Desarrollo

Cómo protegerse

El fútbol, como la mayoría de los deportes competitivos, es esencialmente riesgoso; pero usted, como jugador, puede tomar precauciones para evitar lesiones o segundas lesiones. Tenga en cuenta:

  • La falta de flexibilidad y la contractura de los músculos son factores de riesgo para las lesiones musculares y de los tendones. En los jugadores de fútbol, la ingle, los flexores de la cadera y los músculos flexores, que le permiten apuntar hacia arriba con el dedo gordo del pie, a menudo están tensos. *Por lo tanto, procure elongar regularmente estas zonas problemáticas. *
  • Las torceduras de tobillo a menudo son producto de entradas fuertes, lo que significa que tanto la técnica como el juego limpio cumplen un rol importante. Cerca de la mitad de los jugadores con torceduras de tobillo habían sufrido una torcedura anteriormente; muchos dentro de la misma temporada. El riesgo de una segunda torcedura de tobillo aumenta de 3 a 5 veces. La mayoría de los futbolistas creen que una torcedura de tobillo es una molestia; sin embargo, volver a jugar demasiado pronto pone al jugador en un alto riesgo de sufrir otra lesión en el tobillo o en otro lugar, que posiblemente sea más grave. Es aconsejable cumplir las órdenes de los médicos y terapeutas con respecto a la rehabilitación. Los tobillos inestables que han sufrido una torcedura requieren protección (por ejemplo, el uso de vendas o tobilleras acordonadas) por un plazo de 6 meses a un año, o más. ¡No intente volver a jugar demasiado pronto!

  • Los ligamentos de la rodilla, en particular el ligamento cruzado anterior, parecen desgarrarse cuando el jugador se cae, se detiene o corta en una posición erguida, con las rodillas y la cadera rectas, las piernas hacia afuera y las rodillas muy juntas. Jugadoras: es necesario aprender a bajar el centro de masa del cuerpo y amortiguar el impacto de la caída. Esto se logra flexionando la cadera y las rodillas. Lo ideal sería que esta técnica se aprenda durante la pubertad.

  • La falta de resistencia implica un riesgo de sufrir lesiones. Tanto en los jóvenes como en los profesionales, la mayoría de las lesiones se produjeron en los últimos diez o quince minutos del partido. Muchas de las lesiones sufridas durante los entrenamientos se producen en la pretemporada, cuando los jugadores no se encuentran en buen estado físico. Por ello, ¡procure llegar al campo de entrenamiento en forma y no llegar al campo con el propósito de ponerse en forma! Luego el entrenador mejorará su estado físico específicamente para el juego de manera tal que no se canse demasiado hacia el final del partido.

  • La destreza futbolística también es un factor de riesgo para las lesiones: los jugadores menos hábiles sufren más lesiones. El trabajo de la destreza puede parecer monótono; sin embargo, los jugadores con mayor destreza sufren lesiones con menos frecuencia.

  • Hasta un 50% de las lesiones traumáticas en el fútbol se producen por el juego sucio. Los jugadores con más destreza y con mejor estado físico son los que pueden evitar de mejor manera estos choques entre el defensor y el atacante.

  • Los niños de 11 a 14 años corren un riesgo especial. Los niños altos y menos maduros se lesionan más a menudo que los bajos y menos maduros o que los niños altos y más maduros.

  • En el fútbol, el uso de espinilleras es obligatorio. Las que ofrecen más protección cuentan con almohadillas de celdas de espuma y aire. Cuando los jugadores crecen, algunos todavía usan espinilleras para niños porque son más pequeñas y livianas y pasan la inspección del árbitro. *¡Puede prevenir las lesiones por contusiones en la pierna si usa las espinilleras apropiadas para su edad! *

  • Evite cabecear la pelota. Mejor haga un paso atrás y controle la pelota con el pecho o el muslo. Cuando ponga el balón en juego, diríjalo a los pies, muslos o al pecho de sus compañeros de equipo y no a sus cabezas. Usted o su defensor corren el riesgo de sufrir una lesión en la cabeza cuando ambos compiten para cabecear un saque de banda.

  • Siempre utilice el balón apropiado para su edad y siempre procure que los que realicen tiros al arco reales sean jugadores de la misma edad. De lo contrario, su guardameta podría sufrir una fractura de muñeca.

  • Nunca deje un arco sin sujetar. Los arcos portátiles que no se sujetan pueden caerse y lesionar a los jugadores, en particular a los niños, y causar lesiones graves en el cuello o, incluso, una fatalidad. Estas lesiones sólo ocurren durante juegos sin supervisión, en los cuales los niños se trepan a los arcos que no están sujetos.

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