El Corinthians de Brasil se convirtió en el primer finalista de la Copa Mundial de Clubes Japón 2012 al derrotar 1-0 al Al Ahly egipcio este miércoles 12 de diciembre en la ciudad de Toyota. El encuentro, de trámite duro y parejo, se definió con un cabezazo de Paolo Guerrero en la primera mitad.

Los campeones sudamericanos repitieron el menú que tan buen resultado les trajo en la Copa Libertadores: orden defensivo, paciencia en el mediocampo y llamativa eficacia en el ataque. Con eso, el equipo de Tite dominó en la primera parte a un cuadro egipcio que, si bien mostró buenas intenciones, careció de peso en los últimos metros.

Apenas un remate débil y ancho de Douglas, un cabezazo apurado de Ramy Rabia y un buen centro de Emerson descolgado por Sherif Ekramy generaron algo de riesgo en un partido que se sacudió, finalmente, gracias a Paolo Guerrero: el peruano apareció por arriba para conectar un centro pasado de Douglas y superar al portero con un cabezazo cruzado (0-1, 30’).

El ingreso de Mohamed Aboutrika dio más aire al cuadro egipcio, que se mostró renovado en el complemento. Corinthians se replegó y pasó algunos sofocones, como aquel gran remate lejano de Rabia que se perdió apenas ancho, y un mano a mano de Ahmed Fathi que también se marchó fuera. Ni siquiera la salida del portero Ekramy por lesión pareció intimidar a los africanos, que quemaron las naves en su intento por vulnerar a Cassio.

No lo lograrían: el Timão, que desperdició alguna que otra oportunidad de contra, se quedó con la victoria y el ajustado pase a la final del certamen. Allí buscará el título el próximo 16 de diciembre ante el ganador del duelo entre Monterrey y Chelsea. El perdedor, en cambio, se medirá al Al Ahly por el tercer puesto.