El Al Sadd qatarí conquistó la tercera posición del podio de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2011 luego de imponerse al Kashiwa Reysol en la tanda de penales de la final de consolación disputada en el estadio internacional de Yokohama el 18 de diciembre.

Luego del empate sin goles en los 90 minutos reglamentarios, en los que los que ambos equipos, pero sobre todo los japoneses, disfrutaron de buenas ocasiones para desnivelar el marcador, la medalla de bronce se decidió desde el punto fatídico. Fue entonces cuando Ryohei Hayashi, el héroe de los cuartos de final al convertir el tiro decisivo ante Monterrey, falló esta vez en el tercer intento de los nipones y decantó la victoria del lado de los qataríes, confirmada por el tiro certero de Nadir Belhadj.

La intensidad del primer tiempo dejó claro que ambos equipos no querían dejar pasar el honor del tercer puesto. Sobre todo a partir del minuto 25, las ocasiones se sucedieron en una y otra portería hasta el descanso.

El primero en probar fue el Kashiwa Reysol, en tres intentos consecutivos: Junya Tanaka cortó por la derecha, llevó la pelota por el centro pero remató al larguero. Un minuto después, el lateral derecho Hiroki Sakai cruzó el balón en el punto de penal para Tanaka que buscó el hueco en la derecha donde el defensa Mohamed Saqr logró despejar (27’). Luego Jorge Wagner asistió para Hideaki Kitajima que cabeceó por encima de la portería.

Después de soportar tanta presión, el Al Sadd se repuso gracias a Kader Keita. Las dos jugadas más peligrosas de los qataríes en la primera parte salieron de sus botas, y fueron muy similares: un balón largo al área para el delantero por la derecha, y dispara fuerte cruzado. En ambas ocasiones, Takanori Sugeno salvó su portería con dificultad.

La segunda parte tuvo menos ocasiones de gol, pero un claro dominador del balón: el Kashiwa Reysol. A pesar de la ausencia de Leandro Domingues, por sanción, las botas de Nelsinho Baptista mandaron en el medio del campo y mantuvieron el balón fuera del alcance de los hombres de Jorge Fossati.

Así los japoneses estuvieron cerca de marca, con varios balones colgados al área que la defensa asiática atajó bien. Las únicas ocasiones realmente peligrosas del Al Sadd llegaban en veloces contragolpes, liderados por Keita. Pero ninguno de los dos equipos tuvo la puntería necesaria para deshacer el empate a cero y fueron necesarios los tiros de penal.