Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2006

10 diciembre - 17 diciembre

Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2006

El Internacional, optimista y confiado ante la gran final

Fue una actuación capaz de hacer temblar de miedo a la mayoría de los rivales más inmediatos. El  FC Barcelona  arrolló al Club América mexicano y alcanzó la gran final de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. El campeón de Europa hizo un partido de antología, en el que hipnotizó al público, mareó sin piedad a su valiente adversario y se impuso por un contundente 4-0 en Yokohama. El domingo, regresará a ese mismo estadio para enfrentarse al campeón de Sudamérica, el  Internacional de Porto Alegre .

Después de haber presenciado tal exhibición de clase y buen hacer, ¿creen de verdad los hombres de Abel Braga que pueden contener ese torbellino que es el Barcelona de Frank Rijkaard? Pues, como es lógico en el caso de un equipo tan seguro de su valía y en plena euforia, la respuesta es un rotundo "sí".

"Tenemos lo que hay que tener para derrotar al Barcelona", insiste el actual Presidente del Internacional, Fernando Carvalho. "Debemos tener seguridad en nosotros mismos, tener fe en nuestro trabajo y en nuestros jugadores. El Barcelona es un equipo estupendo, pero nosotros estamos preparados para enfrentarnos a él. Tenemos el convencimiento de que podemos ganar este título", ha asegurado.

Abel Braga, el entrenador encargado de asestar el golpe al actual campeón de Europa, no parece sorprendido, pero sí impresionado, por la victoria del conjunto blaugrana en la semifinal. Pese a todo, comparte el optimismo de Carvalho en los preliminares de la gran final: "Está claro que el Barcelona posee un equipo imponente. Despliega un fútbol de pases y jugadas trenzadas, siempre en dirección a la meta rival. Pero nosotros no le regalaremos tantos espacios como hizo el América. Nuestro marcaje será mucho más duro y estricto", ha asegurado. "Esta final se convertirá en el partido más importante de la historia del Internacional, pero llegaremos a ella muy seguros de nuestras propias fuerzas. El Inter no sólo posee individualidades de una gran calidad, sino un gran espíritu de equipo". Ronaldinho, la gran amenaza

El Internacional sabe perfectamente de lo que es capaz Ronaldinho. El dos veces Jugador Mundial de la FIFA es, por supuesto, producto de la cantera del Gremio, el eterno rival de los colorados . En el partido decisivo del Campeonato Gaucho de 1999, el entonces joven de 19 años ofreció una auténtica exhibición, que propulsó a su equipo hacia la gloria. De hecho, el cuerpo técnico del Inter había identificado a Ronaldinho como la mayor amenaza para sus aspiraciones al título y, consecuentemente, encargó al veterano mediocampista Dunga que lo marcara. Sin embargo, el capitán de la selección campeona de la Copa Mundial de la FIFA 1994 se encontró con que era prácticamente imposible controlar al exuberante malabarista del Gremio. Con el gol que puso la guinda a otra de sus electrizantes jugadas individuales, Ronaldinho ganó el partido y el título para el Gremio.

El propio Ronaldinho no cree que la final de Japón 2006 esté decidida de antemano: "No me considero el verdugo del Internacional. Siempre jugué bien en el derbi Gre-Nal (Nota de la redacción: el derbi de Porto Alegre), pero todo eso pertenece al pasado. Hoy en día, juego con el Barcelona y me enfrentaré al Inter como lo haría contra cualquier otro equipo". A continuación, el oriundo de Porto Alegre rechazó el sambenito de favorito que lleva colgado el Barcelona: "Será un partido muy difícil. En las filas del Inter hay jugadores estupendos, que se encuentran en excelente forma física".

Brasil - España

La final del domingo opondrá a un equipo brasileño y a un español por tercera vez en el decisivo encuentro de la máxima competición mundial de clubes. Al Internacional le gustará saber que el Barcelona ya ha conocido la derrota ante un adversario brasileño en ediciones anteriores. En la Copa Toyota de 1992, el conjunto catalán cayó ante el Sao Paulo, casualmente el mismo equipo al que se impusieron los hombres de Abel Braga para reservar su billete a la Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2006. Aquel Barcelona, al igual que el actual, incluía grandes figuras extranjeras, como el holandés Ronald Koeman, el danés Michael Laudrup y el búlgaro Hristo Stoichkov; mientras que el Sao Paulo confiaba exclusivamente en jugadores nacionales para alcanzar el triunfo.

Seis años más tarde, los dos países volvieron a verse las caras en la Copa Toyota. Entonces, el Real Madrid se llevó el gato al agua con una victoria muy trabajada contra el Vasco da Gama. La tercera confrontación entre equipos brasileños y españoles se produjo en Brasil 2000, la edición inaugural de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. El Corinthians, a la postre campeón del mundo, empató a 2-2 con el Real Madrid en el Grupo A.

Mientras el campeón de la Copa Libertadores confía en su capacidad para contener a hombres como Deco, Ronaldinho y Ludovic Giuly, Frank Rijkaard es consciente de que los colorados también poseen bastantes jugadores decisivos. Iarley, cuyo desempeño en la victoria de Boca Juniors contra el AC Milan ayudó al club argentino a alzar la Copa Toyota 2003, ha hecho gala de una forma física sensacional durante todo el año 2006, al igual que su compañero Fernandao. Pero, quizá, el jugador más peligroso para el Barça es Alexandre Pato. En su tercera participación como profesional, este joven de 17 años bien podría convertirse en el motor que propulsara a su equipo hacia la conquista de la Copa Mundial de la Clubes de la FIFA. Si así fuera, ¡menudo bautizo futbolístico el suyo!

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