El anfitrión de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA EAU 2010, el Al-Wahda Sports Club, se despidió del torneo al caer 1-4 contra el Seongnam Ilhwa FC, que se convirtió en el rival que el FC Internazionale Milano esperaba para iniciar su participación en el certamen.

Si bien el equipo local trató durante los 90 minutos de ganar el encuentro, la balanza siempre se inclinó para el equipo surcoreano, que supo aprovecharse de los múltiples errores defensivos cometidos por su rival el 11 de diciembre en el estadio Zayed Sports City.

Inicio emocionante
El encuentro comenzó lleno de oportunidades. El Seongnam Ilhwa FC se apoderó de los primeros instantes del cotejo y reflejó rápidamente su dominio en el marcador. Un conjunto de errores en la defensiva del equipo local le dio la oportunidad al colombiano Mauricio Molina para abrir el marcador, quien no desaprovechó las facilidades y aventajó al equipo surcoreano (0-1, 4').

El Al Wahda intentó reaccionar ante los embates recibidos y, si bien logró hacer que el partido luciera un poco más parejo tras el primer tanto, sufrió siempre ante la mayor velocidad en ofensiva del Seongnam.

No obstante, el esfuerzo exhibido por el equipo anfitrión en el campo de juego se vio recompensado cuando Fernando Baiano empató el encuentro con un gol de cabeza gracias a un gran centro de Eisa Ahmed (1-1, 27'). El festejo duró poco para los locales, dado que apenas tres minutos más tarde el capitán del Seongnam Ilhwa FC y también recientemente nombrado jugador más valioso del año de la AFC, Sasa Ognenovski, volvió a poner en ventaja a su equipo (1-2, 30').

Segunda parte definitoria
La segunda mitad resultó más cómoda para el Seongnam Ilhwa FC. El equipo de Tae Yong Shing se apoderó de la cancha y nulificó los intentos del Al Wahda por dañar el marco rival. Al minuto 54, Dzenan Radoncic se perdió una inmejorable oportunidad de ampliar la ventaja para el equipo surcoreano, al estrellar la pelota en las piernas de Al Hosani, portero del Al Wahda.

Conforme pasaban los minutos, el dominio del Seongnam se hacía más evidente y las llegadas al arco rival se producían en intervalos cada vez más cortos; estaba mucho más cerca de ampliar la ventaja que de ser empatado. Así, a nadie extrañó la llegada del tercer y definitorio gol: Choi Sung Kuk envió el balón a la red y prácticamente aseguró el avance a la próxima ronda del torneo (1-3, 71').

Por si quedaba alguna duda, faltando 9 minutos para que se cumpliera el tiempo reglamentario, Cho Dong Keon anotó el cuarto y último gol del encuentro (1-4, 81'). El combinado local ya no tendría tiempo ni energías para contrarrestar semejante diferencia. Por el contrario, los surcoreanos festejaron con la cabeza ya puesta en el Inter de Milán. A ellos se enfrentarán el próximo 15 de diciembre por un lugar en la gran final.