El Manchester United logró el pase a la final de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2008 este jueves al imponerse 5-3 al Gamba Osaka. El partido, disputado en el estadio Internacional de Yokohama, resultó un auténtico festival de goles ante más de 67.600 espectadores.

El Gamba Osaka salió decidido a jugar de igual a igual y planteó un partido muy abierto, que permitió múltiples ocasiones en ambas porterías. Ya en el inicio, mientras Cristiano Ronaldo, Carlos Tévez y compañía sufrían la firmeza de la zaga nipona, el brasileño Lucas y Ryuji Bando tuvieron algunas ocasiones para abrir el marcador para los locales.

Poco a poco, los Red Devils fueron tomando el control del balón y creando buenas oportunidades con Ronaldo y Nani como protagonistas. Pero fue en una jugada a balón parado donde los ingleses tomaron la ventaja. Tras un remate de Ronaldo, el balón se fue al córner y tras el saque botado por Ryan Giggs, Nemanja Vidic impuso sus 185 cm. sobre la defensa nipona para cruzar el balón de cabeza (0-1, 28').

Tévez y Anderson llevaron peligro a la portería rival, mientras Lucas se desesperaba con la marca de la zaga inglesa. Parecía improbable que el resultado se alterase antes del descanso, pero en la última jugada apareció, cuándo no, Cristiano Ronaldo. El movimiento fue calcado al primer tanto pero con distintos protagonistas: un intento del Apache Tévez terminó en un tiro de esquina ejecutado por Giggs, que el portugués remató con un gran cabezazo (0-2, 45+1). Un duro revés para los nipones.

El Gamba Osaka fue valiente en la reanudación, aunque una y otra vez se topó con la defensa del United. El partido parecía dormido hasta la entrada de Wayne Rooney por Tévez. Justo en el momento de su ingreso llegó el gol de la esperanza para los locales, en una jugada de tiralíneas en la que Masato Yamazaki consiguió batir al fin a Van der Sar (1-2, 74').

Pero la alegría de los aficionados locales se truncó en tan sólo un minuto. Fue el tiempo que tardó Rooney en controlar y rematar una pelota picada por Darren Fletcher (1-3, 75'). El torrente de goles no se frenó ahí. Tras una internada por la banda izquierda de Patrice Evra, Fletcher amplió el marcador (1-4, 78'). Y a continuación, Rooney volvía a desarbolar la defensa nipona para certificar la goleada, la mayor producida hasta ahora en el Mundial de Clubes (1-5, 79').

El penal anotado por Endo (2-5, 85') y el postrero gol de Hideo Hashimoto (3-5, 90'+1) permitieron a los japoneses mantener el orgullo y tomar ánimo para buscar con ilusión la consolación en el partido por el tercer puesto en el que enfrentarán al Pachuca mexicano el próximo domingo 21 de diciembre.

Ese mismo día los hombre de Alex Ferguson disputarán la gran final ante la Liga de Quito (19.30 hora local).