Espectacular triunfo del fútbol cubano

Cuba es famosa, entre otras cosas, por sus maravillosas playas, la música y el béisbol, pero la calidad de su fútbol no suele figurar entre esos rasgos distintivos. Sin embargo, los Leones del Caribe alzaron su primera Copa del Caribe a finales del año pasado en la vecina Antigua y Barbuda, y ahora albergan la esperanza de un renacimiento futbolístico en un futuro no muy lejano.

La participación de Jamaica en la Copa Mundial de la FIFA Francia 1998™ acaparó el interés de los aficionados al fútbol del mundo entero, aunque no se trataba, como muchos suponen, de la primera aparición de un equipo caribeño en el máximo escenario del fútbol. Tal honor corresponde a Cuba, una nación más famosa por su devoción por el boxeo y el béisbol. En mayo de 1938, un intrépido combinado cubano, integrado por jugadores que nunca antes habían salido de la isla, se embarcó rumbo a Francia para competir en la tercera edición de la fase final mundialista.

Como Cuba acudió a la prueba por invitación, sin haber disputado ningún clasificatorio, no se esperaba demasiado de ella. Los cubanos se impusieron a Rumanía y perdieron contra Suecia por 8-0 en un campo totalmente anegado por la lluvia. “No estábamos acostumbrados a eso, nos resbalábamos una y otra vez”, explicó a FIFA.com el máximo goleador del equipo de 1938, Juan Tuñas, en una entrevista mantenida en 2010. El futbolista, último superviviente de aquel grupo de pioneros, falleció en 2011 a los 98 años de edad. Su muerte relegó definitivamente a la historia el momento más glorioso del fútbol cubano.

En los 75 años transcurridos desde entonces, el fútbol de Cuba ha vivido más tristezas que alegrías. Su sistema de clubes se ha mantenido principalmente amateur bajo el régimen socialista que subió al poder en 1959 y, por lo tanto, las jóvenes promesas de la isla no han tenido la oportunidad de perfeccionarse en el extranjero, ni su selección nacional ha podido progresar en la clasificación para la Copa Mundial de la FIFA. En la competición preliminar más reciente, para Brasil 2014, los cubanos cayeron en la tercera fase, sin ninguna victoria que festejar en los seis partidos disputados en el grupo. Terminaron últimos de la sección, con un gol a favor y diez en contra.

Hasta hace muy poco, la cosecha total de éxitos del país en las competiciones internacionales se limitaba a los tres subcampeonatos logrados en la Copa del Caribe, en 1996, 1999 y 2005.

¿Una nueva era?
Así estaba el panorama hasta que los Leones triunfaron en la fase final de la competición caribeña de 2012, celebrada en la capital antiguana de St. John’s. A las órdenes de un nuevo seleccionador, Walter Benítez, quien se había hecho con las riendas del equipo tras la derrota en los clasificatorios para la Copa Mundial de 2014, Cuba empezó el 8 de diciembre perdiendo su primer partido a manos de Martinica. Sin embargo, se sacudió el polvo para anotarse una victoria por 2-1 sobre la Guyana Francesa y dar la campanada contra Jamaica (1-0), pentacampeona de la región y considerada la mejor selección caribeña. Espoleados por el brillante juego de Ariel Martínez, autor de tres goles en la competición, los cubanos vencieron en la prórroga de la semifinal a la campeona de 2007, Haití, por 1-0.

A continuación se ciñeron los laureles por idéntico marcador (y también en la prórroga) contra Trinidad y Tobago, participante de la Copa Mundial de la FIFA 2006, una selección que ha levantado ocho Copas del Caribe. “Nuestro estilo de juego es fluido y veloz. Creamos ocasiones para los delanteros y confiamos ciegamente los unos en los otros”, ha declarado en seleccionador Benítez, muy aplaudido por haber transformado el equipo tan radicalmente y en tan poco tiempo.

Con este resultado, todo un hito en la historia del país, Cuba ha subido 12 escalones en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola, hasta situarse en el puesto 88, la mejor ascensión registrada en todo el mundo en la presente edición del mes de enero. Además, los cubanos ocupan ahora la 11ª posición de la zona de la CONCACAF, todavía muy lejos de los punteros, Estados Unidos, Costa Rica y México, pero mucho mejor situados.

Aparte de su importancia como símbolo de supremacía y del mencionado salto en la clasificación, el título que conquistó en St. John’s clasifica a Cuba para la Copa Oro de la CONCACAF (la competición bienal entre las naciones de la región) que se disputará este año en Estados Unidos. Hasta la fecha, el mejor rendimiento de los cubanos en la Copa Oro es el pase a cuartos de final que consiguieron en 2003.

Cuba, sorprendente campeona del Caribe, llegará a la final regional en julio con una sensación legítima de seguridad en sí misma y con la esperanza de acaparar titulares por razones distintas a las deserciones de sus jugadores, que menoscabaron sus participaciones en la Copa Oro de 2002, 2005, 2007 y 2011. “Nuestro fútbol está progresando y debemos mantener este avance”, manifestó el director técnico Benítez, convencido de que a los cubanos les aguarda un futuro prometedor.