Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Río de Janeiro 2007

Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Río de Janeiro 2007

2 noviembre - 11 noviembre

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Brasil sigue siendo el rey de Copacabana

Vencer a Brasil en su país es casi una misión imposible. Las quince selecciones que acompañaron a la nación organizadora en la tercera Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA se resignaron a ver cómo los defensores del título superaban uno a uno los obstáculos que los separaban de un segundo trofeo consecutivo. Conducido por un Buru brillante, escoltado por figuras de la talla de Bruno, Sidney, Benjamin o André, el combinado brasileño alcanzó el objetivo que se fija antes de cada certamen: proclamarse campeón.

El favorito indiscutible no ha fallado, aunque la lógica indicaba que su adversario en la final debía ser uno de los grandes de la disciplina: España, Francia o Portugal. Sin embargo, la plata ha acabado en manos de México. Los norteamericanos, debutantes en la prueba, sorprendieron a todo el mundo al acceder a la final, dejando de paso en la cuneta a Rusia, a España y a Uruguay, anterior subcampeona. ¿Quién hubiera podido predecir que el Tri iba a llegar a este nivel menos de dos años después de sufrir un severo 23-3 frente a Brasil?

Uruguay, que ocupó el lugar de México el año pasado, cayó ante los propios mexicanos en la semifinal, retrocediendo un peldaño. Para colgarse la medalla de bronce, la Celeste tuvo que imponerse a una selección francesa que, a pesar de clasificarse para semifinales, ha realizado un torneo fallido en términos globales. Lo mismo puede decirse de España y Portugal, demasiado irregulares para estar entre los cuatro últimos conjuntos en liza.

Las fuerzas se equilibran
Dejando a un lado la supremacía brasileña, la lección de esta cita mundialista es que el nivel general ha aumentado. Además de la proeza de México, el mejor ejemplo de esta progresión es el rendimiento ofrecido por los equipos africanos. Nigeria y Senegal no sólo se clasificaron para la segunda fase, sino que además se adjudicaron sus respectivos grupos. Las Beach Eagles, en su segunda participación mundialista, superaron a Argentina, Emiratos Árabes Unidos y Francia. La neófita Senegal terminó la liguilla por delante de Uruguay, Italia y Japón. Aunque su sueño finalizara en cuartos, la experiencia acumulada debería dar sus frutos de cara al futuro.

Irán y EAU exhibieron igualmente sus progresos. El Equipo Melli llegó a los penales contra Portugal, y cosechó un meritorio triunfo sobre España. En cuanto a los emiratounidenses, pusieron el miedo en el cuerpo a los Bleus en su estreno. Las únicas notas discordantes de este avance fueron Japón y las Islas Salomón, que no pudieron rivalizar con sus contrarios en ningún momento. No obstante, con plantillas jóvenes y un espíritu inquieto, el beach soccer a buen seguro les reservará pronto un puesto destacado.

A Rusia, anunciada como una de las posibles revelaciones, le pudo la presión en sus primeros pasos sobre la arena. Tras caer ante México, futuro finalista, confirmó su talento contra las Islas Salomón y, fundamentalmente, ante Brasil. Con los reflejos de Andrey Bukhlistskiy entre los tres palos y el olfato anotador de su capitán Ilya Leonov como grandes bazas, los eslavos únicamente se rindieron en los penales.

Confirmaciones y caras nuevas
En el aspecto individual, el brasileño Buru reinó bajo el sol durante diez días, aunque en cuartos de final tuvo que batirse con un Madjer de las grandes ocasiones, autor de cinco de los siete goles portugueses y protagonista de varias jugadas geniales. El español Amarelle, desaparecido demasiado pronto de la competición, también demostró que es uno de los jugadores más eficaces y elegantes del circuito. Otra confirmación fue la solidez de Diego, el arquero uruguayo, tan decisivo defendiendo su meta como importante en el vestuario.

Río de Janeiro 2007 también ha permitido descubrir caras nuevas. El mexicano Morgan Plata se distinguió con el Balón de Bronce, la Bota de Plata y un puesto de finalista. Entre los nombres destacados figura asimismo el senegalés Pape Koukpaki, pilar y goleador de los Leones de la Teranga, cuya ausencia se hizo notar cruelmente en cuartos de final. El portero nigeriano, Abdullahi Isa, lució su talento en un grupo en el que estaban Francia y Argentina. Los guantes del mexicano Miguel Estrada también frustraron a más de un atacante. Y si pensamos que el meta tricolor no descubrió el beach soccer hasta el pasado mes de julio...

Adiós Río de Janeiro, nos veremos en Marsella
Al mismo tiempo que aplaudieron al capitán Júnior Negão mientras alzaba el trofeo, los seguidores cariocas que hicieron vibrar las gradas durante diez días han dicho adiós al torneo. O, al menos, hasta la vista por algunos años.

Y es que, después de celebrarse durante tres años en la arena brasileña, la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA irá a Marsella en 2008, y a Dubai en 2009. Los hinchas brasileños, enamorados de la disciplina y protagonistas completos de la competición, no se perderán el viaje para compartir su entusiasmo.

Adeus Rio. ¡Bonjour Marseille!

*Participantes: * Brasil, Nigeria, Senegal, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Japón, España, Italia, Rusia, Francia, Portugal, Estados Unidos, México, Islas Salomón, Uruguay, Argentina.

Posiciones finales:
1- Brasil
2- México
3- Uruguay
4- Francia

Goles (total):
261 (8,16 de promedio por partido)

*Espectadores (total): * 157.300 (4.916 de promedio)

*Goleadores: * 10 goles: Buru (BRA)
9 goles: Morgan Plata (MEX)
8 goles: Bruno (BRA)

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Fase de eliminatorias

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