La selección española respiró aliviada en la segunda jornada de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA. Tras caer en su estreno a manos de Irán, España reaccionó y logró el domingo ante México la victoria que necesitaba para continuar soñando con los cuartos de final y, por qué no, con el título que se les negó en 2013. Pero su caso constituye el ejemplo perfecto de cómo una combinación de futbolistas de diferentes generaciones puede llegar a dar buen resultado.

De los 12 jugadores que el seleccionador Joaquín Alonso convocó para viajar a Espinho, siete tienen más de 30 años, mientras que uno de ellos –Nico– es todo un histórico del fútbol playa que ha participado nada menos que en siete citas mundialistas. Y es que la veteranía siempre puede ser un punto a favor, como se encargó de destacar Alonso después de que el experimentado zaguero anotase el segundo y decisivo gol frente al combinado mexicano.

“Creo que contamos con una mezcla muy interesante. Tenemos muchos jugares experimentados e importantes, como ha demostrado hoy Nico, que fue absolutamente clave en este partido. Además, disponemos de futbolistas jóvenes que están aprendiendo mucho con esta experiencia, así como de jugadores consolidados como Antonio, Dona… Poco a poco, vamos gestionando las expectativas de los más jóvenes, lo cual también constituye una manera de crecer”, explicó el técnico español a FIFA.com.

Sin ir más lejos, el valor de la experiencia se pone de manifiesto en el caso del propio Alonso, toda una eminencia en el fútbol tradicional y uno de los mejores jugadores de la historia del Sporting de Gijón, que llegó incluso a vestir los colores de la selección española. Y eso que alguno de sus pupilos son demasiado jóvenes para conocer el pasado de su entrenador. “Antes teníamos cromos y hoy hay vídeos”, comenta divertido el técnico. “El otro día hablaron en Informe Robinson [ndr: un programa de televisión del Canal + español] de varios jugadores de épocas pasadas y algunos de los chicos se sorprendieron al verme jugar en la primera división española, con un bigote enorme”, revela entre risas.

Experiencia sobre la arena
No obstante, buena parte de ese valioso acervo de experiencia del que dispone la selección española proviene también del fútbol playa. “Todo esto ayuda, porque en el mundo del deporte hay que tener memoria histórica”, asegura el seleccionador. “Yo llevo desde 1996 entrenando en el beach soccer, y Nico, por poner un ejemplo, juega ya desde 1998. Hay internacionales que por aquel entonces eran niños, así que compartir vestuario con gente tan experimentada supone para ellos contar con una referencia muy válida a la hora de disputar una competición como un Mundial”, explica el técnico en alusión a jugadores como Eduard, de 24 años, o el solvente Llorenç, de 23.

El papel que desempeñó Nico en el decisivo partido contra México ilustra a la perfección lo importante que puede llegar a ser la experiencia. No en vano, en un momento en el que el marcador registraba empate a 1-1 y la incertidumbre inundaba el ambiente, el veterano zaguero de 38 años protagonizó una brillante jugada individual que puso a los españoles por delante y les dio la tranquilidad que el capitán intenta transmitir también fuera del terreno de juego. 

“¿Que qué le digo a mis compañeros? Pues muy sencillo, les digo que todos los partidos son finales y que se centren únicamente en cada uno de los compromisos que vamos afrontando sin pensar en lo que vendrá después. No vale de nada reservarse para los encuentros siguientes, porque si lo haces puede que ni siquiera tengas la oportunidad de jugarlos”, resalta el defensa. “Ahora que hemos ganado nuestra primera final ya podemos pensar en la próxima, que tendrá lugar el martes frente a Brasil. Afrontamos este partido con las mismas ganas que pusimos contra México. Sólo así tendremos opciones de seguir soñando con el título mundialista”, advierte.

Cuando los que hablan son veteranos con una experiencia tan dilatada, lo mejor es prestar atención y seguir sus consejos. Y eso es precisamente lo que están haciendo en Portugal 2015 los integrantes más jóvenes de la selección española.