Con un doblete y una destacada participación de Sidney, Brasil se impuso 4-1 a la selección de Portugal y avanzó una vez más a la final de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Rávena 2011, donde enfrentará a Rusia. El partido, jugado el 10 de septiembre de 2011, presentó un duelo de estrategias y brillantes individualidades que derivó en el pase de los actuales campeones a la instancia decisiva. 

A pesar de contar con una magnífica delantera comandada por Madjer, Portugal poco pudo hacer ante un Brasil que salió decidido a lograr la envidiable marca de cinco finales consecutivas jugadas. El primer tiempo, empero, invitó a Portugal a ganar, pues se llevó la ventaja mínima en el marcador. 

Por su parte, los pupilos de Alexandre Soares no se quedaron con los brazos cruzados y en la segunda parte demostraron sobre la arena los argumentos que los han llevado a disputar cinco finales seguidas. En el segundo periodo la posesión de la pelota fue para los sudamericanos y tuvieron las mejores oportunidades frente al marco, siendo Sidney y Betinho los autores de la voltereta en el marcador. La tercera mitad sirvió para confirmar la mejoría del equipo vencedor. 

Brasil demostró a lo largo del partido su capacidad de reacción y su habilidad para sobreponerse al marcador adverso. Analizó a Portugal de manera efectiva y supo encontrar el camino correcto para tocar las redes de la portería contraria en cuatro ocasiones; suficientes para avanzar a la final, donde enfrentará a Rusia, quien, contrario a la experiencia brasileña, debuta en dicha instancia tras doblegar a El Salvador en la otra semifinal. El duelo se producirá el 11 de septiembre.