Con motivo de homenajear a Uruguay a 75 años de la primera Copa Mundial de la FIFA de la historia, el Presidente de la FIFA Joseph S. Blatter viajó al país rioplatense junto a una variada comitiva. La visita, producida entre lunes y martes, incluyó varios eventos, conmemoraciones y hasta un encuentro oficial con el Presidente de la República. Tras seguir cada uno de sus pasos, FIFA.com extracta lo más significativo de dos jornadas plagadas de nostalgia, sueños y esperanzas charrúas.

Lunes 3 de octubre, 15:10 - Aeropuerto Carrasco:
El aeropuerto Carrasco, tranquilo como la ciudad de Montevideo, es testigo de un movimiento poco común. Medios de prensa, empleados y curiosos se asoman para ver el avión que, proveniente de Lima, trae a parte de la delegación presidencial. El Presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol, Eugenio Figueredo, no puede ocultar su alegría por la visita de Joseph S. Blatter: "¡Qué placer, Presidente!". El máximo dirigente del ente rector del fútbol mundial responde con un abrazo. Junto a él ingresan, entre otros, el Secretario General, Urs Linsi, y el Secretario General adjunto, Jérôme Champagne. Al encuentro acuden también algunos miembros del Comité Ejecutivo, así como el Presidente de la Conmebol, Nicolás Leoz; el de la Confederación Brasileña de Fútbol, Ricardo Teixeira; y el de la Asociación del Fútbol Argentino,  Julio Grondona. Los saludos y abrazos darán lugar pronto a la intervención de la prensa. "He venido por varios motivos, entre los que destacan una visita al Presidente de la Nación, y la conmemoración del 75 aniversario de la primera Copa Mundial de la FIFA en 1930", explica. No hay tiempo para demoras. La caravana parte hacia su primer destino...

15:40 - Estadio Charrúa
No menos de una docena de automóviles recorre la tradicional Rambla, con el inquieto Río de la Plata a la vista, hasta llegar al Parque Rivera, nombre del primer presidente de la historia uruguaya. Allí, entre los árboles, se encuentra ubicado el Estadio Charrúa, que gracias al aporte del Proyecto Goal de la FIFA está siendo reacondicionado para albergar lo mejor del fútbol profesional. Joseph S. Blatter ingresa al estadio inaugurado en 1985, donde lo espera una visita guiada del ingeniero Juan Berta, encargado de llevar adelante las obras. Tras las explicaciones sobre el proceso de reacondicionamiento, el Presidente de la FIFA se dirige a ver el campo de juego... ¡donde el seleccionado nacional femenino y el equipo de Fénix se preparan para disputar un partido! Antes del saque inicial, el dirigente recibe el agradecimiento de Estefanía Magiolini, capitana celeste. "Su apoyo nos favorece mucho", afirma. De pronto, el ambiente se vuelve más informal: habrá foto de protocolo entre ambos equipos y los máximos dirigentes de la FIFA. "¡Cuántos fotógrafos, esto es mejor que mi cumpleaños de 15!", bromea una de las futbolistas. La visita no se prolongará demasiado. Queda mucho más por ver.

16:25 - Complejo Uruguay Celeste
La vorágine no se detiene, al igual que las nubes que parecen robarse el protagonismo de la tarde montevideana. La Ruta 101 lleva a la delegación hasta Canelones, donde se ubica el majestuoso Complejo Uruguay Celeste, la casa donde vive y entrena el seleccionado uruguayo que lucha por un lugar en la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006. El maestro de ceremonias es el más que orgulloso Eugenio Figueredo, quien guía a Joseph S. Blatter por la envidiable construcción que cuenta, entre otras cosas, con varias canchas de fútbol, habitaciones para los futbolistas y un moderno gimnasio. "Es muy emocionante ver el progreso de este lugar, que de seguro ayudará y mucho a las generaciones uruguayas. ¡Pensar que yo puse la piedra fundamental hace cinco años!", se sorprende el Presidente de la FIFA.

La visita tiene un encuentro: en la última cancha, Jorge Fossati entrena a sus muchachos para los últimos duelos de eliminatorias. "Mire, Presidente. Este hombre que está acá puede perder el trabajo en los próximos quince días", bromea Figueredo. "¡Usted es el culpable de todo!", retruca entre risas el estratega. Los chistes quedan de lado, y la prensa entra nuevamente en acción. En el momento de las fotos, alguien sugiere al  Presidente que remate el balón "contra el fotógrafo que quiera". Blatter, con un toque suave, contagia con su sonrisa a los presentes. Paolo Montero, capitán del equipo uruguayo, cerrará la tarde con una charla amena.

19:10 - Residencia Suárez y Reyes
 Tras un breve descanso en el hotel, es hora de partir otra vez. ¿El destino? La Residencia Suárez y Reyes: vivienda para los antiguos Presidentes de la República, actual ambiente de trabajo para el nuevo mandatario uruguayo, Tabaré Vazquez. Un fuerte operativo de seguridad rodea a la reunión, que contrariamente a lo que supone el entorno, se transforma en una charla simpática acerca de fútbol. "Muchas gracias por abrirnos las puertas de su casa, se trata sin dudas de un momento histórico", abre el juego el Presidente de la FIFA. Las flores vuelven del lado del mandatario, quien alguna vez fuese Presidente del club Progreso. "Es un honor tenerlos aquí, un lugar que ustedes deben sentir como propio. Este país es muy futbolero, por lo que la presencia de la FIFA es un gran honor".

Tras las risas que supone el timbre de un teléfono celular sin apagar, más el intercambio de ideas respecto a futuros proyectos futbolísticos, Joseph S. Blatter entrega a Tabaré una medalla con la inscripción "Centenario de la FIFA", una plaqueta conmemorativa por los 75 años de la primera Copa Mundial de la FIFA y una película recientemente lanzada con imágenes inéditas de aquella competición. "Es un hombre que prometió apoyar al fútbol de su país, eso es para rescatar. Ha sido una charla entre amigos", completa Blatter.

20:30 - Gala de Honor
Más de doscientos invitados abarrotan el salón del hotel Radisson de Montevideo: dirigentes y viejas glorias del fútbol uruguayo, entre otros, se reúnen en una cena que servirá para homenajear al fútbol Celeste a 75 años de la primera Copa Mundial de la FIFA. Tras el discurso del Presidente de la AUF, Eugenio Figueredo, se exhibe en pantalla gigante la nueva película oficial de aquel torneo, constituida por imágenes inéditas encontradas recientemente, restauradas por expertos desde la ciudad de Londres. Los aplausos, al unísono, preceden las palabras del Presidente de la FIFA: "¿Cambió algo en el fútbol desde entonces? No, mantiene las mismas emociones y la esperanza de ganar, no sólo en la cancha, sino en la vida.  Ese es el mensaje que nos deja esta película". Ahora sí, luego de las ovaciones para algunas de las glorias charrúas presentes en la velada, es hora de disfrutar una deliciosa entrada con champiñones, un apetitoso lomo con papas y el irresistible postre de chocolate. La nueva placa entregada por la FIFA en honor a la AUF cierra una jornada agotadora. Mañana será otro día.  

Martes 4 de octubre, 9:50 - Estadio Gran Parque Central
Un frío casi invernal en la ventosa mañana uruguaya acompañó a la delegación en su primera visita del día: el estadio  Gran Parque Central, casa del Club Nacional de Football y patrimonio histórico del fútbol mundial. ¿Por qué? Allí se disputó el primer partido en la historia de la Copa Mundial de la FIFA. El Presidente del club, Eduardo Ache, recibe orgulloso a Joseph S. Blatter, quien realiza un rápido paseo por las instalaciones hasta arrimarse al campo de juego. Es hora de descubrir la placa conmemorativa de aquel encuentro pionero en la competición madre del fútbol. "Es un gran orgullo estar presentes con toda nuestra comitiva. Uruguay ha escrito una página dorada en la historia del fútbol", remarca antes de partir hacia un nuevo y último destino.

10:10 - Estadio Centenario
El viento no cesa, y la caravana tampoco. Ahora, es el turno de pasar por el escenario donde se disputó la recordada final entre uruguayos y argentinos. En esta oportunidad, el Presidente de la FIFA pasea por el renovado Museo del Fútbol, que con su calidez y material histórico sorprende a todos los presentes. El Director de Correos de Uruguay, Julio Vieites, y el Presidente de los Amigos del Museo del Fútbol, Dante Iocco, expresan su alegría e invitan a Joseph S. Blatter a pasar al mismo estrado en que los antiguos dirigentes charrúas eligieron postularse para organizar la primera Copa Mundial de la FIFA. El momento es emotivo, pero las sorpresas continúan: se presentan oficialmente los sellos postales conmemorativos del torneo. El Presidente de la FIFA no oculta su satisfacción: "En una época de comunicación masivamente electrónica, estos sellos nos llevan nuevamente al origen además de constituirse como embajadores de una época del fútbol que perdurará en el tiempo".

Ya es casi mediodía cuando la FIFA, por intermedio de su comitiva, obsequia al museo una placa conmemorativa. Para Joseph S. Blatter, se trata de "un momento histórico. La placa debe estar aquí para que los ciudadanos uruguayos puedan seguir disfrutando y recordando lo que le han dejado sus deportistas. Al fútbol uruguayo, un mensaje: continúen así". Recuerdos y aires mundialistas merodean la sala, pero la prensa también.  Es hora de brindar una conferencia para luego emprender un largo, pero gratificante, camino a casa.