La selección de Rusia se convirtió en la primera finalista de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Rávena 2011 al imponerse de forma contundente 3-7 a El Salvador. El duelo, disputado el 10 de septiembre, estuvo lleno de goles y vibrantes emociones y permite a los rusos avanzar a la instancia decisiva por primera vez en la historia. 

Con un clima soleado y las tribunas pobladas de playeras en apoyo a El Salvador, los centroamericanos arrancaron el duelo bañados en entusiasmo y lograron contener las embestidas de un equipo ruso al que le sentó bien el avance del reloj, pues encontró el dominio del juego con el correr de los minutos. 

Rusia mostró su habitual estilo de juego: orden a lo largo de la cancha y efectividad a la hora de definir. El primer periodo resultó de vital importancia para el ganador, pues anotó cuatro de sus siete goles en el partido. 

Sin embargo, El Salvador, habituado a mostrar garra y mucho esfuerzo, encontró en la figura de Frank Velásquez un revulsivo fundamental en el intento por reaccionar frente a la desventaja. Después de terminar el primer periodo con un contundente 1-4, el delantero salvadoreño anotó dos goles que permitieron soñar de nuevo a su equipo. Al final, la capacidad defensiva de los rusos jugó con el marcador y selló una victoria que demuestra por qué son los campeones del Viejo Continente. 

Con la victoria, los rusos aseguraron su presencia en la gran final del certamen por primera vez su historia. Allí, el 11 de septiembre, se verán las caras con Brasil.