ocho jugadores que son elegibles para competir en el Torneo Olímpico de Fútbol Masculino Londres 2012 y otros tres que no pasan de los 25 años. "Hoy se trataba de pulir un poco nuestra reputación", declaró Herbert en el epílogo de la victoria sobre Islas Salomón. "Y también de enderezar el rumbo en nuestra campaña mundialista".

"Encargamos esa tarea a un grupo muy joven. Probablemente sea el equipo más joven que he alineado nunca sobre un terreno de juego. Hicieron frente a una gran responsabilidad. El dolor [ndlr: que le ha causado la campaña] no se me va a pasar en mucho tiempo, pero tal vez lo de hoy [ndlr: la victoria en el partido por el tercer puesto] me lo haya calmado un poco", admitió el técnico.

En la selección de Nueva Zelanda que acudió a las Islas Salomón han figurado 10 jugadores con menos de 11 internacionalidades, de los cuales cuatro aún no han jugado ningún partido con la absoluta. Los más destacados de este grupo de adolescentes fueron Tim Payne (18 años) y Cameron Howieson (17), protagonistas ambos de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA México 2011. Así las cosas, es muy posible que la nueva generación de estrellas neozelandesas marque la diferencia en el empeño de los All Whites de clasificarse por primera vez de manera consecutiva para la Copa Mundial de la FIFA.