El empuje de Tailandia
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Las gestas futbolísticas de Tailandia no gozan de tanta popularidad y renombre como los bellos paisajes de sus costas. Sin embargo, esta nación del sudeste asiático alcanzó con bravura el tercer puesto de la Copa Asiática en 1972, después de haber representado a Asia en dos Juegos Olímpicos, Melbourne 1956 y México 1968, logros todos ellos que afianzaron a la selección nacional entre la élite continental.

Aunque desde entonces no hayan acaparado demasiados titulares, los tailandeses, en cuyo palmarés destacan tres títulos de la Copa Suzuki de la AFF, siguen figurando entre los equipos más laureados de la región. En la campaña de 2010 quedaron eliminados en la fase de grupos, pero los llamados Elefantes de la Guerra llegaron este año a la novena edición del certamen decididos a enmendar la plana bajo la batuta del alemán Winfried Schaefer.

Como coanfitriones cumplieron con las expectativas y avanzaron imparables hasta su sexta final de la historia, a partido doble, que sin embargo perdieron a manos de Singapur por 3-2 en el global de la eliminatoria. Pese a todo, tan brillante participación ha deparado a los tailandeses un salto de 16 posiciones en la Clasificación Mundial FIFA/Coca Cola, donde actualmente ocupan el puesto número 136.

Hundimiento y despertar
La posición actual se encuentra muy alejada de su mejor clasificación de la historia, la 43ª, que Tailandia se adjudicó en septiembre de 1998. Sin embargo, la reciente escalada la ha convertido en la selección que más ha progresado este mes en Asia y la ha devuelto al grupo de los 20 mejores equipos del continente.

Más notable si cabe es el hecho de que esta gesta se haya producido tras una fallida campaña de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™. Los tailandeses causaron sensación en las primeras etapas de la competición preliminar de la Zona Asiática, donde se impusieron a Omán por 3-0 y empataron a 0-0 con Arabia Saudí. Sin embargo, pincharon en los tres partidos más decisivos y se quedaron sin el pase a la última ronda.

Los resultados auparon a Tailandia al puesto 139 en marzo, pero la falta de encuentros internacionales en los meses siguientes la hundió a su peor puesto de la historia, el 152, en noviembre. La Copa Suzuki de la AFF, sin embargo, proporcionó a los hombres de Schaefer la posibilidad de invertir la tendencia.

Puntería y acierto
Los tailandeses, ansiosos por recuperar la credibilidad perdida, empezaron con una victoria por 2-1 sobre la modesta Filipinas y, a continuación, batieron cuatro veces la puerta de Myanmar sin obtener réplica en un partido donde el artillero Teerasil Dangda se anotó una tripleta. Tras arrancar un triunfo por 3-1 a Vietnam, campeona de 2008, Tailandia pasó de ronda en calidad de primera de grupo.

En semifinales, los tailandeses se toparon con Malasia, el equipo defensor del título y un difícil rival. Pero en la ida, Dangda anotó in extremis el gol que igualaba el tanto de Norshahrul Idlan Talaha y sentenciaba el empate a 1-1 en Kuala Lumpur. En la vuelta, en Bangkok, Tailandia se impuso por 2-0 a los visitantes y concertó una cita con Singapur en el choque decisivo de la competición.

Ya en la final, las aspiraciones que albergaba Tailandia de alzar su cuarta Copa Suzuki recibieron un importante mazazo con la derrota por 3-1 sufrida en Singapur en la ida. Los Elefantes vencieron por 1-0 en la vuelta, disputada el sábado pasado, pero los Leones se adjudicaron el título gracias a una ventaja por la mínima en el cómputo global.

Dangda, no obstante, se proclamó máximo goleador de la competición, con cinco goles, y Kirati Keawsombut vio puerta en tres ocasiones, incluido un doblete contra Vietnam. Panupong Wongsa despuntó en las labores de capitán y, en general, el fantástico rendimiento del equipo proporcionó a Schaefer razones para el optimismo.

“La Copa Suzuki ha sido positiva para Tailandia”, declaró el ex seleccionador de Camerún. “A partir de aquí, podremos armar un buen combinado nacional. Disponemos de grandes y abundantes talentos en Tailandia, y quiero seguir adelante con su formación porque debemos pensar en el futuro. Estoy convencido de que Tailandia puede dar el salto de calidad. No podemos detenernos aquí”.