El Monterrey se adjudicó la quinta posición del podio de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2011 al vencer por 3-2 al Esperance Sportive de Túnez en el partido disputado el miércoles 14 de diciembre en el estadio Toyota.

El equipo mexicano no se resintió de la ausencia de su delantero goleador, el chileno Humberto Suazo, que tras lesionarse ante el Kashiwa Reysol, decidió no arriesgar en esta cita.

El partido arrancó con ritmo lento y la primera ocasión destacada del encuentro se hizo esperar. Walter Ayovi centró al segundo poste para Aldo De Nigris, pero su cabeceo fue despejado por la defensa (22’). El mismo dúo repitió en el minuto siguiente la misma combinación pero, esta vez, el desmarcado 9 mexicano la remató fuera.

Ayovi fue un dolor de cabeza continuo por la izquierda, y a la media hora logró colgar un buen balón al área. El defectuoso despeje de la defensa es aprovechado por Darvin Chavez que con un potente disparo raso exige al portero Moez Ben Cherifia.

En la réplica, justo cuando el Monterrey parecía tomar el mando del partido, el Esperance asesta su golpe: un balón largo de Oualid Hichri que recoge Yannic Ndjend para superar a los centrales y batir al portero con un potente derechazo (0-1, 31’).

Los Rayados imponen su superioridad

Los hombres de Víctor Vucetich no se vinieron abajo y lograron el empate en la salida de un córner. Tras los remates de José María Basanta, que despejó el portero, y de Sergio Santana que repelió el larguero, Hiram Mier acierta en la red (1-1, 39’).

Los Rayados lograron irse al descanso en ventaja. De nuevo, la defensa del Esperance se complicó en un córner y De Nigris cabeceó el servicio de Neri Cardozo (2-1, 44’).

A la vuelta del vestuario, Monterrey parecía dar la puntilla al partido con el gol de Jesús Zavala (3-1, 47’). Los mexicanos dominaban el juego y se mostraban muy superiores a sus rivales africanos, y estuvieron cerca del cuarto tanto en el 52’, cuando Ben Cherifia rechazó un remate de Santana. Ayovi llegó al rechace pero remató alto.

Los Rayados estaban cómodos en el partido, pero el penal transformado por Khaled Mouelhi puso emoción al último cuarto de hora (3-2, 76’). Hubo instantes de angustia cuando Sergio Pérez tuvo que despejar sobre la línea un remate de Mouelhi luego de un mal movimiento defensivo de los mexicanos en una jugada protagonizada por Khaled Ayari.

El Monterrey templó los nervios y resistió para llevarse una merecida victoria tras lo demostrado en los 90 minutos. Se despide así de Japón 2011 con un quinto puesto.