El argentino Estudiantes de La Plata cumplió con los pronósticos, derrotó al surcoreano Pohang Steelers por 2-1 y se clasificó para disputar la final de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA EAU 2009. Su rival saldrá del ganador de la otra semifinal, que disputarán el FC Barcelona y el Atlante. El encuentro se disputó este miércoles 15 de diciembre en el Estadio Mohammad Bin Zayed de Abu Dhabi.

Claras intenciones
Como se preveía, el equipo argentino salió decidido a tomar la iniciativa desde el comienzo. Si bien el ritmo lo marcó Juan Sebastián Verón, flotando libre por todo el campo, tuvo ayuda de los volantes por afuera, Maximiliano Núñez y Leandro Benítez, y de Enzo Pérez, habitual carrilero por derecha, quien cumplió funciones de media punta. Todo con el objetivo de habilitar a centrodelantero Mauro Boselli.

Los asiáticos no se dejaron intimidar e intentaron cortar el circuito creativo de su rival presionando en la zona central. El trabajo se les hizo difícil por la capacidad de los argentinos para tocar de primera, lo que provocó que muchas veces quedaran a mitad de camino. En función ofensiva, apostaron al contragolpe y a buscar a Denilson, quien rotó siempre en su afán de ser alternativa para sus compañeros, aunque muchas veces fue absorbido por la marca.

En este contexto, no extrañó que la primera oportunidad clara le perteneciera a Estudiantes. Fue a los 6’, cuando Rodrigo Braña probó al arco y su envío picó justo antes de Shin Hwa-Yong, quien alcanzó a rechazar con las manos hacia arriba; el balón le quedó a Boselli, quien ejecutó una acrobática media vuelta que pegó en el palo. En el rebote, Benítez no pudo transformar en gol desde corta distancia.

El equipo sudamericano siempre lució algo más preciso, incluso durante aquellos minutos en los que Pohang, gracias a la entrega de Kim Jae-Sung y Kim Taesu, alejó el juego de su área y merodeó la contraria. Pero sus intenciones se quedaron en tiros desde afuera del área o en algunas pelotas paradas que no pudo aprovechar.

Estudiantes siguió acumulando méritos con un cabezazo de Boselli, un remate de Clemente Rodríguez, tras una buena jugada colectiva, y otros dos de Pérez que pasaron cerca. Finalmente encontró la apertura del marcador en la última bola del primer tiempo, cuando un tiro libre de Benítez en forma de centro se transformó en gol para sorpresa de todos (45’ +2’, 0-1).

Supo definirlo
Pohang tuvo todo el entretiempo para asimilar la desventaja, y salió a jugar el complemento con una postura más agresiva. Shin Hwa-Yong se paró más de punta por derecha, el recién ingresado Kim Meung-Chung por izquierda y Denilson volvió a su posición natural de delantero centro. De hecho, a los 46’, el brasileño se las arregló para llegar cerca de Damián Albil por la línea de fondo, pero su centro fue despejado por la última línea rival.

No obstante, el cambio de actitud terminó costándole caro a los coreanos. Porque en el primer contragolpe que pudo hilvanar Estudiantes, amplió la ventaja. De la jugada participaron Rodríguez, Núñez, Verón, Pérez y Benítez, quien anotó su segundo tanto entrando libre por izquierda (53’, 0-2).

El panorama pareció aclarársele aún más al conjunto argentino tres minutos después, con la expulsión del capitán coreano Hwang Jae-Won por doble amonestación. Pero cuando nada lo hacía suponer, Denilson apareció solo en área para acortar distancias con un toque sutil, marcando así su tercer gol en la competición (71’, 1-2).

Pohang no tuvo tiempo para soñar con la hazaña, ya que sufrió dos expulsiones más, las de Kim Jae-Sung y la de su arquero, Shin Hwa-Yong. Habiendo agotado ya los cambios, pareció resignar el resto de sus posibilidades cuando el propio Denilson se calzó el buzo de portero. Aún así, contó con alguna pelota parada que heló la sangre de la nutrida afición de Estudiantes, que recién respiró tranquila cuando el árbitro marcó el final del partido.