Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2006

10 diciembre - 17 diciembre

Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2006

Al Ahly vence al América y se sube al podio (2-1)

El Estadio Internacional de Yokohama fue testigo de la noche mágica del Al Ahly Sporting club de Egipto. Con una actuación sobresaliente de su estrella Mohamed Aboutrika, el campeón de África derrotó al Club América de México por 2-1 y se subió al tercer lugar del podio de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2006.

Los equipos salieron al campo de juego con planteos similares desde lo conceptual: buen trato de balón, volantes con llegada, un enganche flotando libre y dos delanteros netos. En el América, Fernando Tena le dio el gusto a la afición americanista y puso de titular al atrevido Juan Mosqueda, aunque al joven de 21 años le costó entrar en contacto con la pelota. Los punta lanza fueron Matías Vuoso y Salvador Cabañas, porque Nelson Cuevas, atacante en los papeles, jugó de carrilero por la izquierda.

Manuel José, por su parte, respetó lo mostrado por el Al Ahly durante el torneo: Mohamed Aboutrika con libertad para moverse delante de la línea de volantes, acompañado por la permanente subida de Islam El Shater por la derecha y la movilidad de sus par de ataque, los inteligentes Flavio y Emad Moteab.

A pesar de las buenas intenciones, el primer tiempo sólo tuvo emociones en pinceladas, y durante buenos lapsos, los porteros Guillermo Ochoa y Amir Abdelhamid fueron espectadores de lujo. Aún así, los equipos se dividieron el dominio de la etapa en dos. Luego de Dulio Davino salvara la caída de su arco arrojándose a los pies de Emad Moteab a los 5', América se mostró mejor. Tuvo la más clara en los pies de Vuoso, que dudó más de lo debido dentro del área y termino perdiendo el balón casi en la boca del arco.

A partir de los 25', Aboutrika se tiró unos metros más atrás para tomar contacto con la pelota y Al Ahly pasó a controlar partido. Flavio, con dos remates de media distancia, inquietó a Ochoa, como avisando lo que estaba por venir. Porque de una infracción cometida por Ricardo Rojas justamente al punta angoleño, llegaría la apertura del marcador, por intermedio de un delicioso cobro de falta de Aboutrika (1-0, 42'). Como para ponerlo en un marco…

Tena dejó a Fernando Pereira en el vestuario y puso en su lugar a Cuathémoc Blanco para hacerle compañía al solitario Mosqueda. Cuevas, que hasta ese momento había estado más preocupado por tapar la subida de El Shater que por atacar, comenzó a ser más punzante y casi lo empata a los 54', pero Abdelhamid le negó gol arrojándose sobre su derecha. América mostraba signos de vida. Sin ser avasallador, dominaba a su rival y de apoco, lo iba a llevando contra su arco. Y empate que estaba al caer, cayó: Blanco hizo una buena jugada por la derecha y ejecutó un centro a la perfección para Cabañas, quien con un cabezazo de manual, de pique y contra un poste, anotó la igualdad (1-1, 59').

El encuentro se hizo algo más entretenido, porque Al Ahly se despertó de su siesta y el América, sin desordenarse, siguió buscando, siempre bajo la conducción de Cuathémoc pero desde los 67', acompañado por el veloz Claudio López. De una combinación entre ellos casi llega el segundo tanto azulcrema, aunque el Piojo por poco no pudo hacer contacto con un balón frontal del 10 americanista, que murió en manos del portero egipcio.

Sin embargo, cuando nada lo hacía parecer, Al Ahly encontró el camino al gol con una fórmula conocida: Aboutrika salió rápido por el medio con el balón y entregó para Flavio quien, el ver a su compañero picar al vacío, sólo debió devolvérselo al claro, para que el 22 egipcio dejara sin respuesta a Ochoa y anotase su tercer tanto en la competición (2-1, 79').

América sintió el golpe anímico. Tuvo algunos arrestos individuales, pero sin claridad, terminó tirando centros frontales bien controlados por la última línea egipcia. Al Ahly tuvo en los pies de Flavio el tercero, pero su hermosa definición picando el balón se perdió por sobre el horizontal. No hubiera cambiado la historia, claro está: Al Ahly llegó a Japón para mejorar lo hecho en 2005 y vaya si lo logró. La ovación final de la afición y esa medalla que sus jugadores se colgaron en sus pechos o dice todo. ¿O acaso alguien les puede quitar el orgullo de sentirse el tercer mejor equipo del mundo?

Explora este tema