En 2004 los clubes mexicanos tendrán por vez primera dos puestos de clasificación automática para la principal competición sudamericana de clubes, la Copa Libertadores. El cambio de formato se ha visto acompañado por un torneo reducido de la Interliga, disputada en cinco sedes de Estados Unidos, y en la que ocho equipos mexicanos se batieron por los dos codiciados puestos. El Santos Laguna acabó imponiéndose, mientras que el América y el Atlas regresarán a su país para enfrentarse en una eliminatoria a doble vuelta, de la que saldrá el segundo representante mexicano en el torneo de clubes más prestigioso de Sudamérica.

Los diez partidos de la Interliga (cinco choques a doble vuelta), en los que compitieron los ocho primeros clasificados de los campeonatos Apertura y Clausura mexicanos, atrajeron una enorme cantidad de público en cinco ciudades estadounidenses, todas ellas con una importante comunidad mexicana. Los equipos fueron distribuidos en dos grupos de cuatro cada uno. En el Grupo A figuraban Toluca (1), Morelia (3), Chivas de Guadalajara (5) y Santos Laguna (7), mientras que en el B estaban América (2), Atlante (4), Tigres (6) y Atlas (8).

El Santos, que había quedado séptimo, fue a todo gas a lo largo del torneo, que se prolongó durante 10 días, y a pesar de un tropezón ante el Morelia en su segundo partido, hizo valer su poderío para auparse al primer puesto, clasificándose para la Copa Libertadores por primera vez en su historia. Acompañará al Cruzeiro brasileño, al Universidad de Concepción chileno y al Caracas FC venezolano en el Grupo 3 de la edición de 2004.

Un sorprendente Santos causa estragos
En su debut en el Home Depot Center de Los Ángeles, el Santos superó por 2-1 al legendario Chivas. Dos goles del internacional mexicano Jared Borgetti sirvieron para remontar el tanto recibido al principio del choque y doblegar al conjunto de franjas rojiblancas de Guadalajara. Eduardo de la Torre, técnico del Santos y ex entrenador del Chivas, se emocionó con la victoria sobre su antiguo club, aunque estuvo circunspecto respecto a los retos que le aguardaban. “El primer resultado evidencia nuestro progreso, pero debemos seguir esforzándonos”, señaló. El defensa del Santos Gabriel Palermo, uno de los baluartes del equipo, también se mostró encantado por el paso dado hacia la recompensa final. “El sueño de cualquier jugador es participar en una competición como la Copa Libertadores”, admitió. “Es el mejor torneo de América”.

Después de caer por 2-3 a manos del Morelia en Houston (Texas), el Santos enderezó el rumbo con un crucial triunfo sobre el Toluca en Dallas (2-1). Pero, tras adjudicarse su liguilla, se encontró de bruces con el Atlas, vencedor del Grupo B, en el último y decisivo encuentro.

l Santos tuvo que emplearse a fondo en un partido disputado en el Home Depot Center ante 27,000 espectadores. Tras 120 minutos de juego, ninguno de los dos conjuntos logró imponerse (2-2). El guardameta Cristian Luchetti consiguió atrapar el último penal, que ejecutó deficientemente Carlos María Morales, desatando así la euforia entre los futbolistas del Santos. Al término del choque, como es natural, De la Torre dejó ver su satisfacción con el rendimiento de sus pupilos. “Es normal estar contento después de ganar”, señaló. “Este partido ha representado el pase directo a la Copa Libertadores, y tanto el premio como el desafío eran grandes”.

Santos y su estrella Borgetti, que participó en la Copa Mundial de la FIFA 2002, están deseando defender a México en una competición internacional de clubes. “Me alegra haber estado en la selección nacional, en la Copa América, y estar ahora en la Copa Libertadores. Estoy preparado para representar a México como lo he hecho en el pasado”, recalcó.

El Atlas sigue con opciones
Otra sorpresa, el Atlas, empezó pisando fuerte, y ya no se detuvo. Después del 2-0 endosado al Tigres en su debut en Stockton (California), en un encuentro en el que sufrió dos expulsiones, pronto quedó claro que el equipo peor clasificado de cuantos acudían al torneo no iba a ser ninguna perita en dulce. Un empate a dos tantos con el América en su siguiente partido volvió a dejar desconcertados a sus detractores, pero la mayor sorpresa fue el inapelable 4-1 con el que se impuso al Atlante en su último partido de la liguilla.

El equipo de Guadalajara todavía tiene la posibilidad de hacerse con el segundo y último puesto para acudir a la Copa Libertadores. Como perdedor de la final, tendrá que enfrentarse en un choque a doble vuelta con el América, que derrotó al Morelia por 3-1 en una eliminatoria entre los subcampeones de los grupos A y B. Reinaldo Navia, Ariel González y Cuauhtémoc Blanco, los tres resolutivos delanteros de una formación que siempre busca la meta contraria, marcaron en un duelo desigual, permitiendo así a los suyos seguir soñando con un puesto en la competición sudamericana de clubes por excelencia. El centrocampista del América Hugo Castillo se mostró satisfecho con el resultado, pero subrayó que no había que perder la concentración, ya que aún no se había conseguido nada.

“El objetivo es clasificarse para la Copa Libertadores”, afirmó. “En este momento las posibilidades [para el Atlas y para el América] son las mismas. Los dos empezamos de cero y jugaremos en casa y fuera. Estamos en un buen momento, pero todavía tendremos que pelear”.

El ganador ocupará un puesto en el Grupo 1 de la Copa Libertadores, junto con el São Caetano (Brasil), el Peñarol (Uruguay) y The Strongest (Bolivia).