Filipinas apunta con ambición a la gloria
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El crecimiento continuo de la selección de Filipinas se ha visto recompensado con una posición récord en la Clasificación Mundial FIFA/Coca Cola. Este mes, la nación del sudeste asiático ha escalado cuatro puestos hasta situarse en el peldaño número 143. La reciente ascensión puede atribuirse al sólido rendimiento del equipo en los últimos amistosos disputados, entre los que se incluyen una contundente victoria por 3-1 sobre Chinese Taipei y un empate a 0-0 con una de las selecciones más poderosas del continente, Bahréin.

Los avances de Filipinas pueden parecer moderados en comparación con los de otros combinados, como Myanmar, que se convirtió en el equipo de mayor progresión el mes pasado: 28 plazas, hasta el puesto 156. También Timor Oriental se propulsó a la 187ª posición con un ascenso de 19 peldaños, mientras Brunéi Darussalam y Laos saltaron 16 escalones hasta los puestos 187 (empatada con Filipinas) y 177 respectivamente.

Pese a todo, los logros de Filipinas suponen un nuevo reconocimiento al desarrollo sistemático experimentado bajo la dirección del técnico Michael Weiss. Desde que el alemán se hizo con las riendas del conjunto en enero de 2011, la selección ha disfrutado de una racha de resultados impresionantes, que han inyectado optimismo en su afición durante los preparativos para la Copa Suzuki de la AFF de este mes.

Gestas pioneras
La trayectoria prometedora de Weiss al frente del banquillo de Filipinas comenzó con la conquista de la clasificación para la Copa Challenge de la AFC del pasado marzo. Para ello, la selección eliminó a Mongolia en la repesca a dos partidos y, tras superar a Bangladesh y Myanmar en la tabla, se adjudicó su primera participación en la competición que disputan los países emergentes de Asia.

Inspirados por esta gesta, los hombres de Weiss arrasaron en la fase final continental, donde se impusieron a naciones como Tayikistán y la India, defensora del título, para meterse por sorpresa en semifinales. Tras a la derrota por 2-1 frente a Turkmenistán, ganaron por 4-3 el apasionante partido por el tercer puesto contra Palestina.

Durante su eclosión en los escenarios asiáticos se produjo la irrupción de una serie de figuras de gran talento. El defensa Juan Luis Guirado, de la tercera división española, apuntaló la zaga filipina, y Emelio Caligdong rayó alto como capitán y creador del juego del equipo.

Sin embargo, acapararon la atención dos hermanos nacidos en Inglaterra, de apellido Younghusband. Mientras James descollaba en las labores de organización en el centro del campo, su hermano pequeño, Phil, brilló sobre todos con su prolífica forma hasta proclamarse máximo goleador de la competición, con seis goles.

Gran ambición
No es de extrañar que, con el estímulo que le ha proporcionado la aguerrida trayectoria por la Copa Challenge, el combinado de Weiss se haya propuesto alcanzar la gloria regional el mes próximo en el Campeonato de Fútbol de la ASEAN (AFF), conocido ahora como Copa Suzuki y anteriormente llamado Copa Tigre.

En la última edición del campeonato, en 2010, una prácticamente desconocida selección de Filipinas surgió de la nada para plantarse en semifinales, donde cayó por la mínima ante Indonesia, por los goles del veterano Cristian Gonzales, uno en cada vuelta de la eliminatoria.

Las posibilidades del equipo de camino a la Copa Suzuki son muy diferentes a las de hace dos años. Actualmente, muchos consideran a Filipinas un equipo a batir, lo que proporciona a su director deportivo, Dan Palami, razones de peso para sentirse optimista.

"En 2010 sorprendimos a todos", ha declarado. "Ahora, ya no nos consideran tapados y todos los rivales dan por hecho que les pondremos las cosas muy difíciles. Debemos estar a la altura de las expectativas, no sólo de los aficionados sino también de los demás equipos. Debemos hacer honor a nuestro prestigio".

Su confianza no parece infundada, sobre todo teniendo en cuenta los excelentes registros del equipo de camino a esta campaña. La selección posee una racha de imbatibilidad de ocho partidos en los últimos cinco meses, de mayo a octubre, y levantó la Copa de la Paz de Filipinas en su edición inaugural con una hoja de servicio impoluta.

Como resultado, los Azkals, llegan a la competición regional con la condición de segundos cabezas de serie, por detrás de una rival de su grupo, Vietnam. Pese a todo, el experto Weiss previno a sus jugadores contra el exceso de confianza en una selección que también compartirán con las coanfitrionas, Tailandia y Myanmar.

"Lo importante no es la clasificación que tengamos [en la tabla mundial de la FIFA], sino el rendimiento que consigamos sobre el terreno de juego", manifestó Palami. "Todo depende de cómo nos preparemos para los partidos y de la seguridad que sepamos infundir al equipo. Será un torneo muy competitivo y no podemos subestimar a ningún rival".