• Filipe estuvo apartado 7 meses por una lesión en la rodilla
  • Anotó el primero de los 4 goles con los que Brasil venció a Tahití 
  • “Nos vamos a entregar al 100 para levantar la copa”, confiesa

Dolió. Dolió mucho cuando su pierna no resistió una patada y los ligamentos de la rodilla se le hicieron mil pedazos. Pero el verdadero sufrimiento del brasileño Filipe llegó pocos días después, cuando el doctor le dijo que iba a tardar en sanar siete meses e hizo cuentas: faltaban apenas ocho para el inicio de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Bahamas 2017.

Entonces comenzó la recuperación y la angustia por no volver a tiempo para estar en Nassau para vivir su primera experiencia mundialista: “Todos estos meses fueron muy difíciles porque al principio no podía ni caminar. Sufrí mucho dolor. Pero si algo bueno me dejó todo esto es que hay que tener mucha paciencia, perseverancia y fe en Dios. Y eso es algo que utilizaré en todos los aspectos de mi vida”, confiesa el jugador brasileño de 23 años.

Pero una bendita tarde llegó la buena noticia. Se la dio el mismo doctor que meses atrás le había escondido el sol. "Fue un momento muy feliz. Luego de pasar un tiempo tan largo sin hacer lo que más me gusta, que es jugar fútbol en la arena, me llené de mucha felicidad con la posibilidad de volver a hacerlo".

“Filipe es un joven que nos inspiró mucho. Sufrimos con él cuando se lesionó y oramos por él cuando estaba en la recuperación. Su recuperación fue el esfuerzo de alguien que tiene un propósito en el destino. Y ese destino era estar acá en Bahamas. Le va a dar mucha alegría al beach soccer mundial”, apunta a FIFA.com el capitán Bruno Xavier.

Un gol directo al corazón
Y ante Tahití llegó esa cita con el destino; la recompensa de una historia de un hombre que no se cansó nunca de perseguir sus sueños. “Fue una recompensa muy bella por todo lo que pasé. Cuando la pelota pegó en las redes levanté los brazos, me vino a la cabeza mi familia, mis amigos...  y en ese momento dejé atrás todo esto, me liberé; aunque lo más importante no fue mi gol, sino que conseguimos una victoria y pude contribuir con el primer gol”.

Pero Filipe sabe que no todo llega hasta ahí. Él y Brasil apuntan a su quinto campeonato. “Hoy ya estoy recuperado y muy feliz de estar aquí. Estamos preparándonos para eso. Todos los días trabajamos para lograrlo. Y nos vamos a entregar al cien para levantar esa copa”.

¡Y vaya que sabe lo que es luchar!