En un vibrante partido que cerró el Grupo B, El Salvador le ganó a Argentina por 4-3 y avanzó por primera vez en tres participaciones a los cuartos de final de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA. Su rival en esta instancia será Italia, anfitriona del certamen. La Albiceleste quedó eliminada.

Si bien los dos equipos tenían la obligación de ganar para avanzar a la próxima fase, la cautela fue el denominador común del período inicial, más allá de que antes del minuto de juego el arquero argentino Mendoza ya había tapado dos remates salvadoreños, uno de Hernández y otro de Agustín, a quien un rato más tarde también le detuvo un penal arrojándose sobre su izquierda.

La Albiceleste comenzó a sentirse más cómodo al promediar la etapa, pero Portillo le ahogó dos veces el festejo a Dallera. De esta manera, si bien Argentina dominio la posesión del balón y El Salvador remató más veces a portería, el descanso los encontró igualados 0-0.

El encargado de romper la paridad fue Frank, quien tras recibir un pase de Portillo, giró hacia afuera y definió cruzado desde un ángulo cerrado. Pero la alegría le duró poco a los centroamericanos, ya que tan solo 28 segundos después, Franceschini igualó el duelo de tiro libre con gran ayuda de la arena. Para peor, Argentina pasó al frente 17 segundos después, cuando un despeje rival pegó el Levi y se transformó en el 2-1.

El cabezazo de Ruiz tras un lateral de Hernández, sobre el epílogo del segundo período, dejó todo por decidir en el último tercio, que fue trabado de principio a fin. El Salvador tuvo dos clarísimas en los pies de Frank, pero Mendoza y su falta de puntería le privaron de la conquista. Luego le tocó el turno a Portillo, que desvió un tiro libre directo de Levi.

Membreño, en cambio, fue más efectivo para cobrar una falta sobre la izquierda, y a cuatro del cierre, El Salvador retomó la delantera. Los de la CONCACAF supieron aguantar el embate argentino y sentenciaron el pleito con otro remate directo ejecutado a la perfección por Walter, que dejó en anécdota el tercer tanto albiceleste.

De esta forma, los salvadoreños, que no habían ganado un sólo partido en sus dos apariciones anteriores, sumó su segundo triunfo consecutivo y se metió entre los ocho mejores del mundo por primera vez en su historia.