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Prólogo

Copa Mundial Femenina de la FIFA Alemania 2011

de Worawi Makudi
Presidente de la Comisión del Fútbol Femenino y de la Copa Mundial Femenina de la FIFA

Nos complace constatar el enorme desarrollo que ha experimentado el fútbol femenino en los últimos años. El hecho de que ya haya más de 30 millones de jugadoras en todo el mundo ha contribuido a desechar, de una vez por todas, el anticuado concepto de que el fútbol es un deporte eminentemente masculino.

La Copa Mundial Femenina de la FIFA desempeña un papel decisivo en el fomento de esta disciplina. El certamen más prestigioso del fútbol femenino se ha celebrado en cinco ocasiones. China albergó la primera (1991) y la última hasta la fecha (2007), mientras que el resto se organizaron en Suecia (1995) y Estados Unidos (1999 y 2003). El Comité Ejecutivo de la FIFA decidió otorgar la organización de la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2011 a Alemania. Tras proclamarse vencedora en las dos últimas ediciones, la selección germana está considerada como una de las más destacadas del planeta. Además, el fútbol femenino ha experimentado un gran auge en toda la nación. En abril de 2008, la Asociación Alemana de Fútbol (AAF) anunció que el número de jugadoras inscritas en clubes del país había superado el millón. Alemania también cuenta con excelentes estadios e infraestructuras de vanguardia.

La FIFA mantiene su compromiso de siguir impulsando el desarrollo del fútbol femenino. En 2006 se introdujo el calendario internacional de partidos del fútbol femenino. Con la Copa Mundial Femenina de la FIFA, el Torneo Olímpico de Fútbol Femenino, la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA y la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA, cuya primera edición se disputó en 2008, todas las asociaciones miembros de la FIFA tienen acceso a las distintas competiciones preliminares continentales. En consecuencia, la calidad técnica y la competitividad del fútbol femenino son ahora indiscutiblemente más altas que nunca. El ejemplo más claro de la pasión y el compromiso que suscita esta modalidad del deporte rey son los más de 90.000 espectadores que abarrotaron el estadio de Los Ángeles para presenciar la final de la Copa Mundial Femenina de la FIFA en 1999. En China, el público también derrochó entusiasmo, tanto los aficionados desde las gradas como los televidentes desde todos los rincones del planeta. Desde hace tiempo, las competiciones femeninas de la FIFA atraen gran cantidad de espectadores.

Como es natural, el creciente número de jugadoras que practica este deporte es muy alentador para nosotros, pero debemos continuar promocionando y desarrollando el fútbol femenino. Uno de nuestros objetivos más importantes, y quizás uno de los menos conocidos, es la promoción de programas de fútbol femenino en países donde este deporte todavía no se conoce. La FIFA también brinda su apoyo a los directivos y entrenadores de las asociaciones que ya han puesto en marcha dichos programas. En estos países debemos establecer objetivos factibles a medio plazo que permitan la creación de estructuras de apoyo permanentes.

Tenemos muchas razones para sentirnos orgullosos, pero también nos queda mucho trabajo por hacer. La FIFA y toda la familia del fútbol tienen la obligación de promover la igualdad social, para que todas las mujeres del mundo puedan aprovechar la oportunidad de disfrutar de este hermoso deporte, que debe estar al alcance de todos, tanto hombres como mujeres.