La eficacia que viene siendo la marca de la casa de la selección rusa en la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Rávena/Italia 2011 volvió a ponerse de manifiesto en el partido de cuartos de final en el que se impusieron por 5-3 a México el 8 de septiembre en el estadio del Mare.

Con un sólido sistema defensivo, que concedió pocas ocasiones de gol a los mexicanos, y un ataque muy organizado repleto de buenos rematadores, los campeones de la Liga Europea de Beach Soccer en el mes de agosto, justificaron una vez más su condición de favoritos y, a pesar de sufrir una reacción peligrosa de los aztecas en el tercer período, mantuvieron el temple y terminaron imponiéndose por 5-3.

Los primeros minutos de juego dejaron la impresión de que los europeos tendrían el control absoluto: anotaron a los dos minutos el primer gol y generaron constantes ocasiones. Pero en un lance fortuito, Antonio Barbosa logró el empate 1-1.

El aplastante dominio ruso sólo se dio, de hecho, en el segundo tiempo, cuando las jugadas ensayadas y las veloces combinaciones avasallaron a los mexicanos que concedieron cuatro goles consecutivos, que dejaron prácticamente sentenciado el encuentro. En el tercer periodo, Morgan Plata tiró del carro y los aztecas lograron recortar distancias pero el déficit era ya demasiado.

Rusia disputará por primera vez en su historia la semifinal de la Copa Mundial de Beach Soccer ante el vencedor del Italia-El Salvador.